Por Sybila Oráculo
Medium, astrologa, periodista, Sacerdotisa de la Diosa
www.sybilaoraculo.com

Comienzo esta nota, presentando a Anubis y Ludovico, mis hijos, compañeros y maestros. Honrándolos por tanto amor y sabiduría que me entregan día con día.
Se dice que los perros son un tipo de almas discipulares, preparándose ya en su última etapa -si lo vemos desde el punto de vista de las reencarnaciones- antes de bajar hacia su forma humana. Por ello somos tan cercanos y empatizamos con facilidad. Nos empujan a ser mejores personas; recordándonos que venimos de esferas luminosas. Tenerlos implica gran responsabilidad, pues nos corresponde guiarlos y cuidarlos en este plano de existencia que convive con una polaridad negativa latente. Son maestros; puros de corazón. Todos los días sus ojos nos miran con la nobleza más hermosa de las formas del amor. Ellos nos mantienen sonriendo, jugando, saludables, con el magnetismo del corazón a todo motor.
Nos recuerdan la gracia, el humor, activan nuestra capacidad de ser mejores personas y su ternura nos inunda. Cuando estamos en peligro, su animalidad resurge desde sus linajes lobeznos, con su sabiduría primigenia del clan y la supervivencia. Nos protegen, fielmente, ante las amenazas. Enseñan el más bello compañerismo y trabajo en equipo.
De todos los guías espirituales a los que tenemos acceso, ellos son los más visibles y, sin embargo, aún no podemos verlos. Siempre digo que difícilmente conectaremos con otros guías, si no somos capaces de ver lo que está delante de nuestros ojos. Los perros son vibraciones elevadas que anhelan pertenecer a los clanes humanos.
Según el recorrido del calendario chino, el Gallo de fuego se está despidiendo y nos recalca que no le gusta ni la represión, ni la mentira, ni la flojera ni la mediocridad. Canta al amanecer. Y con la salida del Sol muestra y visibiliza las verdades. El gallo durante este año usó todo su fuego para hacernos ver los peligros del elemento cuando no controlamos nuestros recursos de manera sustentable y así lo vimos en Chile cuando a comienzos del 2017 nos arrebató muchos bosques.
El año nuevo chino comienza el 16 de febrero del 2018 y coincidirá con una luna nueva en piscis; luna soñadora y existencialista. Así arribará a nosotros un año lleno de inspiraciones y aspiraciones, pero también implicará que habrá  ciertas áreas muy sensibles que estarán delicadas como la justicia social y la equidad.

El perro ordena el boliche
Todos los animales chinos cumplen su quehacer. El perro ordena el caos, trae abundancia, pero marcada por la justicia. La solidaridaridad estará actividad no sólo a nivel local, sino mundial, haciendo todo contra la guerra. El primer semestre será bastante controvertido. Es el onceavo signo (el once es un numero de frecuencia importante) y el Tarot Rider Waite le designa la Justicia, es decir, la balanza del equilibrio. Hay que preocuparse de la salud mental y todo lo que compete la salud en general; pues el perro si le abandonan se deprime, si no recibe sus atenciones se resiente. Temas mentales y de nerviosismo, concentración serán los protagonistas. Al perro le cuesta esperar, es ansioso. Quiere todo de inmediato, salir, comer, es muy apurón. Ojo con las depresiones, despertar el ser salvaje nocturno lunar.
La justicia nos ayuda para sembrar la abundancia. En la medida que pase el año nos empoderaremos, por lo cual tenemos que cultivar sus virtudes: leal, modesto, fiel, versátil, intuitivo, cariñoso. En la noche, el perro cambia, se pone en modo lobo. entre las siete y nueve bajo la influencia de Saturno.
El perro trae armonía familiar le encanta estar aclanado y que le hagan fiesta. Por eso mejora la comunicación y el buen humor entre las familias. Por ende existirá un clima de mayor felicidad.
El perro posee un olfato buenismo así es que las personas que son embaucadoras y ladrones tendrán que cuidarse. Mientras otros estarán concentrados en ayudarse mutuamente. Será un año de tolerancia entre naciones, tolerancia que nos permitirá ser diversos. Los perros son de distintas razas y a veces cuesta que los grandes convivan con los pequeños, pero es cosa de conocerse, olerse, ganarse la confianza luego jugamos a que aumente la conciencia colectiva, exploraremos juntos entre países a descubrir nuevas. Dos razas pelean cuando no se conocen. Algunos padres de perros; tiende a sobre protegerlos. En cambio si los sueltas y ellos se huelen, juegan ponen sus límites instintivos. Dejarlos ser; es aprender a convivir. En jerarquía el perro se pide respeto. Pero también ayudan a los más débiles. Por ello se dice que los animales así como los hijos son la extensión de nosotros. Se comportan según les hemos enseñado. Son un espejo. No hagamos a otros lo que no queremos que nos hagan. No tratemos a otros hermanos de países diferentes; como no queremos que nos traten o nos mal traten.
Será un ciclo muy bueno para comenzar proyectos, cambiarse o comenzar una familia.
Pero antes de comenzar un nuevo ciclo astrológico es importante cerrar karma. Hacer trabajar a piscis para que comencemos en la previa de Aries, que marcará un nuevo impulso. Las astrología china es solar y lunar . Cada doce años júpiter da vuelta y cada doce años se repite el mismo animal. Así, aquellas personas que cumplan sesenta años, sentirán una energía especial, cabe señalar que  según la medicina espiritual china, el alma humana espiritual nace recién con madurez y toma consciencia a los sesenta años. Es muy parecido a algunas medicinas latinoamericanas, donde el abuelo (a) es capaz de entregar su sabiduría en amor y armonía en los círculos donde se comparte el tabaco y se escucha la experiencia de quien ha vivido más, pero no como imposición ni mandato, sino como la voz de la red ancestral recordando también a otros abuelos que ya transitaron. Eso nos lleva a estar más atentos a lo que debemos mejorar como humanidad. Hay que fijarse qué transformaciones eran las tendencias nacionales y mundiales hace sesenta años y que esos malos patrones no se repitan y replicar lo bueno. Para los Mayas es el año de la semilla. Es bueno saber qué podemos aprender del pasado. Fortalecernos de la experiencia y renacer a nuevas formas inspirados por el altruismo.
Periodos favorables y empáticos: mes del tigre (febrero 2018), mes del conejo (marzo 2018), mes del caballo (junio 2018).
Para que cada persona profundice sus propios senderos y cómo se visualizan sus energías en el año del perro; los astrólogos sugerimos que se lean los tránsitos del año. Y aquellos que nunca hayan realizado la carta natal, ahora es cuando.