Por Patricia Andrade
Periodista y escritora

Una de las carreras más interesantes de las últimas décadas fue la de David Bowie (1947-2016) cuya influencia musical se plasma en artistas de estilos muy variados. No es menor que Blackstar, su disco de estudio lanzado el día de su cumpleaños, 8 de enero del 2016, a dos días antes de su muerte, fuera el más vendido el año pasado en Gran Bretaña, con 1.6 millones de copias. Ese acto casi mágicamente coordinado, una azarosa obra de arte, fue definitivamente honrado por sus seguidores.
Bowie no sólo fue reconocido como un gran cantante, un excelente compositor o un gran intérprete, sino que principalmente se destacó como un creador excepcional, bordeando los límites, y desarrolló un estilo musical ecléctico, significativo e influyente de las últimas décadas. Fue alguien, como lo dijo el músico David Sylvian, que “cambió completamente el paisaje de la música popular. ¿Quién había logrado hacer eso desde Los Beatles? ¿Quién lo ha hecho después?”.
David Robert Jones, originario del popular barrio de Brixton, Londres fue un artista en toda la extensión de la palabra. Creó su propia escuela, caminó entre disímiles géneros musicales y formas sonoras. Desde sus inicios -en los 60´- se movió con absoluta naturalidad por el glam rock, la electrónica experimental, el punk, el new wave, el rock progresivo, el folk, el hard rock, el post punk, el soul, el dance pop, entre otros. Siempre dando un paso adelante.

“No se me ocurriría trabajar en otra esfera musical. Es la única música que me gusta, la de vanguardia. Así ha sido desde que era un niño… nunca he tenido ningún tipo de interés por la música mainstream”, dijo en 1997. Para su biógrafo David Buckley, la clave de su contribución a la música popular se encuentra “en su sobresaliente habilidad para analizar y seleccionar ideas fuera de la música-del arte, la literatura, el teatro y el cine- e incorporarlas a ésta; de este modo, el pop se actualiza constantemente”.
Ya en la escuela era considerado un súper dotado. Una persona innovadora y creativa que no sólo publicó 27 álbumes de estudio, 120 singles, y 58 vídeos musicales, sino que además fue un lector empedernido, un estupendo pintor, un escritor, un actor -participó en 23 películas y produjo tres- y creador del sountrack de ocho largometrajes.

Un referente transversal

Junto a Freddie Mercury.

La música de David Bowie es un lugar al que siempre se regresa, y un espejo en el cual se miraron y se miran referentes musicales de distintas generaciones y estilos. Su impacto y la sombra de su influencia sobre bandas y músicos parecen proyectarse en una cadena infinita.
“Todos somos hijos de David Bowie. Nos inspiró y cambió nuestras vidas”, dijo el dúo Pet Shop Boys al enterarse de su muerte; Madonna reconoció que cambió su vida, al asistir al primer concierto al que ella le tocó asistir; el rapero estadounidense Kanye West lo ha llamado una de las “inspiraciones más importantes” en su carrera; “tan valiente, tan creativo, nos dio magia para toda una vida”, dijo West en un mensaje en Twitter. Iggy Pop, Radiohead, Florence And The Machine y Morrissey, entre muchos otros, le han agradecido reiteradamente a Bowie la influencia que tuvo en sus carreras.
El sitio especializado Allmusic.com, que registra los vínculos entre distintos artistas, detectó más de 120 creadores y bandas inspirados por David Bowie, en alguna etapa de su carrera. Pero su influencia más directa se dio en la colaboración con otros artistas. Por ejemplo, produjo discos para Lou Reed e Iggy Pop. También trabajó con Brian Eno en su Trilogía Berlinesa en los ´70 y cantó junto a Tina Turner, Queen, Cher, Lou Reed, Mick Jagger y Arcade Fire.

No todo es Música

Rupturista, avanzado, cool. David Bowie siempre nos asombró y deleitó con su puesta en escena. Era un artista integral que usó conscientemente su imagen trasgresora, su apariencia andrógina y sus estudios de teatro para crear los múltiples personajes en los que se transmutó a lo largo de su carrera y desafiar así lo establecido.

Como Ziggy Stardust (Philadelphia, Dec. 1, 1972 -AP Photo/Brian Horton)

A los 17 años, cuando aún era David Jones (se cambió el apellido para no ser confundido con el miembro de Los Monkees, Davy Jones) fundó la Sociedad para la Prevención contra la Crueldad hacia los Hombres con Pelo Largo (la BBC lo entrevistó en 1964).  Años después, en 1972, menos de cinco años después que Inglaterra dejara de castigar penalmente la homosexualidad, Bowie sorprendió al mundo con su quinto álbum conceptual “The rise and Fall of Ziggy Stardust and The spiders From Mars”, donde aparecía el personaje de Ziggy Stardust un extraterrestre bisexual de aspecto andrógino y con un look inspirado en el maquillaje y la puesta en escena del kabuki.
Por entonces Bowie ya era medianamente famoso, sobre todo después que en 1969 la BBC usó su canción Space Oddity para transmitir la llegada del hombre a la luna. Le faltaba transmutarse para despegar definitivamente y renació como Stardust. Esta conjunción de música e imagen no sólo lo convirtieron en un referente del glam rock, sino que además lo catapultó al estrellato mundial. Aunque Bowie explícitamente manifestó que no le interesaba la moda, sí tenía una explicación a sus constantes y atrevidos cambios de estilo: quería que su música “se viese como sonaba”.

