Por Valeria Solís T.
Directora de Mirada Maga

Frente a tanto estímulo visual y sonoro que nos da cotidianamente las ciudades actuales como la basura consecuente de la aparente modernidad, los seres humanos van siendo aplastados energéticamente y adormecidos frente a sus propios estímulos internos.
El poder para ser está dentro nuestro, nunca estuvo a fuera como muchas religiones e instituciones nos hicieron creer. Pero si no podemos ni escucharnos, (por que no sabemos hacerlo), o simplemente ignoramos que nuestra alma está permanentemente buscando la forma de darnos pistas sobre quiénes somos y qué necesitamos resulta un camino mucho más duro identificarlo hasta que….”nos pasa algo” una crisis, una enfermedad, un golpe bajo, un dolor. Jamás algo de estas consecuencias no fueron avisadas con antelación, se los aseguro, el asunto es que nunca vimos ni leímos las pistas, estábamos adormecidos, aturdidos con tanto estímulo externo, con tanto propósito que no tiene nada que ver con lo que somos y vinimos a hacer en este camino de la vida.
¿Qué hacer entonces?, reconoce que tu poder está adentro, que la voz superior está pulsando en tu interior, que la riqueza de información y respuestas las tienes en tu interior, ¿cómo escucharlas?, permitiéndote el silencio al menos unos minutos diariamente, prestando atención a las manifestaciones de tu cuerpo, a tu intuición, a lo que sientes y si permites que todo tu mundo se manifieste y te asustas como nunca, busca, muévete para canalizar de la mejor manera el cambio que experimentarás.
¿Para qué cambiar?, porque una vez que te permites despertar y tomar conciencia de tu realidad, de todas las riquezas y potencialidades que tienes, podrás ver al otro y al otro y al otro y tras aprender a permitirte ser tu mism@, no te será difícil tolerar y aceptar los caminos de aprendizaje de los demás y agradecer, quizá con un poco de vergûenza por la demora, a la Tierra que habitamos… y darte cuenta que siempre estuvieron ahí los abuelos: en las piedras, en el agua, en las montañas, en los animales, en los árboles, en las flores.
El planeta nos necesita despiert@s, los abrazo, vamos por un buen abril.