Por Fernanda Miranda
Psicóloga
Analista Carta Astral
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Estimad@s lector@s, ya estamos en el ciclo de Virgo, corresponde a la Casa 6 de la rueda astral, y su regente es Mercurio (externo).
Qué fácil es irse por las ramas entre detalle y detalle, justamente de Virgo depende el orden, la organización de las partes … el famoso TOC es un Virgo desequilibrado por su intento compulsivo de ordenar el caos; sin querer-poder pensar en él.
Entonces ya sabiendo que se requiere la humildad necesaria para escuchar un síntoma y verlo como un aporte para comprender o ver, en lugar de querer extirparlo o negarlo, el discernimiento se vuelve un protagonista como herramienta de inteligencia para percibir la totalidad pisciana y luego ordenarla en sus partes, pudiendo ver todo, pero con un paso a la vez.
La visión de una organización, la misión de un organismo, también tienen que ver con Virgo: es la capacidad del síntoma de hablar acerca del organismo. Si trabajamos mucho nos enfermamos, si trabajamos poco también nos enfermamos.
La gran gracia de este signo es el servicio desarrollable como potencial y la capacidad de pertenecer con humildad a una comunidad en la que sentir /percibir /proyectar, es decir, pertenencia ¡y funcionalidad! Pero esto último de un modo coherente con el  propósito creativo, bien ajustado a algún servicio.
Estamos frente al arquetipo que todo lo sana. En efecto, el/la sanador/a qué llevamos dentro es Virgo, porque termina de equilibrar, ajustar lo que se está sanando.
Si tuviese que explicar por qué el síntoma es servicial sería justamente por este punto tan inteligente, aquello de lo que me enfermo, me muestra quién estoy siendo o he sido a través de ese síntoma-enfermedad, me abre los ojos respecto a apuntar a sanar. Entender, integrar que la enfermedad como un camino de autoconocimiento, estudio y me vuelvo servicial justo porque lo estoy discerniendo.
Un buen modo que tengo para referirme al arquetipo de Virgo es la imagen de la Feria. Es decir, lo saludable que es pertenecer a una feria, ser parte, pues amerita cierta pertenencia. Si mi producto no tiene nada que ver con la temática de la feria por ejemplo, entonces mi puesto manifiesta un síntoma, y si por el contrario me fuera muy bien y al resto no, también daría información esta experiencia contradictoria para el ejercicio del discernimiento acerca de qué se necesita o requiere para el bienestar propio y el bienestar colectivo.
Reflexionar acerca de la parte del Todo y el Todo representando las partes, se vuelve significativo para escoger de qué y con quiénes vamos a hablar.
Asimismo, es un Virgo en desequilibrio cuando el ejercicio de pensamiento acerca de la información no integra el bienestar de la parte y, a la vez, que de la totalidad como un conjunto ordenado.
¿Cómo? Se trata de la famosa dinámica del amo y del esclavo, de lo que Juzga como bueno o malo, de lo que ilusoriamente separa, divide para ordenar, pero luego no  es capaz de integrar, generando disociación y luego, síntomas.
Es por esto que lo saludable es un Virgo equilibrado, tomar las partes y ordenarlas en equidad de posiciones a la hora de significar los sentidos. Sólo es prioridad ordenar un paso a la vez, dependiendo de la Feria en la que me encuentre. Con propósitos comunes, conversables y definibles, que sirvan a propósitos comunes.
Por lo que la propuesta es a valorar los propósitos comunes saliendo de la lógica de juzgar hacia el buen discernimiento de los propósitos personales y los alcances grupales y sociales. Luego, soltar otra vez e ir revisando, momento a momento, la utilidad y los propósitos para el bienestar común y personal. Un ejercicio del discernimiento en constante movimiento.
Bendiciones a tod@s y les reitero una vez más mi gratitud por estar ahí, recibir y ser parte al leer y compartir.