Por Marcela Contreras
Terapeuta holística / www.espacioshanti.cl

Los problemas económicos afectan a muchas personas y en muchas ocasiones. Son esos momentos en que no se cuenta con el dinero suficiente para cubrir gastos y en algunos casos más complejos esos gastos equivalen a las necesidades básicas.

Quienes enfrentan problemas económicos están afectos a alterar su nivel de bienestar personal, lo cual produce estrés, insomnio, complicaciones digestivas, etc. Es obvio que el desarrollo personal se ve afectado cuando gran parte de la energía mental está orientada a resolver problemas de dinero.
Lo complejo de esto es que cuando alguien atraviesa estas dificultades tiende a emplear un buen porcentaje de su atención a ellas, y precisamente se necesita hacer lo contrario puesto que esta actitud limita algo fundamental: nuestra creatividad.
Desde el punto de vista individual, existen las siguientes causas para tener problemas económicos:

Una influencia familiar con una marcada pobreza
El tema de la pobreza se vuelve bastante influenciable, especialmente respecto a la educación. Cuando se nace en un entorno lleno de problemas económicos, se está expuesto a esos estímulos negativos durante décadas y se crean en nuestro inconsciente creencias limitantes, luego la mente se ancla a esas ideas y considera la pobreza como algo normal, aceptable y una marca del destino. Por esta razón, para la gente que toda su vida sólo ha experimentado limitaciones, resulta bastante difícil concebir la idea de prosperidad y abundancia, pero con buenos hábitos mentales y mucha perseverancia se logra.

El desorden en la administración del dinero
Un principio fundamental de la prosperidad es “aprender a vivir con menos de lo que se recibe”. A pesar de saberlo, bastantes personas no lo aplican, administran mal su dinero y de pronto están con los problemasad portas. Es que sólo se cae en un error: llevar una vida de apariencias.
Algo muy diferente es ir dando pasos sólidos hacia un bienestar financiero y de esa forma se van ampliando los lujos, pero de manera ordenada.

Caídas inesperadas en el flujo de entradas de dinero
Esto es común cuando se pierde el empleo, cuando hay un cambio en el mercado que afecta la rentabilidad de un negocio, etc. Por eso se aconseja la previsión, aprender a diversificar y no depender exclusivamente de una sola fuente de ingresos.

Problemas derivados de situaciones emergentes
Puede ocurrir una situación emergente como una enfermedad que te genere altos costos no previstos. Sin embargo, si ya has aprendido a generar dinero podrás encontrar la manera de sobreponerte a los golpes financieros inesperados.

¿Qué puedes hacer para superar los problemas económicos?

Organiza tu vida encontrando la forma de ser próspero
¿Cómo hacerlo? Por supuesto que tienes que trabajar para elevar tus ingresos, pero es un gran error pedir o pensar constantemente en el dinero, porque sólo te mantiene en un estado en escasez, las personas en abundancia no pensamos en dinero, éste es solo un medio para conseguir “cosas”, pero la abundancia económica, va mucho más allá. Hazte la siguiente pregunta: ¿Quién es más rico, una persona millonaria enferma gravemente o alguien sin dinero en el banco que tiene salud y felicidad? El dinero empleado con sabiduría puede ser un excelente instrumento, pero si no sabemos administrarlo, somos igualmente pobres. Esto se puede comparar a alguien a quien le regalan una planta que da frutos, se alegra porque piensa en seguida que podrá sacar provecho de esos frutos, pero no sabe cuánto hay que regarla, si se debe mantener al interior o fuera de casa o cómo cuidarla de las plagas. Puede disfrutar algún tiempo de los frutos, pero pronto se marchita y muere. La abundancia es tan preciosa como una planta, todos tenemos la posibilidad de crearla, pero hay que aprender a cuidarla y mantenerla, el dinero no nos durará, a menos que sepamos cómo emplearlo. Y con esto no me refiero a cómo saber invertirlo, si no en qué ocuparemos nuestra riqueza, para llenarme de lujos o para cumplir mi misión, realizando lo que realmente me gusta, y de esta forma aportar bienestar a mi vida.

