Valeria Solís T,
Escritora, periodista
Directora Mirada Maga

Inició su inquietud musical como una vía de expresión, de desahogo adolescente, luego pasaron años de decantamiento y de combinar su energía con el periodismo, su otro camino, hasta que en 2011 decidió recuperar la fuerza de su propia música y crear canciones que le hicieran sentido, que lo representarán no sólo en el contenido sino en la producción musical. Pero, todo lo hizo solo, como un buen representante de las actuales generaciones de músicos, que ya no cuentan con un sello que invierta y les haga carreras de «estrellas». Así, Andrés Cuneo ha sabido sacarle partido al escenario actual, el de «hágalo usted mismo» y puede disfrutar con tranquilidad su primera producción de larga duración ( el primero fue un EP) a la cual llamó «Grandes éxitos desconocidos». Quisimos conocer su mirada y su apuesta musical bajo el sello de Soul Robots.

¿Cómo te vinculas con la música?
-Parte como una cosa terapéutica, cuando adolescente se inicia como una necesidad de relajarme y de repente aparecieron mis viejos con la guitarra de palo y era mi vehículo para expresarme sin ningún sentido de trascendencia en ese minuto. Después pasó un tiempo, que coincidió con mi entrada a la universidad (periodismo) , en que me desvinculé de la música, pero fui cultivando la parte melómana, cultivando el oído de escuchar nuevos y distintos ritmos. porque fueron los años en que empezaron a llegar estilos distintos a Chile y eso fue un in put muy potente y encontré música que hacía más sentido como el grunch, uno de mis referentes.

Pero en ese periodo adolescente tomaste clases o fuiste autodidacta?
-Autodidacta, aunque tuve un par de clases, pero no me gustaron mucho por los repertorios que me hacían tocar y me aburrió la noción académica, y aprendí por mi cuenta.

DarthJC 19500¿Cuándo retomas el hecho de hacer música?
-Cuando empecé a trabajar dije ahora tengo los medios para poder desarrollar esta actividad, porque la música es un área en que se requieren medios, uno puede partir con cualquier instrumento, pero cuando vive de la música como la vivo yo, principalmente como solista, uno tiene que empezar a procurarse de los medios. Y de a poco fui comprando mis primeros instrumentos, principalmente guitarras. Ahora, claro tengo más instrumentos y puedo preocuparme más y mejor de los arreglos musicales. Mucho tiempo después empecé a armar varias bandas.

¿Y tenían un estilo en particular?
-Era una búsqueda, pero siempre pensando hacer música propia. En esa época ya estaba superado el hecho de hacer música de otros, y ahí fui desarrollando proyectos con vertiente grunch, estilo radiohead, algunas cosas más ligadas a grupos bien Indi o under de los 90´, eso fue el punto de partida de mi carrera musical en serio.

En ese momento entonces tendrías la música en forma paralela al periodismo y ya no como una actividad al costado de tu vida...
-Claro, ya sería algo concreto y paralelo,  aunque se demoró mucho en cuajar, en madurar, porque la música es una carrera que tiene frustraciones y sobre todo muchas dudas,  y en este sentido yo soy muy autocrítico, es decir, no quería construir algo sobre lo que yo no creía. Siempre había un pero, hasta que llegué a algo que me daba confianza como propuesta. Ahora recién se está dando esa consolidación, desde el 2011 cuando parto con esta propuesta solista que se llama Soul Robots.

¿Por qué se llama asi?
-Es un nombre de fantasía, no tiene muchas connotaciones. Básicamente tiene que ver con que la palabra robots está ligada a elementos antropológicos, sociales de la automatización, desde lo positivo a lo negativo, quería, por una parte, que la música tuviera un componente electrónico, pero a nivel emocional quería expresar cosas que no estuvieran necesariamente vinculadas con esa automatización, sino con cosas más personales. Y el concepto de soul no tiene que ver con el estilo musical, sino con la interioridad.

¿Cuando partes el 2011 convocas músicos que te acompañen?
-Me levanto solo, y por ese hecho tuvo mucho de autogestión y también de introspección, de esta cosa como terapéutica, como vehículo de expresión, pero también mi idea era poder escribir y grabar una canción como yo quería, y ese ha sido el tránsito en el que he estado. Actualmente lo que estoy haciendo es desarrollar canciones que responden más o menos exactamente a lo que yo quiero que exprese, soy bien control freak (risas), soy muy controlador de lo que hago.

¿Entonces todos los sonidos de tu álbum los hiciste tú?
-Sí, tengo un home estudio y hago casi todo con midi, teclados y guitarras.

Metiste todas las patas en el barro…
-Es que no puedes ser músico solista sin meter las patas en el barro, tienes que controlar todo el proceso, sino ¡no puedes!. Los bajos eso sí lo hacen amigos míos, Alex Zúñiga y Andrés Sepúlveda.

¿Es tu primera producción?
-No, antes hice otro EP, pero era un mini álbum de carácter más experimental, mostré dos canciones nuevas y otras canciones grabadas antes con arreglos distintos. Lo que pasa es que tu carta de presentación son las canciones que hayas grabado, ¡tienes que grabar! Entonces ese lo hice por dar un paso de tener un primer material.
12963556_644838672330160_7633291160272070845_n

Y ahora aparece tu álbum «Grandes éxitos desconocidos», irónico el nombre…
-(Risas) cuando sacas un disco, generalmente aparecen temas que ya has tocado o grabado, y le hayas dado muchas vueltas, es un material que a cierto público, más o menos, les suena, y ahora con «Grandes Éxitos Desconocidos» es conocido para mí, para quienes me han seguido, ¡y para nadie más! (risas) tiene esa ironía…Lo que quería era crear un disco que la gente pudiera llevárselo a la casa y así lo hice, y lo saqué a fines del año 2015.

