Por Marcela Jofré Hraste
Historiadora, artista visual, terapeuta energética

Decidí hacer una pausa en el relato de nuestra historia cósmica que he escrito mes a mes, y que nos ha llevado hasta la historia del ancestral continente de MU, para retroceder  hasta el nacimiento de nuestra Terra primigenia Tiamat y a su primera y original raza Andrógina, las llamadas NAMLU’U, puesto que aquí es donde nace el llamado experimento: “Libre Albedrío” y porque hoy es imperativo que tomemos decisiones internas, dado nuestra actual situación global, un tanto alarmante.
Tendemos a pensar que la Ley del libre albedrío es una ley general de la creación y que rige en todos los Universos, pero la verdad es que no es así. Para ponerlos en contexto nuevamente, recordaremos que nuestro Universo, el llamado Universo visible, corresponde solamente al 4% de toda la creación y es aquel que nosotros podemos percibir con nuestros cinco sentidos, el llamado Universo físico, y que se manifiesta dentro del espectro de la luz visible. Sin embargo, el verdadero Universo , llamado KHAA, está compuesto por un 75% de energía oscura y un 21% de materia negra, correspondiendo al 96% restante de lo que reconocemos como la oscuridad que reina entre las estrellas y las galaxias, también llamado el Gran Vacío, El gran Espíritu, la energía VRIL, CHI y un largo etc. Éste es el reino de la Diosa, la Fuente Primaria, que es puro espíritu y que está regido por otras reglas que van más allá de nuestra trastocada comprensión.
Que nosotros estemos atrapados en una falsa realidad y que aún no seamos capaces de liberarnos de ella, no significa que esa gran vastedad que percibimos como oscura realmente lo sea, el verdadero universo, que sí podemos percibir con nuestros cuerpos más sutiles, bulle de colores y formas magníficas que sobrepasa ¡todo lo que conocemos! Pero volvamos a nuestro relato, en el KHAA no existe el libre albedrío, éste fue un “experimento” que surgió de la mente de la Gran Madre o Reina de las Estrellas para acelerar su propio proceso de aprendizaje.
El KHAA está lleno de vida, vidas y de seres que nacieron de la propia Diosa, la cual comenzó a fragmentarse a sí misma para poder experimentar la existencia en todas sus formas y etapas, y así ganar en conciencia, conocimiento y experiencia. El KHAA, por lo tanto, está lleno de seres que tienen como meta “evolucionar” para lograr convertirse en diosas y dioses creadores por sí mismos. Pero antes, tienen que ganar su posición, después de haber ganado la “maestría” sobre el miedo y otras emociones negativas, porque sólo así se puede aprender a vivir en “colaboración” con los otros seres, más que a competir.
Porque el KHAA es una gran escuela, donde podemos encontrar a los más increíbles, pacíficos y sabios seres, con capacidad de crear sistemas estelares o razas que recién están comenzando su camino, y que solo quieren conquistar y dominar a otros, simplemente pensando en sí mismos.
Por lo tanto, el camino evolutivo es largo y debe sortear incontables pruebas. Es por eso que la propia Diosa, encarnada como la Reina de Orión, decidió ver si este proceso de aprendizaje se podía acelerar y es en este punto donde volvemos al momento de la creación de Tiamat, nuestra Terra verdadera y original.
En el comienzo de esta historia partí relatando como Tiamat había sido creada para ser una Biblioteca viviente y su raza primigenia, las NAMLU’ Ú los guardianes y custodios de ella, tras nuevas pistas y nuevas revelaciones, llegué a la información de que este experimento tenía un fin aún más trascendental, y era que la Reina NIN había creado todo este increíble medio ambiente de tercera dimensión, muchas veces rudo, para que su creación más preciada, sus propias hijas, creadas con el propio fuego de la mismísima Diosa, partes de ella misma, experimentaran el libre albedrío, el cual se implementaba por vez primera en Tiamat. Éste era el verdadero propósito del experimento de la Reina de las Estrellas.
Cuando en un comienzo de mis artículos plantee que éramos una creación muy preciada, considerados parte de la realeza en este Universo, porque éramos hijos directos de la propia Reina de Orión, refiriéndome a las NAMLU’Ú y a sus almas, que aún habitan en ciertos humanos de la actualidad, descubrí que no sólo por este hecho éramos tan importantes y únicos, sino porque la verdad es que somos muy diferentes al resto de los otros seres estelares que habitan el KHAA y este Universo. Somos diferentes porque nuestra alma ya está EVOLUCIONADA, nacimos naturalmente como Diosas y Dioses creadores, por el hecho mismo de que nuestras almas son fragmentos de la propia Diosa Creadora de Orión. De ahí es que viene además nuestra característica tan única de poseer como alma grupal un rango amplísimo de emociones tanto positivas como negativas, que nos permiten el potencial de intencionar y crear infinidad de realidades y cosas, partiendo por la creación del pensamiento en la quinta dimensión, pasando por su manifestación en la cuarta dimensión, hasta llegar a traducirse en algo físico en la tercera dimensión de la materia. ¡Fuimos concebidos para crear libremente haciendo uso de la libre voluntad!