El dinero nos ayuda a realizar nuestra misión y nuestros sueños, por lo tanto, no estés pensando en él si necesitas ese viaje soñado, concéntrate en el lugar que quieres visitar, emociónate visualizándote en ese lugar, imagínate tomando el avión, llegando a ese hermoso lugar y haciendo lo que sueñas hacer en ese lugar.

Simbolo Maya de prosperidad

Aplica los fundamentos de la riqueza definitiva
No te quejes: La queja es una de las formas más tóxicas que se pueden emplear para querer obtener cualquier cosa. La queja es una energía que ensucia todos los recursos de los cuales disponemos para disfrutar de lo que hemos logrado. Por lo tanto nos imposibilitamos, no sólo de avanzar, sino de la consciencia de nosotros mismos. Les doy mi propio ejemplo, yo jamás me he quejado porque tengo que pagar deudas, por el contrario, doy gracias por disponer de los medios necesarios para cubrir todas mis “obligaciones monetarias” y lo hago con gusto, porque sé que lo que estoy pagando, en alguna medida es algo por lo disfruté o lo estoy disfrutando.
Deja de mendigar: ¿Qué puedes conseguir mendigando? Solamente limosna, y la limosna ¿te convierte en una persona abundante? Cada vez que quieres cumplir la expectativa del otro (padres, esposos, etc.) cada vez que cedes tu poder al otro, estás mendigando y estás dejando de ser tú mismo y te disfrazas de lo que piensas que el otro espera que tú seas. Y comienzan nuevamente las críticas manipulativas «me dejó y yo que se lo di todo», «la vida es tan cruel conmigo». Y tú, qué le has dado a la vida, qué te has dado tú mismo. La persona de éxito se hace cargo de sí mismo y actúa bajo sus parámetros.

Necesitas «casarte» con los pensamientos de prosperidad
Hay una diversidad de consejos útiles vinculados con la riqueza y tú debes estar atento a aplicarlos, algunas ideas pueden parecer extrañas, pero cuando lo compruebas en la práctica te das cuenta que la construcción de un mapa mental próspero requiere tiempo, acciones y pensamientos diferentes. Observa la prosperidad y sus beneficios a diario, olvídate de la escasez y así despertarás la riqueza que ya existe en tu mente y corazón. Todo lo que sucede en tu vida, está estrechamente relacionado con tu mundo interior (pensamientos, creencias, emociones). Lo que estás manifestando en este momento, lo creaste ayer, la semana pasada o el mes pasado, ¿cómo? con lo que pensaste, sentiste y la forma en que actuaste. Por eso, hoy debes despertar al poder que tienes y la posibilidad que este día te presenta para cambiar, y así permitir que las nuevas experiencias sean enriquecedoras.

Debes estar motivado por la prosperidad y trabajar para alcanzarla
La prosperidad es una actitud: En los buenos tiempos y en los malos, las ideas hacen millonarios. Una actitud próspera siempre triunfa. Actúa como si siempre fueras a ganar, actúa siempre pensando que lo que vas a hacer va a salir bien y que nada ni nadie puede interferir para que logres tu propósito. Visualiza constantemente tu propósito o meta cumplida. Muchos de nosotros hacemos la misma cosa una y otra vez, sólo para ganar miles de pesos y nunca vemos los millones que nos están esperando. Si queremos gozar de prosperidad, es importante que no nos encerremos en una única forma de pensar. Empieza a pensar que tu terreno es hacerte próspero y mantenerte próspero, cualquier cosa y todas las cosas que favorezcan su avance hacia ese objetivo, es lo que debe constituir el polo de su acción. Si estamos receptivos a la prosperidad, las oportunidades nos saldrán al paso y nuestra única dificultad será elegir entre éstas.
Poder de solidez en tu propósito: Tú puedes elegir qué desear y además tienes la capacidad para cumplirlo, si tienes un deseo ferviente, debes hacer lo preciso para lograrlo y la mejor forma de hacerlo es imaginarte con emoción cuando llegue el momento en que lo logres. Luego de esto fija tu meta y elabora una estrategia para lograrlo.

Mantener un estado permanente de gratitud
Debemos estar agradecidos por todo lo que se nos presenta y mantenernos en un estado de generosidad y gratitud con la vida.

Y mi último y mayor consejo: ¡Haz todo con amor, ya que sólo así recibirás lluvia de bendiciones!