Por Sergio Ureta
médico gineco-obstetra / escritor científico

El conocimiento de estos personajes los tenemos arraigados desde nuestra infancia, desde que tomamos conciencia de nuestro entorno. Sin embargo, con el tiempo muchos cuestionamos la veracidad de su existencia y que, como nos contaron, hayan sido los primeros humanos de la Tierra. Esta premisa religiosa es tal vez una de las más rebatidas y por cierto, con muy buenos argumentos científicos.
Y aquí es importante aclarar, que esta versión fue defendida por la antigua Iglesia, cuando la ignorancia de la humanidad permitía aceptar tal absurdo. La Iglesia actual dice otra cosa, y lo presenta más alegóricamente, es decir, su existencia no es literal, perfectamente Adán y Eva pueden ser la mención metafórica de los pueblos que se unieron para conformar nuestra humanidad.
El 23 de octubre de 1996 el Papa Juan Pablo II en un discurso dictado en la Academia de ciencias del obispado dijo textual: “El cuerpo humano tiene su origen en la vida material que pre existe. El alma espiritual es creada inmediatamente por Dios”. Es decir, hizo una clara distinción entre el proceso evolutivo darwiniano, que es absolutamente aceptado, y una vez alcanzado el desarrollo cerebral, Dios incorporaría la espiritualidad, independiente de la evolución.
A su vez, de acuerdo con estudios antropológicos, el Homo Sapiens que ocupa la Tierra proviene de una tercera migración de Cromañón venidos de Sudáfrica, los cuales avanzaron hacia el norte de África, Europa, Asia y América. Esto habría ocurrido después de la erupción del volcán Toba ubicado en Sumatra, hace 70.000 años atrás, puesto que dicho desastre natural habría sido de tal magnitud que diezmó la naturaleza casi a la extinción, sobreviviendo alguna flora, fauna y unos pocos Cromañón, mientras que “su primo” Neandertal, terminó de extinguirse después de este evento.

Neardental y Cromañon

Actualmente existe el lago Toba, que sería lo que quedó de este volcán de 300 km de largo por 100 km de ancho, con lo cual se puede presumir el daño que pudo haber provocado.
Este Cromañón se instaló en China, Egipto, India y posiblemente en la Atlántida, que generaron verdaderas civilizaciones.
Esta versión podría coincidir con que después de este gran desastre, el Homo Sapiens encontró el Edén o paraíso terrenal, y se quedó para seguir desarrollándose, lo cual habría pasado no más allá de 12.000 años atrás.
Se ha estudiado científicamente lo que se ha denominado la Eva mitocondrial. La mitocondria es un organelo celular que tiene ADN, el cual tiene una velocidad de mutación controlada, por esta razón se pueden estudiar las mutaciones de los humanos actuales, de todas las razas, y de paso es posible establecer cuándo existió la primera mujer de la cual se generó toda la humanidad. No tendría más de 80.000 años, coincidente con la erupción del volcán. Se podría indicar entonces que la actual humanidad provendría de esta mujer o de un pequeño número de mujeres de ese tiempo.
Por supuesto que la genética también estudió un probable “Adán”. Para ello se estudió el cromosoma “Y” (inexistente en la mujer), el cual se puede estudiar en todas las razas y así establecer un origen de todas las mutaciones para llegar al estado actual. Curiosamente se ha logrado determinar que coincide con las fechas de la Eva mitocondrial.
Por tanto, habría una teoría científica bien fundada de que la humanidad actual tiene un origen Cromañón aparecido hace no más de 50.000 años, porque de acuerdo con los fósiles registrados, las migraciones anteriores de Cromañón desaparecieron al igual como Neandertales que se extinguieron hace 35.000 años.
Entonces parece que la existencia del Paraíso, Adán y Eva que describen las religiones Judía, Cristiana y Musulmana, podría ser real y que seguramente, al ser escrito hace tantos años tras ser transmitido verbalmente otros tantos de miles explicaría la deformación de atribuir a Dios la creación del hombre y la mujer de barro. Y este barro, perfectamente podría ser una metáfora como la expresó el cosmólogo Carl Sagan: “Somos polvo de estrellas”, pues estamos enteramente conformado de átomos provenientes de supernovas que generaron los átomos del sistema solar.
Cabe preguntarse ¿Por qué el elegido fue este Cromañon, que somos nosotros?
Porque se desarrolló el Lóbulo frontal cerebral, encargado de coordinar la conciencia y todo el funcionamiento cerebral más desarrollado como se expresa en el humano actual,  a pesar incluso de que la masa encefálica sea menor que la de Neandertal.

*Basado en el libro del mismo autor “Inteligencia humana”.