Desde España:
Laura Trillo Carmona
Terapia Felina / www.terapiafelina.com

El gato llegó a ocupar un puesto muy importante en el Antiguo Egipto. Se le consideraba protector del Sol, de los hombres, del hogar. Se le respetaba.Pero esto duró poco tiempo, al llegar a la Edad Media, el miedo, la superstición y la ignorancia acabaron con este animal tan importante. Actualmente nos estamos volviendo a concienciar sobre la importancia de estos animales pero no sabemos por qué.

Sobre la vida

5329b77581cd8Yo no sé nada sobre la vida, estoy en mi propia búsqueda espiritual. En esta búsqueda he encontrado una ayuda maravillosa en los gatos. Por mi experiencia trabajando con ellos, y conviviendo con ellos a lo largo de mi vida. A todos nos suena que el gato protege el hogar, porque recoge energías negativas y las transmuta. ¿Qué más sabemos? Esto es sólo el principio. Es un error humanizar al gato, dándole propiedades como “mi bebé”, mi objeto de compañía, al que necesito tener todo el día en brazos. Algo falla en ti si eso ocurre. Uno de mis propósitos en esta vida he descubierto que es hacer llegar un mensaje, un mensaje de los gatos, o quién sabe de quién es, a mi me llega a través de ellos.

¿Es cierto que los gatos trabajan con nuestra energía, la recogen y nos ayudan, la transmutan?

Todavía no hemos conseguido gestionar correctamente nuestras emociones, no sabemos ver más allá y vivimos en todas partes menos en el presente. Además llevamos una “mochila” demasiado pesada que vamos arrastrando desde que nacimos. Como decía el Dr. Bach, todas estas emociones mal gestionadas acaban en enfermedad. Si tratamos las emociones curaremos la enfermedad o la prevendremos.

Es por esto que los gatos nos ayudan, pero a veces es demasiado para ellos. Todos conocemos los efectos terapéuticos del ronroneo, pero no me refiero a eso. Muchas veces los gatos están en procesos de nuestra vida muy difíciles para nosotros, y se ven sobrepasados por la carga energética que tienen que gestionar. Y aquí es cuando se somatiza la enfermedad o emoción acumulada. En la mayoría de ocasiones, tanto el gato como la persona que vive con ella, comparten los mismos síntomas y desequilibrios emocionales. Lo curioso es que sabemos ver estas emociones en el gato, pero no las reconocemos como propias (ansiedad, intolerancia, aislamiento, estrés, miedo, etc). ¡Y justo es eso lo que tenemos que aprender!

Esto es algo muy valioso para utilizarlo como espejo nuestro. Es un toque de atención enorme para decirnos que algo no estamos haciendo bien o que estamos en un proceso de nuestra vida muy importante. Si lo sabemos ver, reaccionaremos a tiempo.

A mi me ha pasado y trabajo desde hace años con casos de gatos y personas que comparten enfermedad. De hecho la enfermedad en el gato nos ayuda a encontrar a tiempo algo en la persona. Esto no ocurre por empatía, sino que hay un proceso energético importantísimo en el gato y la relación con la persona.

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Si fuéramos conscientes del verdadero trabajo que realizan los gatos, seríamos más conscientes sobre nuestro propio destino, nuestro presente y nuestro estado emocional y físico.

Si nuestro gato se empeña de repente en dormir en una determinada parte de nuestro cuerpo, seguramente ahí necesitemos sanación o refuerzo energético. Son esos gatos que ronronean en partes del cuerpo concretas y duermen en ellas, partes en las que luego nos diagnostican tumores, nódulos, problemas de salud o emocionales normalmente relacionados con el chakra donde el gato tiende a tumbarse. El gato ya lo sabía y se dispuso a hacer su trabajo antes de que te dieras cuenta. Pero no siempre es malo, también lo hacen cuando las mujeres estamos embarazadas, les encanta y empiezan a ayudar al bebé desde antes de nacer.

