Por: Claudia Mardones
Periodista especializada en música popular

Pensar en el movimiento punk siempre se asocia con música de sonidos agresivos, distorsionados, con mucha guitarra eléctrica. La vestimenta descuidada, casi a punto de ser lanzada a la basura. También es imperioso ligar el punk a la contracultura, el rechazo a los convencionalismos sociales y la opresión.
En la escena musical punk, predominaban agrupaciones masculinas como The Sex Pistols, Ramones, The Clash, The Dead Boys, The New York Dolls, Misfits, The Damned y Blondie, por citar algunas. Sin embargo, esta última rompía más aún la lógica, pues era liderada por una mujer, Deborah “Debbie” Harry, quien se convirtió en un ícono en medio del rechazo de sus colegas.
La artista nació en Miami (Estados Unidos) en 1945, bajo el nombre de Angela Trimble, pero éste fue cambiado a los tres meses cuando fue adoptada por la familia Harry, comerciantes de Hawthorne, Nueva Jersey.
A los 4 años, la niña ya sabía que era adoptada, y en las entrevistas, cada vez que aparecía el tema de su origen, ella aseguraba que su infancia fue feliz. Una de esas remembranzas se vincula con la música. “Siempre me ha encantado la música. Entre mis primeros recuerdos está escuchar una emisora de radio estupenda”, comentó a revista Vogue. En el colegio, desde pequeña integró el coro, incluso después fue bastonera (majorette) de la banda escolar, participando en los desfiles de la ciudad.
Reconciliación femenina
¿Cuándo empezó la Debbie punk a vivir en la cabeza de la Debbie niña? A los 12 años, cuando se tiñó el pelo de rubia. “Mi amiga Melanie y yo, nos poníamos agua oxigenada en el pelo y nos sentábamos al sol (…) De adolescente empecé a reconciliarme con mi aspecto, pero me veía distinta; no me parecía a nadie de mi familia y eso fue difícil (…) Me generó la necesidad de explorar, algo maravilloso para una artista; también el sentido de libertad”.
En Deborah, la búsqueda de la individualidad fue la que la llevó a ser una mujer camaleónica y desafiante. Además, estaba consciente de su belleza, porque cuando “Luna”, como la apodaban sus compañeros, se graduó, fue elegida la chica más linda de su promoción.
Más tarde, se titularía en Artes en el Centenary College, cerrando un ciclo, para buscar nuevos rumbos, donde pudiera tener su espacio.

Cultura emergente
A los 21 años, viajó a New York para instalarse en el barrio Greenwich Village (Manhattan), el centro de los movimientos artísticos emergentes. Esa sería su cuna creativa.
Inicia una seguidilla de audiciones de canto, actuación o castings para modelaje, siempre con la mente fija en esas actrices rubias de Hollywood -como Marilyn Monroe- a las que tanto admiraba. En forma paralela, trabajó en restaurantes, fue secretaria de la BBC, bailarina y hasta se ganó la vida en un bar de Playboy, vestida como las populares conejitas del empresario Hugh Hefner.
“Era una mesera histérica, muy tímida en esa época. Todos eran muy salvajes y venían completamente arruinados, queriendo mil cosas. Yo, siendo tan tímida, estaba lidiando con muchas cosas personales que tenía que conquistar dentro de mi misma”, señaló a la prensa.