Se puede comprar, ¿pero está también en digital?
-Está disponible en formato físico y en digital para quienes viven lejos, en portaldisc. Uno tiene que tratar de llegar a todos lados, porque los públicos son distintos y dar ese paso institucional fue bien potente, porque te permite mostrarte más.

¿Cuáles son tus motivaciones a la hora de componer, qué temáticas hay en el disco?
-Todo tiene que ver con la forma en que compongo. Yo compongo desde el sonido y de ideas musicales, no soy músico profesional, por lo cual mi proceso de composición se da mientras grabo, por eso es tan importante para mí el home studio. A veces las letras salen muy al final y es el sonido de la canción el que me da el vamos. En cuanto a las temáticas hay algunos con elementos introspectivos, de reflexión, pero también hay contenidos sociales, es bastante diverso, y no sólo se trata de experiencias mías, sino cosas que uno ha visto, es decir, me trato de meter un poco el otro, es decir, lo que el otro está viviendo cómo lo proceso (musicalmente) yo.

¿Qué esperas que pase con este disco?
-Nunca me he fijado demasiadas expectativas, trabajo enfocado en cómo se dan las cosas en la práctica. Hasta ahora la recepción ha sido buena, casi todos los discos fabricados están vendidos y quiero hacer nuevos para meterlos en las tiendas.

Hoy hay más madurez en la forma en que trabajo y más autoexigencia en la creación, y sólo las reacciones positivas son las que me guían. El disco es muy transversal en término de edades, pero es una cosa de gustos y claro, no busco quitarle público al reggaeton, pero las reacciones de la gente ha sido divertida «esto es pop» «esto es rock» «esto es electrónico». En el fondo tiene que ver con que la música está muy diversificada y eso ocurre porque la canción la construyo en base a una sensación que quiero transmitir, por lo cual no necesariamente un sonido rock va a ser la óptima, por ejemplo.

¿Pero con qué te sientes más identificado?
-Es pop rock, pero generado desde una versión muy personal, muy «hazlo tu mismo».

¿Hay algo obsesivo en ese sentido?
-En parte. Primero en parte sí, porque me gusta tener control sobre toda la producción musical, de tener una construcción musical que responda de principio a fin con lo que quiero transmitir, pero por otro lado, existe la experiencia musical que va más allá de uno. Yo soy un hijo de los 90´, donde había todo un tema en la industria de la música, era la época donde había mucha plata, los sellos te pagaban los discos, los videoclips, y no había manera de grabar tu propio disco, era necesario ir a un estudio que te cobraba 5 millones de pesos, era otra época; en la radio escuchabas música buena y mala, todo cabía. Y llegó el siglo XXI y todo eso se fue a la mierda, y la gente se fue como para adentro, y mi música es resultado de ese proceso, ahora el meterse mucho en la gestión (para darse a conocer) te implica que la parte creativa se va a ver perjudicada.

Lo curioso de tu disco solista es que es de Soul Robots y no de Andrés Cuneo, y uno lo vincula de inmediato con un grupo. No es frecuente esa apuesta

-Fue deliberado, primero para evitar la visión de que se tratara de un cantautor, pero eso tangencial, lo importante es que este proyecto puede evolucionar en sentidos distintos, entonces pensé que tenía que tener un nombre que me permitiera esa libertad. Lo otro es que hasta cierto punto me protege, me desasocia, porque de alguna manera el disco también es un experimento, y uno no puede experimentar tanto con el propio nombre; tu propio nombre no te da mucha libertad. Igual no tengo muchas razones para arrepentirme (risas), pero en el fondo me permite que el próximo disco que estoy grabando hoy sea muy distinto a éste, es más diverso, más complejo.

Eres un buen representante de lo que pasa hoy día en la industria de la música: ser artista desde la autogestión, sin esperar una casa discográfica.

-Los tiempos actuales te permiten crecer no desde el estrellato, sino desde el sentido artístico. Hoy tengo muchas más libertad con mi música de la que pude haber tenido en los 90´, porque en esos años si el productor o el manager o el sello no veía que esa música fuera algo que ellos pudieran vender, no le veían futuro ¡y chao!. Y como ésa era la única plataforma que podías tener, probablemente habría dejado la música botada para siempre. Hoy, tú haces música independiente de si te pesca un sello o un manager, además que hoy los sellos están reducidos a la mínima expresión, con suerte te dan un apoyo corporativo, pero no te ponen ni un peso.

¿Qué valor le das a la difusión por medio de las redes sociales?
-¡Son críticas!, son críticas en el sentido de que si no estás ahí nadie te va a conocer. Nadie puede prescindir. Si mi música se escucha en internet, alguien la va a comprar. La parte negativa de esto, es que la gente cree que la música es gratis y no invierte en ir a las tocatas. Pero uno tiene que ver las oportunidades, hoy puedes hacer una tocada via streaming, es decir, puedes estar en un local que no vaya nadie, pero lo ve mucha gente por internet. Yo he transmitido ensayos via periscope y me ven 300 personas, y uno piensa a un local no han ido 300 personas a verme en vivo, lo máximo han sido 100 personas. Entonces creo que hay que cambiar la perspectiva, también  creo que hay que grabar a contracorriente, «aunque esté todo desfavorable en la industria, graba y si está todo bien, graba con mayor razón». Lo fundamental es dejar tu testimonio musical.

( Contactos: FB https://www.facebook.com/soulrobotsinc/ Twitter:https://twitter.com/soul_robots/ Portaldisc: http://www.portaldisc.com/disco.php?id=13308  Email: soulrobotsinc@gmail.com)

Canción Fiesta Circunlunar:

Fotografías facilitadas por el artista.

Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?