Equipo Mirada Maga

Valeria: Ante la interrogante, ¿qué en tendemos por ampliar la conciencia? nos damos cuenta que se está usando casi como un lugar común. Pareciera que  estamos despertando, que hay generaciones que vienen más despiertas, y a veces el lugar común se transforma en un cliché y no sabemos realmente de qué estamos hablando.
Hay personas que dicen «toma conciencia» como si fuera un acto de madurez, de tomarse en serio las cosas; otros dicen «toma conciencia» como si se tratara de tomarle el peso a la realidad, pero si profundizamos, nos podemos dar cuenta que de alguna forma habría un factor en común cuando nos referimos a ampliar la conciencia, porque no necesariamente se refiere a llenarnos de información, sino que tendría que ver con experiencias mucho más sutiles y por eso, la propuesta para esta conversación es que estuviera Boris y Sergio, para que cada uno hablara desde sus áreas, desde el chamanismo y la ciencia. Sergio, ¿la conciencia tiene que ver con la inteligencia?, ¿existe alguna determinación biológica para ser conscientes?

Sergio: Primero quiero agradecer la presencia de ustedes, que les haya interesado este tema, porque de alguna manera uno escribe, estudia y nuestro interés es divulgar el conocimiento que hemos adquirido.
Como saben soy médico cirujano y vengo de la vida pragmática marcada por el método científico, pero  la vida me ha llevado a conocer métodos distintos ajenos a lo científicamente demostrado, y en ese plano me encontré con el tema de la conciencia y empecé a investigar qué pasaba con nuestros antepasados (como especie) y claro, lo que me preguntas es de la conciencia abstracta, porque el otro tipo de conciencia viene de mucho más atrás y todos los animales lo tienen también, pero la conciencia abstracta aparece hace unos 15 ó 20 mil años atrás, no más que eso, y a la conciencia sensitiva que es la que aprendemos con los órganos de los sentidos, se incorpora una nueva conciencia, que es el crear.
Desde Neandertal hacia atrás no hay conocimiento de que haya creación y se vivía de acuerdo con lo que la naturaleza les permitía, pero con la tercera y cuarta generación de Cromagnon de hace 15 mil años atrás empezaron a crear cosas distintas y transformaron la naturaleza para su propio beneficio, y ahora estamos viendo las consecuencias de eso…, pero es un tema aparte. Esta conciencia abstracta se manifiesta en la construcción de las grandes ciudades, por ejemplo.

Valeria: Cuando surge el sentido de comunidad y levantar civilizaciones…, ¿pero podrías explicar las diferencias?, porque al escuchar al hombre de Neandertal y Homo sapiens, no logramos dimensionar que quienes nos antecedieron como especie estuvieron miles y miles de años sin esta conciencia abstracta y sólo comparativamente, hace muy poco, aparece este otro tipo de conciencia, ¿puedes referirte de cuánto tiempo hablamos y si biológicamente pasó algo?

Sergio: Hace 4 millones de años apareció el  australopithecus y después de ese tiempo aparece el Homo sapiens que tuvo una gran diferencia con todos los anteriores, uno de ellos es que el lóbulo frontal (del cerebro) fue creciendo y hoy ocupa el 40 por ciento de toda nuestra masa cerebral y también hay una zona que se descubrió hace poco, que es el área precunea, que en Einstein se descubrió que la diferencia con los otros cerebros es que esa zona en él era más gruesa. Se ha descubierto que el lóbulo frontal es el que determina la inteligencia y por tanto, un estado de conciencia más abstracto. Pero es importante comprender que la conciencia hay que separarla de lo que es mente y cerebro, porque son tres elementos. Aún no está clara la división entre ellos: el cerebro maneja el cuerpo independiente de la mente y de la conciencia. La mente recibe información a través de los órganos de los sentidos, el cerebro sería como una computadora y la mente sería los diferentes programas para captar lo que estamos incorporando. Sin embargo también está la conciencia, que es distinta a estas dos, porque yo puedo cambiar el sentido de la información que estoy recibiendo. Por ejemplo, al ver una película de terror la mente traducirá lo que ve como un estímulo real y sentirá miedo, pero la conciencia podrá abstraerse y distinguir que se trata solo de una película y no sentir miedo. La conciencia es algo que está afuera, y ahí yo planteo la teoría de que la conciencia no es resultado de lo electromagnético que es lo más planteado, sino de lo gravitacional: nosotros nacemos y al aparecer en el mundo, fuera del vientre materno, recibimos todo el impacto gravitacional , las ondas gravitacionales de todos los planetas, y eso nos hace ser únicos y distintos.