Junto a Chris Stein

Al terminar la década de los ’60, comenzó su carrera musical la banda folk rock The Wind in The Willows. Más tarde, integró el trío femenino The Stilettos donde conoció al guitarrista, fotógrafo y su pareja por años, Chris Stein. Gracias a ese encuentro, nace Blondie.
El look de Debbie iba modificándose de acuerdo con su estado ánimo. Empezó usando ropa que le gustaba en su adolescencia, por ejemplo, los atuendos de las bandas de motociclistas de los ’50 o los mods de los ’60. Esa fue la base, porque después tomaba lo que tenía en su clóset para complementar sus atuendos. Más adelante confesó su interés por el art pop y las caricaturas, figuras que abundaron en las poleras con las que actuaba.
Al diario argentino El Clarín, señaló que “tengo un espíritu punk y bohemio. Creo que mucha de la mística punk viene de los bohemios, como dice Chris Stein, que siempre es muy certero. Siempre me fascinaron los poetas beat y la escena de los cafés. Ya de adolescente era muy curiosa por todo eso, y creo que las influencias que tiene de joven vuelven a surgir años después”.
Una vez en el circuito, la banda todavía no tenía dinero para contratar asesores de imagen, por lo tanto, la cantante decidió que todos usaran ropa de segunda mano. Ella incorporaba camisas masculinas, utilizaba al revés su ropa interior o los vestidos de novia los rasgaba en escena. La idea era provocar, no obstante, “mi estilo cambió al conocer a Stephen Sprouse cuando él se mudó a mi edificio en el Bowery. Lo horrorizaban las cosas que yo probaba, como un vestido rojo de los años 40 con botas texanas blancas. Sólo usaba lo que tenía”.

El salto con “Denis”
Las primeras actuaciones como Blondie fueron en el club CBGB, a mediados de los ’70, donde también se presentaban Television, Ramones y Talking Heads. Tras firmar con el sello británico Chrysalis Records, nacieron sus primeros trabajos: “Blondie” (1976) y “Plastic Letters” (1977), el cual tenía el single «Denis» que fue N°2 en Inglaterra, gracias a este último lograron más reconocimiento que en su propio país.
No obstante, fue su tercer álbum, “Parallel Lines”, el que les entregó los éxitos más emblemáticos: “One way or another”, “Heart of glass”, junto a “Call me”, incluido en la banda sonora de película American Gigolo (1980).
Con el tiempo, la imagen de Deborah creció hasta transformarse en una de las musas del artista plástico y cineasta Andy Warhol, quien la fotografió muchas veces. Incluso le hizo un retrato en estilo pop art, igual al que elaboró para Marilyn Monroe. El cuadro con el rostro de la punk más famosa fue rematado por Sotheby’s en US$5,9 millones, durante 2011.
Debbie indicó a la prensa que “Andy me enseñó que siempre había que estar abierto a música nueva, estilos nuevos, bandas nuevas y tecnologías nuevas. Nunca hay que quedarse clavado en el pasado y siempre hay que aceptar lo nuevo, a cualquier edad”.

Mujeres del punk
La niña de Nueva Jersey se convirtió en una de las mujeres emblemáticas de la música punk, siendo líder en un ambiente muy hostil. “Creo que fue en aquella época cuando las chicas empezamos a tener presencia en diversos estilos, roles más amplios y un papel protagonista. No sé si soy responsable de eso, pero sí me gusta pensar que ayudé a que sucediera, y lo hice en el seno de un grupo en el que todos eran hombres, y uno de ellos, además, mi pareja”, declaró al diario español El País.
Frente a una pregunta del diario argentino sobre la mayor presencia femenina en la industria musical actual, la cantante respondió que “las chicas han demostrado ser grandes cantantes, compositoras y artistas. Hay muchas artistas femeninas que son geniales. El rock y el pop ya no son un club de hombres. Los tiempos han cambiado”.
Si bien Harry encabezó la escena punk, junto a ella también estaban Viv Albertine (The Slits), Siouxsie Sioux (Siouxsie and The Banshees y The Creatures), Chrissie Hynde (The Pretenders), Poly Styrene (X-Ray Spex) y Pauline Black (The Selecter).

Debbie Harry, Viv Albertine, Siouxsie Sioux , Chrissie Hynde , Poly Styrene y Pauline Black. Foto: Michael Putland, agosto 1980.

