Por Fernanda Miranda
Psicóloga. Analista carta astral
www.cartastral.cl/ +56997546288

Estimad@s lectores, ya estamos en el ciclo de Tauro, signo de Tierra, corresponde a la Casa 2 del Zodiaco, su regente planetario es Venus y representa a las mujeres como personaje de la vida cotidiana (matrix).
Quisiera invitarles a la comprensión de este arquetipo bajo lo profundo de lo femenino, según mi percepción, y desde donde deseo devolverles a hombres y mujeres en equidad (libra), el significado más profundo que he podido alcanzar respecto de la femineidad.
Por lo cual hablaré para ambos sexos e identidades de géneros varias, de la femineidad como un arquetipo habitable, ocupable y recordable desde el inconsciente colectivo y para tod@s.
Este ciclo está muy acentuado, y le es tan específico a la mujer, por la evidente cualidad hormonal que el ciclo menstrual acentúa en cada una de ellas, y porque intuición, sensibilidad (y a veces hipersensibilidad) se presta a certezas y sentires muy profundos.
Presentaré la súper cualidad del sentir como propia y natural del ser que somos como también algunas buenas especificaciones beneficiosas de lo taurino.
¿Has escuchado hablar de el o la cabeza dura? Pues bien, se requiere una cuota de intuición bien arraigada para ser un/a cabeza dura y tener ‘algo’ de esta buena porfía personal y privada, pues es la que te permitirá en esos buenos momentos: ser, escucharte y querer conservar el punto de vista, la visión, la forma, el sistema aquel, etcétera.
Tauro representa la herencia, la genética. Por eso también se relacionan los bienes raíces y herencias materiales al hablar de este signo. Quiero decirles que con eso que se tiene dentro, por derecho de herencia, se vuelve materia prima para poder saber con lo que cuento y con lo que no cuento. Por ahora le pondremos atención a lo que sí contamos:
La capacidad de sentir es tal, que se ha venido trabajando profundamente en los diversos sistemas de meditación con el objeto de  determinar el autoconocimiento y volvernos (sabernos) materia prima para el bienestar personal y de quienes nos rodeen. La capacidad de gozar también es taurina.
Cuando logramos discernir entre lo que sentimos como goce real y lo que se vuelve disgusto real, real digo para cada infinita única percepción, es cuando vamos teniendo permiso para ser cabeza dura y permitirnos nuestra propia existencia… Y más aún, para agradecer ¡nuestra propia existencia!
Y es ahí, cuando mujeres y hombres ya en la experiencia de ser sí mismos/as y gozarse en su legítimo sentir, abren los ojos y agradecen la existencia, y la vida se vuelve confiable.
El opuesto complementario de Tauro ♉ es Escorpio ♏, y como tal agrega el ingrediente más necesario a la genética y herencia, taaan significativa de lo taurino. A partir de la sexualidad, crisis y negociaciones escorpiónicas va metabolizando la transformación, la metamorfosis, la depuración, la fusión con lo otro que lo vuelve uno hasta que cada parte se reencuentra consigo mism@ desde lo que rescata del otr@.
Así lo que se heredó, en genética y herencia cultural, es metamorfoseado, evolucionado. Decantan nuevos modos, formas y sentires que también se volverán heredables para ¡las nuevas generaciones!
Tremenda misión que representa tomar el Tauro de cada quien, saber con lo que cuentas y lo que ofreces al otro en el momento del intercambio. Pero por sobre todo se trata de desarrollar esa capacidad de entender/conocer y luego proveerte de eso que te gusta, qué sientes bonito y, a la vez, te vuelves fuente de inspiración para tus relaciones, vibrando con la gratitud del paso de la vida.
Tauro también es la prosperidad desde esa capacidad de gratitud. Se dice que tiene una llave hacia el infinito y la totalidad (Piscis) y que si nos volvemos tan bellas y bellos dentro de nuestro sentir no hay excusa que valga hacia la concreción de tus deseos; los que a su vez se vuelven deseos abundantes, efectos de tantísima gratitud.
Cuando se estudia a Tauro, también se dice que en el cuerpo físico representa la zona de oídos, laringe y vagina y/o zona púbica en general. Entonces ojo con las sistitis, los dolores de oídos, que en ocasiones tiene que ver con la escucha interior transgredida o pospuesta, o con la inexperiencia de aprender a escucharte.
Veníamos con la valentía de Aries, de seguir adelante con tu deseo y ahora con Tauro le agregamos la valentía de escucharte a ti mism@.
Y tú, ¿ya sabes cómo te gusta?

Bendiciones a todes, les espero con mucho cariño y servicio en mi consulta.