Esto es lo que significaba realmente el libre albedrío, que teníamos la libertad para crear lo que quisiéramos desde cualquier rango de emoción, sin ataduras; podíamos tomar las decisiones que nos nacieran sin que nadie interfiriera y aunque hubiera consecuencias producto de nuestros actos, esas consecuencias nos permitirían aprender desde el experimentar. La Reina quería ver si éramos capaces de aprender más rápidamente viéndonos enfrentados a todo tipo de desafíos y dificultades para así obtener cada vez más experiencias que nos volverían cada vez más sabios, amorosos y compasivos. Todo tiene que ver con expansión, así funciona el divino femenino (La Fuente) y el experimento original fue diseñado para que se pudiera beneficiar la expansión del alma grupal humana como dioses creadores, así de esta manera se pretendía que el aprendizaje se produjera de manera más rápida, ganándose al mismo tiempo más sabiduría en el proceso. Si este experimento tenia éxito, seria implementado en el resto del KHAA para acelerar el proceso evolutivo del resto de los seres y todo estaba trascurriendo de la mejor manera.
Pero ENKI/LUCIFER, su hijo MARDUK, ERESHKIGAL , los Sirianos y el resto de sus aliados, decidieron adueñarse del experimento que culmino en “la Guerra de los Titanes” que destruyó a Tiamat y la posterior invasión que ya he relatado en mis previos artículos. Aunque el experimento aún continúa, las reglas del juego cambiaron.
Los invasores crearon una copia de Terra, nuestro actual planeta, que no es más que un constructo sobre el constructo original, una matriz virtual computarizada. Posteriormente manipularon genéticamente al humano andrógino primordial hasta llegar a la creación de nuestra actual Humanidad, y nos impusieron ádemás una cárcel virtual de amnesia y reciclaje constante que ha fragmentado nuestras almas a tal nivel que cada uno de nosotros somos una mixtura de Yoes, diversos y traumatizados de incontables maneras. De ahí surge la dinámica que ha regido nuestro comportamiento: la dinámica del abusador y del abusado o co-dependiente en todo orden de cosas y relacionamientos, haciendo que nos resulte muy difícil lograr graduarnos de esta escuela.
Sin embargo, desde esta nueva perspectiva, toma muchísimo más sentido el hecho de que nos quisieran oprimir y controlar como lo han hecho por miles de años con tanto ahínco, porque precisamente somos dioses-creadores por naturaleza, ya estamos evolucionados, y sólo necesitamos RECORDAR. Recordar quiénes somos, recordar nuestros potenciales y capacidades. De ahí que nos inunden con sistemas de creencias que han reducido nuestra habilidad de crear a un nivel muy bajo y casi destructivo.
Todo este sistema ha sido dirigido básicamente para hacernos INVOLUCIONAR, situación que se ha visto acelerada a niveles alarmantes desde que comenzó la revolución industrial ¡ni qué decir desde que nos introdujeron al mundo del ciber espacio! Es cosa de ver en qué nos hemos convertido como humanidad en la actualidad, cómo se han generado movimientos sociales que tienen fachada de progresistas y de hacer supuesta justicia cuando solo están consiguiendo la destrucción del núcleo familiar generando confrontación, separación, más que un entendimiento real. Además nos quieren imponer el transhumanismo, es decir, el reino de la máquina para terminar de una vez por todas con nosotros, y lo están haciendo de una manera muy soslayada. Los medios sociales, Internet, Facebook, Twitter, YouTube, la necesidad de tener el ultimo IPHONE, la tecnología avanzada y un largo etc. están creando y potenciando generaciones de seres humanos narcisistas que buscan atención y admiración, además hay una gran generación de humanos anestesiados, conectados a las máquinas, y que se están convirtiendo en seres cada vez más egoístas, indolentes y centrados en sí mismos y que gustosos aceptan la tecnología sin cuestionar nada, sin darse cuenta cómo nos están bajando la frecuencia vibratoria, no solo nuestra, sino del planeta entero para poder tomar control total de este experimento, que era el orgullo de nuestra Madre y una esperanza para el resto de los seres del KHAA.
De ser un ejemplo, hoy somos una amenaza. En los tiempos de la new age se nos llenó la cabeza con que estábamos ascendiendo como humanidad. Esto es una gran mentira, la verdad es que estamos DESCENDIENDO, y solo aquellos que seamos capaces de elevar la vibración lo suficiente, seremos capaces de resistir el cambio que está siendo evidente a todo nivel.
El poder está en nosotros, aún tenemos el libre albedrío de seguir aceptando sus reglas del juego o de poner nuestros pensamientos, intención y creencias en salir de esta falsa Matrix, y de partir como dioses-creadores al vasto Universo del KHAA, que nos recibirá gustoso.
Es momento de que cada uno de nosotros observe esta realidad con objetividad, sin miedo, y desde el corazón, decida por la libertad de su alma o seguir aceptando y entregando el poder a la máquina y a aquellas entidades que están detrás y que jamás han querido nuestro despertar.