Valeria: Boris, en tu caso tu acercamiento a qué es la conciencia viene del chamanismo y el uso de plantas maestras, ¿cómo interpretas que la conciencia se una con lo espiritual? Pareciera que mientras más espirituales fuéramos, tendríamos más conciencia, pues tocamos otros aspectos de la realidad…

Boris: Es muy importante poder complementar el concepto desde el curanderismo vegetalista, que es el de los médicos más ancestrales de la selva, de la conciencia con la espiritualidad, es decir, ¿de qué forma podemos llegar a la conciencia desde la espiritualidad? Para los curanderos vegetalistas es por medio de los vegetales, es decir, las plantas van a tener una inteligencia primal, esencial, la cual nos va a llevar a una conexión propia y luego, hacia los demás. Esa conexión propia nos va a generar cambios a nivel cerebral, orgánico, pero también a nivel de conciencia. Esta conciencia pragmática que comentaba Sergio es muy interesante poder llevarla desde las plantas de poder y no sólo las plantas que son más estudiadas hoy en día como el peyote o la ayahuasca, pues hay más de 2 mil especies de plantas, y de qué manera es el protocolo en que el curandero genera esos estados amplificados, puesto que no sólo se trata del consumo de plantas, sino también la abstinencia de ciertos alimentos, o estar en soledad, o estar en meditación, es como el monje que se retira, pero ¿con qué finalidad?, con la finalidad de conectar con la conciencia suprema. Y reitero que para eso la persona primero conecta con sus propios temas , con sus propias mini-conciencias para después generar la conexión hacia lo divino.

Valeria: Es muy interesante lo que dices Boris, porque de alguna manera comienzas a dar pistas de que habría alguna posibilidad como a través de las plantas maestras,de salir de mí y luego poder empezar a mirar al otro o poder mirar el cuadro completo, o la naturaleza o el Todo.

Boris: Claro, y cuando salimos y tratamos de ver el cuadro completo, tenemos que salir de la mente. Obviamente hay un efecto de neuroplasticidad, de efectos en el sistema límbico, etcétera, podemos tratar también de verlo desde la parte científica, no obstante, cuando salimos de la mente, vamos a algo mucho más grande y esa inmensidad podríamos decir que es la divinidad.

Valeria: Una pregunta para ambos, ¿existirían distintos niveles de conciencia?

Sergio: Yo puedo decir lo que está científicamente demostrado, y eso es que tendríamos dos tipos de conciencia. Una es la conciencia sensitiva que aprendemos y captamos a través de los sentidos y una conciencia abstracta, que no tiene asidero físico, sino que es un estado cuántico que tenemos alrededor del cerebro, que es algo inmaterial.

Boris: Es complejo poder responder esa pregunta, porque es mucha responsabilidad, pero lo que yo he experimentado en la selva es que es una sola gran conciencia. Ahora, para que nuestra mente entienda, siempre necesitamos adjetivos, conciencia vegetal, conciencia humana, conciencia del órgano, como micro conciencias, pero a lo que queremos llegar es a una gran conciencia, y eso tiene que ver con lo invisible, lo que no vemos, este arquitecto que está generándonos permanentemente distintos caminos para nosotros poder vivir.

Valeria: En el fondo la conciencia sería lo que algunos llaman Dios, o el Innombrable o la Diosa, y todos nosotros seríamos parte de esa gran matriz de conciencia.

Boris: Claro.

Valeria: pero cómo interpretamos lo que podemos distinguir en un maestro o un sabio como Buda, que tiene más conciencia que yo, como ser más corriente, o un maestro Jesús que aparentemente tenía más conciencia,¿qué es lo que tenían realmente, más información, más conocimiento, sentían más?

Sergio: Es muy difícil la pregunta porque nombras personajes excepcionales…lo que yo veo es que nuestras conciencias son ventanas, y cada cual tiene ventanas de distinto tamaño y cada uno ve la realidad de acuerdo con eso. Y esos personajes que tú nombras tenían unas ventanas inmensas, no es que la conciencia sea más grande, sino que su capacidad de visión es inmensa y eso se puede alcanzar con trabajo, por supuesto.

