Por Fernanda Miranda
Psicologa, astróloga / www.cartastral.cl

Estimades lectores, aquí vamos otra vez con los entendimientos de este nuevo ciclo astral, el ciclo de LEO, que nos llena de saberes y entendimientos acerca de nosotres en tantísimos niveles. Leo corresponde a la casa 5, su regente es el Sol. Signo fijo y corresponde al elemento Fuego.
Tanto que contarles y aclarar de este bello signo/arquetipo. Al nacer, cuando recibimos un “signo zodiacal”, es asignado por la ubicación del sol en un signo del zodiaco determinado por la hora, fecha y lugar de nacimiento. Así, todos tenemos un signo solar, y es bonito entender aquí, que todos tenemos todos los signos en algún lugar específico, no sólo el Sol, y ése es el gran sentido de conocer tu propia carta astral y tu configuración específica, donde tu propia vibración se manifiesta como una geometría, que está plasmado en tu mapa de nacimiento.
El Sol, LEO, corresponde a los NIÑA/OS como personajes de la vida. Así, sus cualidades  se verán manifiestas en este arquetipo. Egocentrismo, espontaneidad, creatividad, generosidad, amor verdadero…la creencia total de ser verdaderos soberanos del mundo que gira en torno a ellos.
¿Qué podemos rescatar para nosotros de esto? decirles que somos niñes eternes, que la vida nos acompaña en un crecimiento interior y que, al pasar el tiempo, vamos pasando etapas donde somos jóvenes y adolescentes, luego mujeres y hombres, madres, padres; y que la experiencia desde el niño-a es ir ampliando la experiencia de ser esos personajes también. ¡Ojalá lo pudiéramos saber taan bien y taan claro! Somos esos niños y niñas que conservamos la cualidad de crear, amar, sorprendernos, pedir atención y nutrición, sólo que al ir creciendo, logramos poder ser instrumentos de ese amor poniéndolo al servicio como padres y madres, como trabajadores jefes y empleados, como artistas creadores, o incluso como hijos de nosotros mismos. Sí, aquí es muy importante llevar la medicina de la conciencia en ser hijos de nosotros mismos, tan amados por nosotros, que podemos potenciarnos, educarnos, conocernos y llevarnos hacia nuestra realización aquí en la Tierra.
Esto es Leo, el amor conducido por los más altos propósitos hacia la nobleza y generosidad de mostrarnos magnánimos y soberanos del arte de ser nosotras mismas y nosotros mismos, aportando con nuestra luz/sol a quienes y lo que gira en torno nuestro.
Si todos tenemos un signo solar en alguna parte, pues todos tenemos la capacidad de brillar a nuestra manera y al hacerlo transmitir calor y nutrición, permitiendo la vida a nuestro entorno. Entonces qué importante es estar atentos a lo que se quema y se destruye a nuestro paso si nos aproximamos demasiado, así como a lo que nos quema si nos acercamos demasiado o por un tiempo prolongado.
Para esa regulación y conocimiento de nosotros es que se manifiesta la tecnología del Grupo (acuario, signo opuesto complementario de LEO), en donde esos otros personajes de la vida que también tienen sus soles dentro, nos van mostrando y nos vamos ajustando con nuestros otros personajes internos mencionados más arriba.
Es así como logramos ser hijos y madres/padres de nosotros-as o amigos de nosotros-as, conservando a la niña y niño que llevo dentro para seguir creciendo y buscando experiencias de maduración, como si nunca acabara el aprendizaje.
Cuando estamos ante experiencias de egocentrismo desmedido ya sea propio o de otros, la crisis es inminente, y entonces viene la depuración de formas viejas transmutadas hacia nuevas maneras de seguir acompañando al Ser/Sol que entró a la Tierra-Escuela para aprender y evolucionar, en esa área misteriosa y personal que cada quien ha determinando en el plan mayor. Y es tan bonito entender al Sol; al niño/a, a Leo como aquel o aquella que decide permanentemente ser y hacer en manifestación de sí, de un modo inevitable y omnipresente… jamás podremos tapar el Sol con un dedo…Asimismo, jamás las partes podrán ocultar al Todo que cada uno de nosotros es.
La invitación es a que te veas, te ames, te cuides, te atrevas a seguir creándote a ti misma y mismo en esta vida, ¡que es tuya! Somos todos niños-as y hermanos-as de amor de la vida pasando por nuestras venas que pulsa desde el corazón central de nuestro organismo.
Invítate a hacer el Amor, a que la dulzura florezca en lo cuidadoso que nutre, que acaricia al otro/ en todos sus recovecos haciéndolo existir en la conciencia de sí mismo/a y en lo amoroso/a. Seamos bello/as, ¡¡¡¡amemosnos!!!!
Para terminar contarles que ese egocentrismo que ha sido atacado y vapuleado, es el que no sabe compartir, que es pura ignorancia, porque no sabe aún la delicia de poder seguir siendo niñas/os y, al mismo tiempo, recibir salud, hogar, alimento, dinero, etc. desde el niño y niña que llevamos dentro.
Se nos ha educado para pensar que si vamos a trabajar, el niño se muere y sepulta para que el adulto se haga cargo, entonces el adulto queda en el duelo de creatividad, de felicidad por sentir satisfacción de amor por parte de otro, ganas de hacer lo que quiere y ser amado igual…, lo que le gustaría a un niño.
La versión evolutiva que les propongo en este ejemplo, es que ese adulto aporta las cualidades de responsabilidad, autocuidado, propósito generoso para el bien común, capacidad de posponer y/o generar estrategias para la realización de los múltiples deseos en una adecuación temporal, ¡y mucho más! La niña y el niño siguen ahí dentro con más amor y fuerza que nunca, porque puede confiar en sus decisiones, y se siente segura/o de poder delegar, y dejarse acompañar, siempre y cuando se pueda seguir siendo tu misma y Tu mismo. Ésa es la confianza y el amor que te propongo para tu SOL que eres. Todas las bendiciones a tu vida, que sigas prosperando por tu bien y el de toda la Humanidad.
Me puedes ubicar en la consulta o escribir por interno para aclarar entendedimientos y casos particulares, muchas gracias por tu Atención, ¡Bendiciones!