Por Sybila Oráculo
Médium, Astróloga, periodista, sacerdotisa
www.sybilaoraculo.com

La palabra alquimia proviene de la lengua árabe (también posee otras asociaciones con el griego). Al se refiere a Dios y quimia, a la química o relación: la relación con Dios. De manera que dicho concepto se refiere a la simbiosis; Al-Khimiya, alearse, ligarse. Vamos tomando formas, fases o procesos. Es una actividad constante.
En nosotros hay un eje importantísimo como centro de comando que ejecuta su tarea, y ésa es la glándula pineal. Dicha glándula, centro de poder posee la gran meta en que se fusiona en el momento de encontrar tu dualidad con otro.
Con el Tantra por ejemplo, también se activa la alquimia para lograr plenitud. Pero antes se debe haber realizado un profundo trabajo alquímico de autoconocimiento y su consiguiente transformación individual. Lo espiritual vendrá desde lo físico, químico, biológico. (“Como es adentro es afuera”).
Si te persignas todos los días no importa, pues si te dañas, auto flagelas, no te cuidas ni amas, no servirá de nada, pues el espíritu reside en la materia. La vida es un todo integrado.

Etapas alquímicas
La alquimia posee 12 etapas que podemos experimentar como un proceso vital; cuatro de ellas son de gran relevancia:
Nigredo: significa negro, mela negra y colis bilis. Es la oscuridad, melancolía, ver en negro. Está regida por Saturno, la muerte. Nos dice que vivir una etapa de oscuridad es parte del proceso y sí se puede aprovechar como etapa de observación hacia el interior de uno mismo.
Los paganos, algunos chamanes, magos, brujas incluso, usan el tótem del cuervo como un ser de poder en el Ocultismo y por eso se dice que “quien posea la facultad de observar aquello oscuro, sin mala intención (incluso como una observación científica), es quien está observando aquellas partes es un iniciado. Las sacerdotisas o sacerdotes de la Diosa, suelen estar acompañadas en sus círculos por congéneres magos y magas que toman el lugar de una Mujer u Hombre cuervo, asistiéndoles. Mientras el o la sacerdote enseña sus saberes en el círculo de poder, los cuervos observan los comportamientos de los asistentes, observan si es una persona que ayuda, que aporta, que se queja, que valora, que es hipócrita, que no respeta, que es poco pulcro, impuntual, egoísta, en fin…
Como sacerdote o sacerdotisa su deber será guiar al iniciado para que asuma de mejor manera la alquimia interna por la que está pasando. Ver si trasciende y encuentra la luz del ángel planetario de Saturno, pues todos los planetas poseen angelroium positivos y negativos, y deben ser despiertos y trascendidos para bajarlos a los estados primordiales que nos ayudarán a conectar con nuestra vida.
Su número es el 7. En la carta natal esta etapa está muy presente en las cuadraturas (es decir, en las angulaciones rectas). Así, 7 X 4 da 28; y es entre los 28 y 29 años que se desarrolla el ciclo de Saturno, el señor del tiempo, el cual marca las evoluciones que tenemos en el proceso de la vida, implica por ejemplo la responsabilidad de hacernos cargo de lo que nos corresponde trabajar, pero para trabajarlo, primero debo tomar consciencia de ello. Suelen ser procesos de tragedia y crisis que el individuo integra y ve con sabiduría hasta entenderlo.

Albedo: Se refiere a la limpieza natural de todos los sufrimientos emocionales y miserias de la vida. Para purificarnos y entregarnos emocionalmente con claridad espiritual. Está representado por el color blanco, que no tiene que ver ni con castidad ni virginidad, sino con el alma. Esta etapa se relaciona con la Luna. Una Luna progresada que se ve manifestada alrededor de los 27 años del individuo. La idea es lograr intencionar las emociones hacia lo positivo; experimentar una íntegra sexualidad; lograr la voluntad unificada con la fe;una fe con sentido, donde dirigir mi propósito, mi espíritu. No se trata de una fe dogmática de pertenecer a religiones o sectas. Al decir alquimizar mi luna, hacer mi trabajo lunar, indica que mes a mes vamos tomando en cuenta los ciclos y su sabiduría, lo cual es de vital importancia para tener una luna progresada.
En ámbitos de magia a las brujas se las instruye sobre cuál es la edad ideal para concebir hijos y definirse hacia una pareja o un compañero, que se denomina la dualidad. Completando así el proceso Dios / Diosa que debemos portar en nuestro ser. Antes de esa edad, los 27, una persona no se considera preparada, es decir, tanto mental como biológicamente es aún inmadura. De hecho, es considerado antinatura.
Incluso biológicamente el cuerpo recibe los nutrientes que nos darán soporte a la vejez. Por ello, es que antes de los 29 años no conviene realizar ningún tipo de dietas, pues nuestros cuerpos  están en proceso de asimilación alquímica de todos los componentes que se necesitan para llegar a ser un humano integral; física, biológica, psicológica y atómicamente hablando.
Desde los 29 años en adelante, no es necesario comer tanto tampoco, pues sólo requerimos mantenernos. La etapa en que debíamos configurarnos como fuertes, o débiles, fisiológicamente ya pasó. El ideal es comer cada tres horas; según el biorritmo de los procesos cósmicos que están en sincronía con el ser cuerpo humano, que es el microcosmos. Esta medicina aparece en muchos libros de sabiduría antigua. Los órganos poseen ritmos y horarios.
En la antigüedad, las futuras sacerdotisas de algunas comunidades paganas eran preparadas a los 21 años, pero las candidatas comenzaban a los 8 años de edad (la edad del infinito). Según el sacerdocio recién a los 29 años podían contraer dualidad (pareja) y concebir; todo, con el ánimo de conservar a una mujer fuerte y realizada.

