Christine Falkas
Periodista, terapeuta energética
@terapeuta.chrisfalkas

Rodeando cuerpo físico se encuentra el campo energético o llamado también el aura, un cuerpo más sutil que contiene el registro de todas nuestras vidas, nuestras creencias, emociones y pensamientos reiterativos (negativos y positivos) que lo van definiendo.
Visto así,  el aura funciona como una gran tarjeta de memoria, donde se almacena ¡toda nuestra información! Cuando una de estas conexiones comienza a fallar, nuestros chakras o centros energéticos se bloquean impidiendo que la energía fluya libremente.
Al estar en conexión con nuestro cuerpo y corazón, pero por sobre todo vibrando al ritmo de nuestro pulso, podemos sentir en qué parte de nuestro cuerpo se encuentra el bloqueo o incluso cómo es la “estructura” que obstaculiza el paso de la energía. Este nivel de consciencia es posible lograrlo a través de la meditación, cierras los ojos y respirar profundo durante unos 10 segundos, contando cada vez que inhalas y exhalas, bastaría para comenzar.

Cuidado con lo que piensas
Cuando mantienes un pensamiento negativo por varios días, ese pensamiento va generando un bloque que altera la vibración del campo energético, bajando gradualmente su frecuencia. Es en ese momento donde pueden aparecer cuadros de angustia, depresión e inclusos dolores físicos ubicados principalmente en la zona del pecho (cuarto chakra) y cabeza (sexto y séptimo chakra).
Existen muchos autores que se han referido al estrecho vínculo que existe entre lo que pensamos y sentimos, como Jorge Waxemberg en su libro «El arte de vivir la relación»: “A pesar de que los pensamientos y los sentimientos están íntimamente ligados, su relación no siempre es armónica, sobre todo cuando impulsos y pensamientos egoístas nos mueven en sentido opuesto al objetivo o al ideal que vislumbramos en momentos de mayor comprensión(…) Además de seguir un método de vida es necesario contar con técnicas específicas que acostumbren a armonizar y desarrollar la forma de pensar y de sentir ”.
El autor agrega: “Una técnica de control mental consiste en sustituir pensamientos y sentimientos egoístas por otros más nobles (…) Cuando aparece un pensamiento negativo hay que observarlo con el mayor desapasionamiento posible para que consuma la energía negativa con que está cargado. Enseguida hay que producir el pensamiento más elevado que se pueda tener en ese momento y retomar las riendas de la mente. Por ejemplo, si se tiene un pensamiento negativo hacia una persona, apenas se toma conciencia de él se genera un pensamiento positivo hacia esa misma persona. Se puede decir una oración por ella, o se puede imaginar que se la cubre con un sentimiento de paz y amor(…) Otra técnica para controlar la forma de pensar consiste en generar amor por todo lo que hay que realizar. La atención desinteresada hace que la mente permanezca sobre el centro elegido y, al mismo tiempo, se mantenga alerta a todo lo que se desarrolla a su alrededor. Esto produce un gran poder de atención y de percepción. Al liberarse de la distracción incesante de los pensamientos asociativos y los impulsos inconscientes, la mente percibe lo que ocurre, comprende las experiencias y expande los sentimientos”.

Cómo protegerse
Uno de las preguntas más recurrentes que surge entre mis pacientes es cómo protegerse energéticamente ante las malas vibraciones (ambientes de trabajo, envidias, mal de ojo, entre otros). Mi principal consejo es que si uno está en su centro, conectado con su yo interior, meditando todos los días, llevando su atención al corazón y en compañía siempre de sus guías (pidiendo protección y que nos ayuden a volver a nuestro interior), todo lo que suceda en nuestro entorno no nos afectará de la manera en que creemos.
Por eso, es de vital importancia que el foco siempre esté en uno y no en los demás. A simple viste pude sonar incluso egoísta, pero si la atención está en nuestro corazón y en el amor que nos moviliza, la vibración de nuestra aura cambiará, influyendo también en nuestro alrededor y en la manera en cómo nos vinculamos con los demás.
Si bien utilizar elementos como la gema turmalina negra e intencionar luz violeta a nuestro alrededor antes de salir de casa, nos protegerá de las energías externas, no hay mejor consejo que respirar profundo, llevando la atención al corazón, visualizando que abres una llave de una “gran farmacia”, tu propia farmacia, que te entregará toda la medicina necesaria para traer de vuelta la calma que tanto necesites.