Fernanda Miranda
Psicóloga
Analista Carta Astral
www.cartastral.cl

Ilustraciones de Elvira Reymond

Qué gusto estar de vuelta para seguir hablando de astrología y el entendimiento humano. Ahora nos toca Casa 4, Cáncer ♋, su personaje es la Madre.
En efecto, Cáncer es el ciclo que corresponde a la madre, esto es, al apego del primer gran vínculo con quien nos permitió la entrada a la vida, y para aquellos que no han entrado en ese vínculo, entonces será con quién se hizo hogar.
En ese primer vínculo hacemos el gran espejo, es decir, nos apegamos a una autoimagen que inevitablemente habla de nosotr@s a través del otro/a.
Entonces, la madre se vuelve esa figura de cuidado que habla acerca de quiénes somos sin el juicio bueno/malo…, con amor, con o sin violencia…, te guste o no…, se vuelve un gran espejo acerca de una manera que tomaremos por las aguas-emociones, que se impregnan del otro/a. Si somos conscientes, nos damos cuenta que somos un patrón de repetición de alguien más, que generalmente es de la madre o de las figuras del hogar.
Creo que es taaan importante aprender de esos espejos y de la repetición que somos de ellos: de las figuras de hogar, de madre, del ser repetido.
Surge la pregunta, ¿cómo será aprender de uno-a mismo-a a partir del otro-a?, ¿se es original o una réplica y parte del otro al responder a las aguas (emociones) de otros?
Lo más honesto que les puedo transmitir de este ciclo, es que representa la inseguridad y seguridad de saberte cómo eres y desconocerte de cómo no eres. Te resulta seguro lo que conoces incuso aunque sea feo, y te resulta inseguro lo desconocido, aunque pueda ser bello.
Ahora bien, el autoconocimiento se vuelve clave para el autocuidado. Y por lo mismo es fundamental comprender que también somos una réplica de autocuidado. Si fuésemos las niñas y niños de nosotros mismos podríamos lograr amarnos y cuidarnos así como nos gustaría, qué alegría sería el poder dar y materializar esa aspiración del cómo verdaderamente nos gustaría sentirnos cuidados. Pero justo cuando esa claridad se manifiesta, nos damos cuenta cuánto nos parecemos a nuestra madre o a nuestro padre, o a nuestro cuidador del primer hogar.
Cáncer es esa repetición de lo emocional, que se nos une desde el inconsciente, desde la costumbre, desde el hogar.
Espero que la comprensión sea máxima en el entendimiento sobre qué deseamos para nosotr@s en el más bello cuidado; espero que no dejemos de sintonizar en la co-creación, en esa realidad que nos es propia y familiar (capricornio, opuesto complementario).
Recordemos que logramos hacer los cambios y evolucionar cuando despertamos respecto al apego, al vínculo, la libertad, y sobretodo a la necesidad de despertar respecto de nuestra propia vibración emocional y de la liberación de antiguos patrones. Puesto que cuidamos cómo nos han cuidado o cómo quisiéramos cuidar y ser cuidad@s. Éste es el punto.
Así como gobiernes tus aguas, así será cómo logras editar una realidad que esté en sintonía con cómo deseas ser amada-o y cuidado-a. En el fondo, partimos por casa, en el ensayo y error, transformándonos desde ese brillante autoconocimiento.
Si logramos conocer cómo deseamos ese vínculo, entonces será posible convertirnos en la propia madre y podremos autocontenernos y nutrir a nuestra-o niña-o interior. Así, sólo desde ahí podremos comenzar a proveer de cuidado y nutrición a los demás,  ya sea a modo de juego o intercambio gozoso, con conciencia, logrando escoger los integrantes de nuestro entorno y dar contenciones que sean más afines a nosotr@s.
Bendiciones en sus caminos de sentir y reconocer sus emociones. Espero podamos despertar al ahora y podamos recordar cómo deseamos ser logrando el tono de amor, de cuidado y de nutrición que nos resulta evolutivo y propio.