Ejercicios de transformación: No se trata de luchar

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Por Marcela Contreras
Terapeuta holística – mcterapeuta@gmail.com

Uno de los aspectos que más estresa a las personas es la constante lucha. Siempre escucho: “Estoy luchando por salir adelante”, “estoy luchando con esta enfermedad”, “estoy luchando por cambiar”, etc.
Si las personas supieran que “luchar”, en vez de mejorar la condición, la empeora, dejarían de hacerlo y comenzarían a agradecer. Parece paradójico agradecer cuando estamos enfermos o en una condición que no nos agrada, pero aquí les explicaré por qué.
Todos hemos escuchado hablar sobre “el secreto”, pero hay muchas personas que creen aplicarlo correctamente y la mayor parte de las veces no es así. Cuando tú quieres atraer algo a tu vida, debes vibrar y tener tu pensamiento puesto en ello, por lo tanto, si tú pasas tu vida luchando contra aquello que te molesta o desagrada, ¿dónde estás poniendo tu energía?, ¿no es precisamente en el problema?, entonces, ¿qué obtienes con aquello? Más de lo mismo.
Aquí te dejo algunos ejemplos de lucha que constantemente escucho, revisa el listado y si te encuentras en alguna condición similar, comienza a cambiar tu enfoque y empieza a ser libre.

“Pobrecita, perdió la batalla contra el cáncer” Las enfermedades son la forma que tiene nuestro cuerpo para avisarnos de que algo ocurre en nuestra alma, es un conflicto interno, por lo tanto, mientras no sanemos ese conflicto, podemos tomar medicamentos, operarnos y “luchar” como dice comúnmente la gente, pero no conseguiremos el resultado esperado. La mejor forma de sanar una enfermedad es descubrir cuál es la pugna interna que se sonmatizó en una enfermedad física, y esto sólo se logra con un conocimiento acabado de uno mismo y la forma en que llevamos nuestra vida.

“Me carga el frío o el calor” La vida nos da la oportunidad de disfrutar de diversas situaciones, entre éstas contamos con las distintas estaciones en el año, cosas que no ocurre en todos los puntos del planeta, pero la mayoría de las personas no viven y disfrutan en el presente: en invierno se quejan del frío y en verano del calor. ¿Cómo podríamos valorar cada estación si no vivimos la diferencia? Debemos aprender a vivir en el presente y si éste nos da lluvia, disfrutarla y agradecer, porque limpia el aire, riega los campos, nos da frutos, alimento, etc. Y el calor nos permite disfrutar de la playa, los ríos y salir a disfrutar de la naturaleza. Lo importante es tener buena actitud, independientemente de la situación climática.

“No tolero a esta persona” Cuando hay una persona que no te agrada, ya sea por su actitud o porque sencillamente te ataca verbalmente, si te “enfrentas” a una lucha constante, le das más poder a la situación. En primer lugar, si hay alguna actitud que te desagrada, debes ver en ti si tú tienes esa misma actitud y si esa persona sólo está siendo un espejo, o si ella tiene algo que a ti te falta, muchas veces esto despierta malestar. Si la persona te ataca verbalmente, también debes analizar la situación, pero al revés, tal vez sea la persona que te ve como espejo o tú tienes algo que a ella le falta, ahí el trabajo interno debería ser en la otra persona y lo que a ti te queda es invocar a tu Ángel de la Guarda, para que se comunique con el Ángel Guardián de la persona, y pueda hacerse consciente de su actitud; de esta forma le estás mandando amor y probable que en poco tiempo puedas ver cómo la situación se transforma.

“Estoy luchando contra este dolor” Tanto el dolor físico como el dolor del alma son bastante difíciles de evitar, pero hay una diferencia entre dolor y sufrimiento. Si luchamos o rechazamos el dolor, esta situación se mantiene en el tiempo y se transforma en sufrimiento. El ser humano sólo busca el bienestar, la paz, la felicidad, pero la mayoría de las veces, en una forma desesperada, cayendo en la carencia. Ejemplo, siento un dolor de cabeza y no analizo el por qué, sino que inmediatamente tomo un analgésico, se va el síntoma, pero el problema de origen sigue ahí esperando ser resuelto. Lo mismo ocurre cuando hay un dolor del alma, la pérdida de un familiar, la separación, etc. Tomamos pastillas para dormir, porque de tanto “pensar” no lo podemos hacer. En cambio, si trabajamos en el desapego, en comprender que debemos valorar lo que vivimos con esa persona y no “sufrir” porque ahora ya no la tenemos a nuestro lado, nos llegará la paz interna y no necesitaremos algo externo para “sobrellevar” este dolor.

Estos son solo algunos ejemplos, pero son muchos casos en los que el ser humano lleva una constante lucha como dejar un vicio, bajar de peso, etc. Lo importante es darse el tiempo de conocerse a sí mismo, descubrir el conflicto interno, analizar las creencias limitantes, ver nuestra forma de actuar.

La llave está en cambiar el enfoque, la mirada, nunca luchar,  y siempre actuar con amor.