Por Marcela Contreras
Terapeuta holística/ www.espacioshanti.cl

Muchas veces nuestra propia estima nos provoca sancadillas sin saber su origen. Una de las reacciones más comunes, pero no por eso sana, es la necesidad de aprobación de los demás, algo que equivale a decirle al mundo: “Lo que tú piensas de mí, es más importante que la opinión que tengo yo de mí mismo”.
Si el deseo de aprobación externa se ha convertido en una necesidad en tu vida, te da la pista de que tienes mucho que hacer por ti mismo.
A todos nos gusta que nos aplaudan, que nos hagan cumplidos o alaguen, pues es normal sentirse bien cuando nos acarician mentalmente, por lo tanto, la aprobación no es un mal en sí misma, el problema surge cuando se transforma en una necesidad, pues lo que haces, es entregar un trozo de ti mismo a la “persona exterior”, cuyo apoyo parece imprescindible para ti.
Si deseas lograr tu realización personal, hay que deshacerse de esta necesidad, erradicarla completamente de tu vida, pues, en la práctica es imposible vivir en este mundo sin provocar la desaprobación de la gente.
Lamentablemente, nuestro ambiente socio-cultural, refuerza muchísimo la búsqueda de aprobación como norma de vida, pero mientras mayor sea tu necesidad de halago, más posibilidades tendrás de ser manipulado por los demás. Por el contrario, cualquier paso dado en dirección a tu independencia y a la búsqueda de tu propia aprobación y valoración de tu criterio, es un paso que nos aleja del control de los demás.
Puede ser que estas actitudes tan sanas, sean calificadas de egoístas, desconsideradas, indiferentes y cosas por el estilo, pero surgen dentro del esfuerzo externo por mantenernos en una situación de dependencia. En resumen, jamás puedes complacer a todos, y cuando alguien no esté de acuerdo con algo que dices, en vez de tomártelo como algo personal y sentirte herido, piensa que te has encontrado con una de las personas que están dentro del 50% que no está de acuerdo contigo. Saber que, digas lo que digas, pienses lo que pienses o hagas lo que hagas, siempre habrá alguien que no estará de acuerdo contigo, es la mejor manera de comprender que te alejas de la dependencia por ser aprobado.
Si no eres consciente de tu dependencia, aquí te menciono algunos comportamientos en buscan aprobación:
• Minimizar un comentario o declaración para evitar reacciones de desagrado.
• Cambiar de postura o de manera de pensar, porque alguien muestra desaprobación.
• Adular a tu interlocutor para que te quiera.
• Sentirte humillado o insultado cuando alguien no está de acuerdo contigo.
• Hacer cosas para otra persona y guardar resentimiento porque no te atreviste a decir que no.
• Sentirte intimidado por un vendedor y comprar algo que realmente no querías.
• Comerte algo que no está bien cocinado o no es lo que pediste, sólo para «no molestar».
• Sentirte deprimido porque alguien que tú aprecias tiene una opinión contraria a la tuya.

Pero este comportamiento puede tener otras consecuencias que te impiden hacer un cambio y cuidar tu independencia como ser humano:

• Responsabilizar a los demás por tus emociones (dolor, angustia, etc), porque alguien no te aprueba, entonces esta persona, y no tú, es responsable de lo que tú sientes.
• Si otra persona es responsable de lo que tú sientes, cualquier cambio en ti se vuelve imposible, puesto que es por culpa de los demás.
• Reforzar la idea de que otros tienen que ocuparse de ti, de esa forma puedes ser mimado, protegido y manipulado.
• Encajar en el medio ambiente socio-cultural que aplaude ese tipo de comportamiento y lograr el favor de la mayoría.
Si estás dispuesto a hacer un cambio, acá te comparto algunas estrategias que pueden resultarte útiles.

• No permitas manipulaciones. En vez de cambiar tu postura, indica a la otra persona que entiendes que no esté de acuerdo contigo, pero tú crees fielmente en lo que dices o haces y eso no significa que no la quieras o que la persona te dejará de querer.
• Ten siempre presente que todos somos seres distintos, y por lo tanto, también pensamos de diferentes maneras, no porque alguien esté en desacuerdo contigo, significa que tú estás en un error.
• Confía en ti mismo cuando compres ropa u otros efectos personales, sin consultar antes a otra persona, cuya opinión valoras más que la tuya.
• Evita disculparte por tu comportamiento, si necesitas que otra persona te perdone para poder sentirte mejor, quiere decir que estás dejando que controlen tus sentimientos.
Los aplausos son agradables y la aprobación es una experiencia muy agradable. Lo que debes buscar es la inmunidad ante el dolor, cuando no logras la aprobación que buscas. Si logras eliminar esta “área errónea” a la que has sido condicionado desde que respiraste por primera vez en esta tierra, sentirás más alivio y que tu vida está en tus manos, a tu ritmo, pudiendo alcanzar deliciosos momentos presentes, libres y con tu propio sello.