Otro hito en su vida llegó con el álbum “Autoamerican” (1980). En este álbum el grupo incluyó la canción “Rapture”, que tiene el mérito de ser el primer rap interpretado por una mujer que no pertenece a la comunidad afroamericana. De a poco, el estilo de Blondie fue tomando un aire más pop, orientado a la escena new wave.
Desgraciadamente, la banda fue disuelta dos años después, por las malas relaciones entre sus miembros, pese a estar en la cúspide de su éxito.

Fabulosos Cadillacs
Es el momento en que la artista aprovecha para lanzar su carrera como solista. También aprovecha e incursiona como actriz (“Hairspray”, “Videodrome”, “Heavy”, “Six ways to Sunday” y “My life without me” de la directora catalana Isabel Coixet), al igual que en la publicidad, pero siempre comenta lo que le ha dado más orgullo es haber actuado en cine.
Realizó colaboraciones con The Ramones, Thompson Twins, Iggy Pop, Andy Summers (The Police) y el grupo argentino los Fabulosos Cadillacs, entre otros. Con los últimos, efectuó la versión reggae-ska de la canción “Strawberry fields forever” de The Beatles.
Mientras la artista trabajaba, el guitarrista y fotógrafo, Chris Stein, fue diagnosticado con una enfermedad autoinmune que afecta a la piel (aparición masiva de ampollas). Deborah decide dejar sus compromisos para cuidarlo, sin importarle que en esa época el guitarrista estuviera casado con la actriz Barbara Sicuranza, pues era tal la cercanía que incluso era madrina de sus hijos. “Nos entendemos bien tras años juntos. No sé si me quiere mucho; yo sí”.
Tras la prolongada recuperación de Stein, la banda volvió a los escenarios con el disco “No Exit” (1999), su trabajo más popular, ya que estuvo 13 semanas en la lista Billboard 200. En el álbum, que contiene el single «María», hay un notorio cambio de estilo musical más orientado al pop, new wave, hip-hop y reggae.
Los trabajos musicales siguieron combinando los éxitos, con giras mundiales, silencios, altibajos. Hasta que con su último álbum, “Pollinator” (2017), logra liderar los rankings en Estados Unidos y el Reino Unido. Blondie estaba de vuelta.
La cantante indicaba a los medios estar orgullosa de su carrera. “Me di cuenta con 18 años de que no quería llegar a los 40 con un ataque de nervios, por no haber hecho nunca las cosas que quería. Viniendo de una generación donde se esperaba que las mujeres se casaran y tuvieran hijos, la idea de hacer lo que hice era inaudita. El valor para hacerlo, en el fondo, creo que en realidad era un mecanismo de supervivencia”, dijo a Vogue.

Paco Rabanne
Los reconocimientos hacia la banda y su vocalista no han parado. El ranking de VH1: “Las 100 mujeres más importantes del rock & roll” ubicó a Debbie en el número 12. En otras listas similares creadas por VH1, algunas canciones de la banda obtuvieron reconocimiento en su categoría: “Heart of glass” (bailable), “Rapture” (video), mientras que la revista Rolling Stone situó al álbum “Parallel Lines” entre los “50 álbumes más importantes creados por mujeres en el rock”.
Por otra parte, las cantantes Madonna, Gwen Stefani (de No Doubt), Shirley Manson (vocalista de la banda norteamericana-escocesa Garbage) o Lady Gaga, reconocen su influencia. ¿Tomaron bien o mal lo que las moldeó? El tiempo será el juez, porque en lo estético, “ahora la caracterización es como una ciencia aplicada. Si te fijas en Lorde, por ejemplo, siento que ahí hay una continuidad ética en ella. Parece ser más una artista que alguien del show business, y eso me gusta”, dijo la platinada punk.
Pese a sus logros, esta camaleónica mujer, rostro de una campaña publicitaria para el perfume XS de Paco Rabanne -junto a Iggy Pop- guarda en el fondo, algo que la inquieta por años: saber la identidad de sus padres biológicos, porque nunca pudo obtener información de ellos debido a una ley en Estados Unidos. “Estoy agradecida por lo que tengo, y no debería extenderme en las cosas malas”.

«Heart of glass«