Por Álvaro Santi
Tarólo y escritor

Carta de marsella resideñada por el álvaro Santi para el libro de su autoría “La lengua del insconciente” (Mirada Maga ediciones)

Cambios climáticos, desastres naturales, huracanes, terremotos…, nuevamente recibimos las respuestas de la madre naturaleza. Al parecer Gaia no se siente cómoda con nosotros y necesita realizar ciertos ajustes que, lamentablemente para la humanidad se traducen como totales catástrofes.
¿Pero qué estamos haciendo? Nos relacionamos con nuestro planeta como un vampiro con su víctima, succionando desmedidamente los recursos que ésta nos brinda. Nos hemos convertido en el monstruo más temido de la tierra. Y digo monstruos porque nos hemos vuelto feos al perder nuestra conciencia y nuestro amor por el territorio que habitamos, ¡insólito!
Cubrimos el planeta con murallas, elevando con orgullo banderas como perros que miccionan en una esquina para definir territorio. Nuestro entorno natural es bello. Ya lo dijo el escultor francés Rodín: “Todo lo que hay en la naturaleza es bello, porque los ojos, aceptando intrépidamente toda verdad exterior, leen allí, como en un libro abierto, toda la verdad interior”.
Una reflexión clave del artista al comprender que el entorno actúa como un espejo que refleja nuestra propia naturaleza interior. No hay que olvidar que estamos integrados por los mismos elementos que integran el planeta; agua, tierra, fuego y aire a los cuales se les suma un quinto elemento, una quinta esencia: la poesía, la belleza que habita y emana de todo lo que existe, el andrógino que danza al centro de los cuatro seres que se pueden observar en el arcano número veintiuno del Tarot llamado El Mundo: el alma.
Tal vez las catástrofes naturales nos dejen algo más que pérdidas irreparables y montañas de lamentables escombros. Tal vez como humanos necesitemos acontecimientos de gran magnitud para ampliar y desarrollar nuestra conciencia y tratar mejor nuestro hogar,  nuestro planeta que, dicho de otra forma, es tratarnos mejor a nosotros mismos. ¡Si somos el mundo!