Citrinas o citrinitas: Luego de estar limpios e higiénicos interna y externamente, biológicamente sanos y con el alma translucida, el individuo podrá  procesar mejor el pensamiento y encausar su inteligencia, intelectiva y emocional, sin dejar que lo domine lo material. Esta etapa está regida por Mercurio, el señor del pensamiento, la mente, las ideas, la comunicación. Su color es el amarillo.
Poseo visión metafísica (más allá de la física) para pasar a la metanoia, ir más allá de aquello que conocemos. Es de donde proviene la palabra Gnosis (conocimiento, sabiduría) Es el camino del libre pensador; es el momento de exigirte y trazar ideas nuevas y propias. Así el pensamiento va evolucionando; y junto a ellos toda la sociedad va progresando.
Contrariamente, si todos aprendemos de memoria los fundamentos dogmáticos que nos imponen; nadie va a poder pensar, ni crear, ni producir…, todo se vuelve mecánico y es así como el escenario se transforma en algo muy fácil, propicio para mantener esclavas las mentes humanas, lejos de la conciencia de ser seres vibracionales, seremos entes manejables; presas fáciles de captar por sectas, dogmas, cofradías políticas, etc.

Rubedos: Cuando logramos trascender el pensamiento y co-creamos, el individuo pasa a la etapa que se conoce como la piedra Filosofal. Ésta etapa está regida por el Sol y Júpiter, es decir, los padres luminosos de la vida. Su color es rojo; es fuego alquímico. Se le llama etapa crística o avatárica. responde a los dos Soles de iluminación. El Plomo (Saturno) ha sido convertido en Oro (Sol, Júpiter). El ciclo alquímico ha sido manifestado hacia la conciencia universal nirvánica. Somos consciencia.
En este camino nos acompañan los vientos y movimientos de los cuatro jinetes del Apocalípsis, los cuales precisamente se refieren a los ciclos para visualizar cómo abrimos el sello y qué hacemos con esa energía que marcará esos tránsitos. Son cuatro, porque este número es la manifestación de la vida atómica y material. Son cuatro los elementos; es la cruz de la materia; es la cruz de la cardinalidad: norte, sur, este oeste. Con buena ubicación de este plano podemos trascender a otros planos.
Por eso, que en astrología, es tan importante leer los tránsitos planetarios. ¿Cuál es la época de cada quién? La actitud es abrir el sello o proceso evolutivo, el cómo asumimos cada caballo, cada jinete, en otras palabras, cómo realizamos el trabajo con cada planeta guía y sus bríos ventolares.
Sol: el rey, el yo, el libre albedrío que gobierna en tu ser que tú mismo diriges. La responsabilidad que conlleva aquello. Es el quién, el protagonista.
Marte: Es el guerrero, cómo actúa mi guerrero interior. Es el cómo.
Saturno: Es el caballo del hambre. Cómo hago para mover el pensamiento, el sacrificio, el ayuno, trabajar por algo, pensar, evolucionar, buscar y trabajar en propósitos personales y colectivos. Pues como somos duales y si hacemos esto logramos la unidad.
Plutón o la muerte: Hades, es el caballo blanco del inframundo. Una vez que evoluciona una parte de mí, otra muere.
Apocalupsis palabra que viene del griego y cuyo significado es revelación o descubrimiento.
El libro de las revelaciones fue escrito a principios del siglo II, cuando el rey Dionisano pidió ser llamado el hijo de Dios, tras alcanzar y conocer a Dios como alquimista.
En el libro hay cuatro partes que hablan de los sellos, que vendría siendo procesos evolutivos. El antiguo testamento hebreo nos muestra un pacto entre ellos y Dios; se supone que como pueblo ellos debían entregar el conocimiento de la kabbalah a la humanidad. Pero hay que aclarar que el pueblo elegido no es una raza o étnica, sino que sólo el humano primigenio que despierta y trasciende.
Se habla también de los cuatro jinetes con cuatro caballos de diferentes colores (se han comparado con los caballos de los personajes de la Corte del Tarot-Rota-Torá). Casi todo su relato se refiere a las constelaciones y su proceso. Caballos, seres y mitos.
A su vez, la Torá es un código de activación; corresponde a un segundo nivel que viene tras alquimizarte con la medicina astrológica. Ahí llegas a comprender la kabbalah, pudiendo alcanzar la alquimia exponencial. Es el camino del iniciado, el camino del guerrero. Te invito a descubrir entonces cómo ha de ser tu apocalipsis personal; que es legible en su natalidad. Toda vez que nos leemos el mapa astrológico, constelamos un proceso alquímico de nuestro árbol de la vida.