Por Boris Gálvez Llantén
Director del Instituto Prana Kine 
Autor del libro “La danza del águila: mensajes de un dietero”

El pueblo shipibo corresponde a un grupo étnico perteneciente a la familia lingüística «pano», ubicado en los márgenes del río Ucayali y sus afluentes Pisqui, Calleria, Aguaytia, así como en los lagos Tamaya y Yarina. Su significado proviene de los shipi, especie de mono, pues cuando los hombres tomaban mazato (tipo de bebida), se parecían a estos animales. Por otro lado, la palabra bo significa “gente”. De esta manera se forma esta hermosa comunidad, caracterizada por la caza, recolección y artesanía.
Dentro de su forma de ver la vida nos damos cuenta que viven un universo natural dentro de ellos. El hombre y la mujer conviven constantemente con la naturaleza de la Amazonia y su vibración. Dado esto, su manera de pensar viene desde esta premisa: El hombre-mujer sabe que el ser humano es un producto más de la tierra, debido a esto el respeto hacia la flora y fauna nos trae a colación un pueblo que conoce sus orígenes.
Dentro de su vida existen varios ítems que sobresaltan y diferencian con la perspectiva occidental, en donde el mito y la leyenda hacen una realidad palpable al momento de degustar su cultura.
Para los shipibos existen varias dimensiones:
1- Reino de las aguas (jene nete): es aquel donde viven los espíritus de las aguas. En éste habitan los chaicuni-junibo, que son los “dueños” de las aguas. A su vez, la creadora de éste mundo es la Ronin (serpiente), la cual es la creadora de los ríos en la Amazonia.
2- Nuestro mundo (non nete): En ésta dimensión viven los hombres, mujeres, árboles y animales.
3- Mundo “malo” (panshin nete): En esta dimensión viven los espíritus malignos.
4- Mundo maravilloso (jakon nete): En esta dimensión viven los astros como el sol y la luna, es donde las almas regresan al dejar el cuerpo (muerte).

Dentro de la medicina shipiba existen “niveles” o categorías entre los hombres-mujeres medicina. Entre estas podemos encontrar:
– Muraya: hombre sabio que adquiere su conocimiento a través de la conexión espiritual con la naturaleza (dietas chamánicas) y que dedica su vida a la sanación.
– onaya: hombre sabio que adquiere conocimiento de otro hombre medicina . Dedica su vida a la sanación, sin embargo tiene familia, amigos y comparte en una vida terrenal.
– Yobe: brujo, que hace daño espiritual.
– Bake biai: parteras
– Tobi akai: sobadores, hueseros, que realizan masajes para sacar los “males”.

La cosmovisión shipiba contiene un valioso tesoro en su lenguaje, medicina, arte y forma de ver la vida. Esto nos inspira a retornar hacia nuestros orígenes ancestrales, viviendo con la naturaleza y escuchando sus ecos desde lo más profundo de nuestro ser.