Alimentos que aumentan tu frecuencia vibratoria

publicado en: Cuerpo mágico | 0

Por Daniel Plaza
Kinesiólogo integrativo
Especializado en Nutrición Integrativa & Salud Natural
Co-Director Instituto Prana Kine
www.pranakine.cl

La principal característica de algo con vida, es que emite algún tipo de “pulso” observable y cuantificable. Es clara la interpretación de muerte cuando algo permanece inerte, quieto, frío, y sin presencia de pulsos o alguna vibración que denote lo contrario. La vibración es entonces la principal característica de la Vida, todo nuestro cuerpo se encuentra en resonancia constante, desde nuestro corazón y cerebro, pasando por cada una de las células que te componen hasta llegar a los más pequeños átomos con sus nubes de electrones en movimiento, interactuando en un campo cuántico de información.
¿Cómo influye lo que comemos en nuestro estado vibratorio?

Tenemos diferentes posibilidades de analizar esto; por un lado podemos clasificar los alimentos acorde a la vibración en Mhz (Megahertz) que emiten, donde encontramos alimentos con una frecuencia que va desde los 50 a 100 Mhz como los alimentos fermentados y vivos hasta alimentos con 0 Mhz. entre ellos están los productos literalmente muertos y además procesados, tales como las hamburguesas, vienesas y todo tipo de embutidos.
Los alimentos fermentados lideran el listado de los alimentos que aumentan nuestra vibración, ya que encontramos actividad biológica viva dentro de este tipo de alimentos. En palabras simples, ¡la vida atrae más vida!, así que ya sabes, privilegiar alimentos fermentados como Kefir, Kombucha, Chukrut o Sauerkraut, sin duda traerá mejorías en tu salud general.
En el listado le siguen los superalimentos tales como las algas, el cacao, el jengibre, la cúrcuma, el maqui, la maca, el Kalanchoe, calafatear y algunas frutas como la piña, limón, chirimoya y papaya. Esto debido a sus grandes propiedades regenerativas, antioxidantes y protectoras celulares.
También está todo tipo de alimentos de origen vegetal (cereales, frutas, verduras, semillas, frutos secos, legumbres y brotes) los cuales van a variar su capacidad vibratoria dependiendo de que tan crudos o cocinados estén, es decir, mientras más cocidos están, estos van perdiendo su capacidad vibratoria, pues se modifican sus estructuras moleculares con la temperatura.
La comida con poca o nula vitalidad, con bajísima frecuencia vibratoria, está caracterizada principalmente por lo muerto o algún derivado de origen animal. Aquí encontramos todos los tipos de carnes (incluso pescados y mariscos) y sus derivados como huevos y leche.
Con esta información quiero dejar claro algo “ya NO basta con pensar en los micronutrientes ni macronutrientes, debemos contemplar todas las características de nuestro alimento, partiendo por si está vivo o muerto” . Con esto quiero invitarte a contemplar lo reduccionista que ha sido la mirada de la nutrición a lo largo de los años, pues se estudian, en profundidad, los efectos de la proteínas, las vitaminas y minerales (entre otros) olvidando al alimento en sí mismo, ¿este alimento me entrega información de vida o de muerte?, ¿qué tan manipulado está este alimento?, ¿será fácil o difícil de digerirlo?, ¿cómo creció ese alimento?, ¿le llegó luz natural o artificial?, ¿la tierra donde creció tenía bacterias y microorganismos saludables o era una tierra con fertilizantes y herbicidas?
Mientras mejores sean las condiciones del desarrollo de tu alimentación, mejor es la vibración que transmitirá este alimento a tu vida, debemos dejar de pensar que el alimento no es influyente en nuestra condición general.
Y tú, ¿qué pondrás hoy en tu plato?