¿Quién eres?

Ziggy fue el primero de los personajes que adoptó en los escenarios, una muestra de que Bowie no sólo sabía de música y de estilo sino que conocía a la perfección la importancia del marketing y la publicidad para dar valor a una carrera.
-“Esta noche permanecerá en nuestra memoria durante mucho tiempo. Y no sólo porque es el final de la gira, sino porque este también es el último concierto que daré en mi vida”, dijo después de tocar Rock & Roll Suicide en un recital realizado el 3 de julio de 1973. Sus fans lloraron abiertamente porque creían que nunca más verían a Bowie y al día siguiente los periódicos de todo el mundo llevaron la noticia en su portada.
Pero Bowie guardaba un secreto: sólo era el último concierto como Ziggy Stardust, y en 1974 el artista regresó a las pistas con el disco Diamond Dogs, que obtuvo un gran éxito.
Fue una perfecta jugada de marketing y el inicio de una larga lista de reinvenciones que adoptaría Bowie a lo largo de su carrera.
En 1976 Bowie revivió como el Delgado Duke Blanco, uno de sus personajes más oscuros, presumiblemente porque en esa época vivía una fuerte dependencia de la cocaína. Era una extensión de Thomas Jerome Newton, un extraterrestre que interpretó ese mismo año en la película “El hombre que vino de las estrellas” e hizo su aparición en el disco Station to Station utilizando un estilo que ha sido definido como de cabaret, porque llevaba camisa blanca, pantalones negros y chaleco. Para Bowie, el Duke era un “personaje sin duda desagradable”, e incluso “un ogro para mí”.
“He aprendido a fluir conmigo. Honestamente no sé dónde está el verdadero David Jones. Es como un juego de la moneda escondida bajo alguna tapa. Sólo que tengo tantas tapas que olvidé cómo se ven las monedas. No lo sabría si la encontrara. Ser famoso pospone los problemas de descubrirme a mí mismo. Lo digo en serio. Ésa es la principal razón por la que soy tan incisivo para ser aceptado, por la que he luchado tanto para usar mi cerebro en algo artístico. Quiero dejar una huella”, comentaría Bowie en alguna oportunidad.

La partida 
El 2004 el artista tuvo que ser sometido a una angioplastia a causa de la obstrucción de una arteria, tras lo cual debió reducir drásticamente sus actuaciones; no saldría de gira, pero seguiría produciendo discos.

A muchos de sus seguidores los impactó cuando a finales de octubre del 2015 anunció el lanzamiento de su nuevo álbum, considerando que el último había sido más de una década antes. Coincidiría con el día de su cumpleaños, el 8 de enero de 2016, y con dos días antes de morir. No todos sabían que el disco Blackstar se producía en estudio mientras Bowie vivía con un cáncer al hígado.

7 canciones, sólo 7 composiciones muchas de las cuales se refieren a la muerte. En el video de la canción Lazarus por ejemplo, se puede ver como nos relata de alguna manera un final:

“Mira hacia arriba, estoy en el cielo
Tengo cicatrices, que no pueden ser vistas
tengo drama, no puede ser robado
todos me conocen ahora.
Mira aquí arriba hombre, estoy en peligro
no tengo nada más que perder
estoy tan alto que mi cerebro da vueltas
Dejé caer mi celular abajo…”
Era el cierre el círculo. El regreso al espacio del Major Tom.

“Siempre hizo lo que quería hacer, y lo quería hacer a su manera, y lo quería hacer de la mejor manera. Su muerte no fue diferente a su vida: un trabajo de arte” señaló el productor y músico estadounidense Tony Visconti, quien colaboró con Bowie desde 1969 en el álbum Space Oddity

Álbumes

David Bowie (1967)
David Bowie/Space Oddity (1969)
The Man Who Sold The World (1970)
Hunky Dory (1972)
The Rise And Fall of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars (1972)
Aladdin Sane (1973)
Diamond Dogs (1974)
Young Americans (1975)
Station To Station (1976)
Heroes (1977)
Lodger (1979)
Scary Monsters (1980)
Let’s Dance (1983)
Black Tie White Noise (1993)
Earthling (1997)
Hours (1999)
Heathen (2002)
Reality (2003)

Heroes