Por Daniel Plaza
Kinesiólogo integrativo
Co-Director Instituto Prana Kine
Especializado en Nutrición Integrativa & Salud Natural

Cada fin de año trae consigo muchas conclusiones y nuevas propuestas de metas. ¿Te ha pasado que llega la celebración de año nuevo y rememoras cada momento (bueno o no tan bueno) en tu cabeza? Al instante surgen deseos de que al año entrante las cosas mejoren; nos proponemos un nuevo destino de viaje; nuevas metas laborales; buscamos acercarnos a quienes nos hacen sentir bien y deseamos no volver a toparnos con quienes fueron una piedra en el zapato.
Pero, ¿te has propuesto cambiar de forma real tu estilo de vida incluyendo tu forma de alimentarte? Si te lo preguntaste, ¿lograste el objetivo que buscabas? Si la respuesta es no, te invito a conocer estos tips que te ayudarán a tomar las riendas de tu salud para, de una vez por todas, atraer la salud que no solo deseas, sino que también te mereces.
Primero, ¡Hidratate!, una correcta hidratación colaborará a que tu cuerpo pueda eliminar correctamente todos los desechos. Hidratarse asegura una mejor función renal y digestiva, además de ayudar a la correcta absorción de nutrientes en los intestinos. Un error principal en este punto es la ingesta excesiva de diuréticos naturales, como el mate, café o té. Ten en consideración que hidratarse es BEBER AGUA, al beber aguas de hierbas, muchas veces puede que orines más, lo cual podría estar deshidratando a tu organismo.
-Intenta poner orden en todo lo que te rodee. Orden en tu pieza, en tu casa, en tus relaciones y más importante, en tus horarios de comidas y de sueño/vigilia. ¿Todo esto por qué? Está demostrado que vivir en un ambiente ordenado disminuye el estrés (el estrés es un fenómeno hormonal que nos dificulta los procesos digestivos) y a su vez, el tener un orden en las comidas, ayuda a que nuestro sistema se sincronice de forma completa. Por si no lo sabías, en el centro de nuestro cerebro tenemos una pequeña glándula llamada Pineal, la cual se encarga de coordinar todas las funciones digestivas (absorción, asimilación y excreción) en base a qué tan ordenados seamos para despertarnos por las mañanas y dormirnos por la noche.
Biológicamente (ancestralmente) hablando, debemos comprender que nuestra especie evolucionó para levantarse y acostarse con el sol, por lo cual, mientras más cercano sean nuestros horarios a los ciclos del sol, más fácil regularizaremos todo nuestro cuerpo.
-Si tienes hambre, sigue la siguiente regla “COMER SOL” observa el alimento que tienes en frente y pregúntate a ti mism@ ¿A este alimento le llegó sol en su creación? Los alimentos creados al sol (frutas, verduras, cereales, legumbres, semillas, entre otros..), suelen ser de fácil asimilación, ricos en nutrientes, vitaminas y minerales, poseen características antiinflamatorias y a su vez entregan muchísima energía. Mientras que los alimentos que no lo tienen (procesados, carnes, embutidos, harinas, huevos, lácteos, alimentos industrializados) poseen todo lo contrario, inflaman nuestro cuerpo y nos bajan la energía en vez de subirla (ya que son de difícil absorción y el cuerpo gasta demasiada energía en procesarlos, un síntoma clásico de eso es que al comer este tipo de comida, al rato da sueño) claramente ahí, con el desgaste energético que involucra comer así, verás que el hacer ejercicio es algo que está lejos de tus metas, pues vivirás cansado y muy fácilmente postergarás tu salud física.
-Busca un hobby que involucre tu cuerpo físico, y agéndalo con el mismo compromiso que agendas una cita al médico, una salida con tus amigos o el cumpleaños de un cercano. Debes darte el tiempo (porque te lo mereces) de cultivar tu salud. Puedes comenzar con un hobby simple como bailar, escalar, salir de trekking, hacer yoga o simplemente salir a caminar todas las noches. No te exijas demasiado, sobretodo si no tienes la constancia del deporte, parte de a poco, nadie te está exigiendo nada. Recuerda que si lo haces, es siempre por tu propio bien.
-No te esmeres buscando suplementos alimenticios para incorporar a tu dieta, lo primero para que tu cuerpo regrese al orden interno, no es incorporar cosas nuevas, sino quitar las cosas que te hacen mal. Elimina los refinados (sal, azúcar, harinas, aceites industriales, endulcorantes), recuerda hidratarte y comer en horarios saludables, busca comida de la mejor calidad posible. Tu cuerpo prefiere calidad de comida antes que cantidad de comida, sin duda, los resultados los notarás desde la primera semana.
Somos seres multidimensionales, por tanto tomemos decisiones que abarquen todo nuestro ser. No debemos tener excusas ante nuestra salud, somos los dueños de nuestro futuro. Recuerda, todo está en ti.
Ahora la pregunta que te hago es ¿Cual será entonces tu deseo para este nuevo año 2019?