Por Marcela Contreras
Terapeuta holística / www.espacioshanti.cl

Sabemos que la mente humana tiene dos componentes fundamentales: el consciente y la parte inconsciente. Mientras la conciencia toma las decisiones, el inconsciente adopta las disposiciones. Dicho de otra manera, la conciencia determina el “qué” y el inconsciente dispone el “cómo”.

En otras palabras, los seres humanos recibimos de la vida lo que «esperamos» recibir. Pero sabemos que mientras aparentemente deseamos recibir algo positivo en nuestras vidas, eso no siempre ocurre como lo esperamos, porque el inconsciente es el que termina mandatando el resultado. Es por esto que si nos esforzamos en no poner un “qué” en nuestra conciencia, el inconsciente quedará libre y no tendrá que ocuparse en disponer el “cómo” que muchas fuerza refuerza patrones enquistados.

Lo emocionante de utilizar sanamente nuestra mente, es que podemos desbaratar todas las excusas inventadas por nuestros miedos. Si empleamos la mente de modo creativo y constructivo, no importa lo que no hayamos hecho, no hemos dicho, ni dónde no hemos estado antes, porque lo único que importa, es cómo empleamos esta herramienta tan poderosa.

Podemos hacer cualquier cosa que queramos, con sólo atrevernos a ordenar a la conciencia que lo consiga. El inconsciente ideará la forma de hacerlo. Lo importante es enfocarte en lo que quieres lograr y no en lo que quieres desechar de tu vida, si te concentras en lo negativo, obtienes más de lo mismo, por eso también importante reforzar con afirmaciones positivas, los SI. Un ejemplo sencillo, no es lo mismo decir, «sí deseo tener un cuerpo físicamente sano y esbelto» que decir: «no quiero estar gorda».

¿Qué quieres? ¿Qué esperas de ti mismo? ¿A dónde quieres llegar? Estas y otras interrogantes que tú mismo te puedes plantear, son el principio del camino para cumplir tus sueños y metas.