Valeria: Boris, de alguna manera la experiencia con plantas maestras como la ayahuasca, en una ceremonia con un chamán de linaje, con resguardo, etcétera, pasa que la persona empieza a percibir y captar información que en vigilia normal no es posible, que pasaría en ese caso, ¿se amplía la conciencia?

Boris: Desde una perspectiva científica se explica por la activación del sistema límbico, principalmente la región de la amígdala e hipocampo que se hiperactivan, por ende, comienzan a generar memorias, como tú bien comentas. Por otro lado, tenemos que recordar que los animales generan o tienen una conciencia sensitiva mucho más amplia que uno, entonces, toda esa parte se activa dentro de una ceremonia al tomar este brebaje. Comienzan a amplificarse cada uno de los sentidos, y eso hace que podamos escuchar mucho más, podamos observar mucho más, sentir más y eso, poco a poco, va generando que estas micro-conciencias comiencen a expandir estas ventanas, como dice Sergio, y se abren en su totalidad y así comenzamos a comprender otras cosas. A nivel cerebral comenzamos a generar neuroplasticidad, neurogénesis debido a estos brebajes maestros que tienen los curanderos.

Valeria: En tu libro «Madre serpiente de la selva», entre otras cosas relatas experiencias personales, de información que pudiste percibir e incluso relatas contacto con seres de otros planetas. ¿Esta hipersensibilidad que se genera permite ver incluso seres fuera de la tierra?

Boris: Algo interesante de comentar es que esta amplificación de la conciencia que se genera dentro de la ceremonia viene dada por una dieta previa. No se trata de que si tomo ayahuasca por primea vez vea extraterrestres, sino que las plantas van generando esa oportunidad y esa amplificación a nivel cerebral para que uno pueda conectarse con otras cosas que en nuestra vida normal, nuestra mente nos impide, pero siempre está. Solo se activa, está aquí y ahora.

Valeria: ¿Qué es lo que nos impide en la vida cotidiana poder estar más conscientes sin tener que acudir a las plantas maestras o transformarnos en grandes sabios?

Sergio: Desde el punto de vista biológico lo mejor es tener el cuerpo en equilibrio, eso es fundamental. Si el cuerpo está tranquilo, bien alimentado y bien enseñado debería funcionar bien. Nuestro cuerpo es perfecto, es increíble la cantidad de sistemas que tenemos dentro de nosotros, el cáncer por ejemplo se provoca solo cuando el cuerpo se deteriora de alguna forma, pierde el equilibrio, o la mente y la conciencia, porque son tres elementos que están conjugados en una sola cosa (la persona). Tenemos un cuerpo perfecto, el cuerpo está diseñado para no enfermarse de nada. Las enfermedades ocurren porque de alguna manera le permitimos que esos genes entren. Nuestras células están provocando células cancerosas en todo momento, sin embargo, tenemos un sistema inmunológico que lo está destruyendo a cada instante también, pero a veces le permitimos esa pasada, porqué, porque se genera un conflicto entre la mente y la conciencia.
En la medida en que tengamos las tres cosas en equilibrio, la mente, el cuerpo y la conciencia, deberíamos funcionar sin problemas.

Boris: también voy a hablar desde el punto de vista biológico y complementar lo que dice Sergio, y me refiero a que el sistema simpático baje, porque nuestro sistema simpático hoy en día está a full siempre, y estamos siempre estresados, y ese estrés a la larga obviamente nos va a generar que no podamos fluir armónicamente como debemos hacerlo. Nosotros vinimos a vivir una fluidez especial, vinimos a vivir algo específico, no vinimos a vivir lo de hoy en día.

Valeria: ¿El sistema simpático es el que nos vuelve reactivos?

Boris: Claro, el sistema nervioso autónomo está dividido en sistema simpático y parasimpático, el primero es de lucha y huida, y el otro es entre comillas de relajación. Tiene que estar en equilibrio. En segundo lugar, el contacto con la naturaleza es importante, porque la naturaleza nos va a recordar quiénes somos como seres humanos, porque ellos estaban antes que nosotros, tan sólo por eso.

Este encuentro concluyó con algunas preguntas y comentarios de los más de cien atentos asistentes.