Los gatos son animales

Los gatos son felinos, animales con unas necesidades mínimas que si no se cumplen también se estresan o enferman, incluso se escapan. Igualmente esto puede verse la mayoría de las veces como una falta de conciencia en la persona, de estar en mil sitios menos en sí mismo y su presente para no darse cuenta de que hay algo que no estamos haciendo bien en nuestro propio hogar.

El abandono, maltrato y rechazo hacia los gatos, yo lo veo como una resistencia hacia nosotros mismos, no queremos ver lo que vienen a enseñarnos, porque estamos demasiado anclados al plano físico y no vemos más allá. El gato es rechazado muchas veces por no ser un animal manipulable, que lo puedes agarrar y hacer lo que quieras con él, o dedicarle órdenes que pretendes que obedezcan. El gato no ha venido para esto y no necesita hacerlo (ningún animal).

Si tienes rechazo por los gatos, creo que deberías empezar a mirarte al espejo a ver qué es lo que estás rechazando realmente, porque seguramente tenga que ver con tu propio destino en la vida. Incluso aquél gato que te arañó de pequeño tenía algo que decirte, pero te dio tanto miedo saberlo que los rechazas pensando que todos son hostiles. Los gatos no tienen mala intención.

ronroneoterapia-gatos¿Por qué aparecen los gatos en nuestra vida?

A quién no se le ha aparecido un gato y se le ha “acoplado” en su vida. O quién no ha sentido que había que adoptar o acoger a un gato como compañero. Otras veces se nos meten en casa y ahí se quedan, o los encontramos moribundos o recién nacidos en la calle abandonados, ¿cómo es que nadie más lo vio? La mayoría de las veces vienen solos, cuando es el momento. Ellos saben muy bien cuándo y dónde van, pero no siempre, ya que el abandono, la eutanasia precipitada y el maltrato son devastadores para ellos.

Hay una cosa muy importante de la que me he dado cuenta. La vida sabemos que no es lineal, sino que son fases, periodos de tiempo indeterminados. Hay ciertas fases de la vida en la que nos viene bien tener un guía, una ayuda. Pueden ser 20 años, o 3 meses, el tiempo no importa. He aprendido y comprobado que los gatos llegan a nuestra vida para vivir con nosotros una fase concreta. Cuando termina esta fase, antes o después, llegan o se van. Puede ser desde un cambio de trabajo, de vida, de hogar, hasta una separación, la llegada de alguien nuevo, fallecimiento de un familiar o pareja, o simplemente un cambio en nuestra visión del mundo y de nosotros mismos, un cambio espiritual. La llegada o marcha de un gato suele corresponder al inicio o final de una fase importante de nuestra vida como seres humanos, supuestamente evolucionando. Podéis comprobarlo con vuestros gatos, y si no lo sabéis ahora, lo sabréis más adelante.

Durante estas fases, que muchas veces corresponden a la vida del gato, tenemos a un protector y a un guía en casa del cual aprender y estar seguros de que está aquí para ayudarnos, aunque a veces nos cueste verlo. Hay gatos que viven muy cortos periodos de tiempo, en ningún caso hay que verlo como algo negativo. Muchas veces es un despertar para nosotros, siempre enseña algo, siempre cambia o inicia algo.

Yo he vivido recientemente una fase de mi vida que ha durado 3 años, una fase muy oscura y errónea, que me alejó de mi camino y me durmió completamente en la oscuridad. En este periodo, llegó mi gato Togor, que vivió enfermo esos 3 años hasta morir (enfermo de aquello que yo estaba viviendo y enfermedad que yo compartí con él, de la cual sané al morir él). Mi gata Ani igualmente enferma desde la muerte de mi gran compañero gato Thirdeye (devastadora para mí, sufrimiento que ella transmutó conmigo), y llegaron a mi vida 9 animales más. Al darme cuenta de dónde me había metido y salir de aquello, cuando ya por fin encontré de nuevo el camino y la felicidad, Togor y Ani murieron, y los demás animales se fueron yendo en un período de pocos meses hasta quedar en mi vida dos gatas y una perrita como compañeras, de 11 animales que tenía. Aquí es cuando me di cuenta de la importancia de estos maravillosos guías. Si sabes verlo, no caerás tan profundamente como yo, que necesité tanta ayuda para salir…