Bacterias intestinales que aumentan tu rendimiento físico

publicado en: Cuerpo mágico, Medio Ambiente | 0

Por Daniel Plaza F.
Kinesiólogo integrativo
Co-Director Instituto Prana Kine
Especializado en Nutrición Integrativa & Salud Natural

Holobionte, así es como la ciencia ha redefinido el significado de la palabra ser humano. Así, lo definimos como entidades formadas por la asociación de diferentes especies que dan lugar a unidades ecológicas. Este término, introducido por Lynn Margulis en «Symbiogenesis and Symbioticism», deriva del griego antiguo ὅλος, que significa «todos», y βιὅς, que significa «organismo», «ser vivo».
¿No estamos acaso rodeados tanto por dentro como por fuera de nuestro organismo por trillones y trillones de bacterias? Sí, cientos de miles de microsistemas y colonias que albergan más de 1.000 familias diferentes de comensales, comparten entre ellas en un equilibrio. Numerosas son sus funciones: metabólicas, protectoras, desintoxicantes, inmunológicas, y hoy en día se ha descubierto su importante rol a nivel de la fisiología deportiva.
En publicaciones anteriores de Revista Mirada Maga hemos abordado la importancia que tiene esta microbiota (http://miradamaga.cl/microbiota-prebioticos-probioticos-y-nuestra-salud/) y lo sorprendente que son los hallazgos que la ciencia ha develado.
Al parecer, somos el resultado de la simbiosis entre muchos sistemas de información, con inteligencias y necesidades propias, en donde la fluctuante interacción prospera en condiciones de salud o enfermedad según sea el caso.

Bacteria Veillonella

En la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, científicos han descubierto que la actividad física favorece las bacterias del género veillonella en el intestino y éstas, a su vez, favorecen el rendimiento de los atletas. Las bacterias del género veillonella se alimentan de lactato que los músculos producen durante la actividad física.
Pero espera, ¿no es que las bacterias estaban en los intestinos? ¿Cómo se van a alimentar de algo producido en los músculos? Pues bien, los investigadores han demostrado que una parte del lactato llega a la microbiota intestinal y favorece la vía de formación de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), las cuales son sustancias vitales para el funcionamiento muscular y sistémico. Este lactato que llega a la microbiota, también favorece la proliferación de las veillonellas, las cuales al recibir más alimento pueden aumentar su población.
Ahora, es importante definir que el mecanismo de acción que nos importa no se relaciona con disminuir el nivel de lactato en sangre, sino más bien que este tipo de bacterias, genera como postbiótico, propionato, una molécula capaz de aumentar la capacidad cardio-respiratoria.
Se ha encontrado mayor cantidad de estas bacterias en muestras fecales de maratonistas y deportistas de alto rendimiento, en comparación con personas sedentarias. Por esta razón, laboratorios han desarrollado un probiótico oral, que contiene cepas de Veillonella, la cual ha sido eficaz aumentando el tiempo de carrera en atletas.
Abrir los ojos a la relación entre nuestras bacterias intestinales y la salud músculo-esquelética y performance deportiva, puede abrir muchas puertas para mejorar el rendimiento deportivo de l@s atletas e incluso podría ser la diferencia entre un participante de un torneo, y quien gane una medalla en ese mismo torneo.

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