Por Carolina Rodríguez
Psicóloga/ Especialista en herbolaria/ productos Satvica

Siempre es práctico para quienes gustan del uso de las hierbas, aprender las formas en que puedan sacarle el máximo potencial a las plantas y saber qué tipo de preparación es adecuado para cada caso. En esta ocasión veremos los tipos de preparación para uso interno. ( en la próxima edición, me referiré a las formas para uso externo).
Es importante comprender que algunas plantas tienen esencias que son más fáciles de extraer con agua caliente o agua fría, o si algunas son liposolubles requerirán de aceite para transferir sus propiedades medicinales, o de alcohol, y mayor cantidad de tiempo de maceración, como es el caso de las tinturas.
Encontramos que algunos remedios se preparan casi instantáneamente como la infusión, pero otros requieren de meses de preparación como las tinturas de raíces y rizomas, cortezas y frutos, lo cual nos dan la oportunidad de armar un botiquín natural con medicinas que no tienen una fecha de vencimiento, sino que solo van disminuyendo su potencia pasado cierta cantidad de meses.Sin embargo, en estos casos teniendo un buen almacenamiento -un lugar oscuro y frío- los remedios pueden durar hasta 2 años en buenas condiciones.
Entonces, ¡manos a la obra!
A continuación les mostraré cuáles son las diferentes maneras de preparar las hierbas y cómo se hace.
Lo primero, lo más simple y popular que encontramos es la INFUSIÓN, es la forma más conocida de preparar las hojas, flores y raíces. Por lo general se beben calientes y es ideal para las partes blandas de las plantas, que si se cocinan, pierden las propiedades curativas.
Para preparar una infusión debemos contar con agua recién hervida, un recipiente (taza o jarrón resistente al calor) y las hierbas. Colocamos las hojas, flores o tallos en el recipiente y cubrimos con el agua, tapamos y dejamos reposar 5 a 10 minutos, luego se cuela el líquido y queda lista la infusión. Es lo que hacemos con las bolsitas de té, pues en realidad lo que hacemos es beber una infusión de té.
Luego está la DECOCCIÓN, ésta se utiliza para las partes más duras de la planta, como corteza, raíces, ramas, bayas, semillas. Se colocarán en trozos en una olla, sumergidas en agua fría y se calentarán a fuego lento hasta que empiece a hervir, algunas debes hervirlas durante varios minutos, en general con 3-10 minutos estará bien, si es que no hay una indicación especial distinta. Pueden beberse frías o calientes, tras filtrar el líquido.
La Tisana se diferencia de la decocción, porque en este caso partimos cubriendo las hierbas con agua caliente y luego calentamos al fuego nuevamente para que hiervan por un par de minutos, dejamos reposar alrededor de 15 minutos y filtramos, podemos volver a calentar sin que llegue a hervir nuevamente, para no perder las propiedades de la preparación. Puedes hacer la cantidad de tizana que beberás durante el día y conservar en un frasco de vidrio, en un lugar fresco (¡sin refrigerar!) y luego ir calentando la porción que vas a beber.
El ZUMO O JUGO es una preparación más popular en tiempos de verano, y es la indicada para aprovechar todas las vitaminas y principios medicinales de las plantas y frutos frescos. Tradicionalmente se machacaban en un mortero y luego se exprimían en un paño limpio, hoy en día podemos usar la licuadora y poner en ella los vegetales y/o hierbas con un poco de agua fresca para facilitar el proceso.
Este tipo de preparación debe beberse de inmediato, puesto que no conserva sus propiedades por mucho rato y se pierden generalmente por oxidación.
Otra preparación que antiguamente era muy usada es la MACERACIÓN, por ejemplo; los romanos ponían romero en sus vasijas de agua y dejaban macerar para que el romero con sus propiedades desinfectara el agua, era su manera de volver potable el agua de pozos y fuentes que podían no ser muy seguras.
Se usa la maceración porque en muchos casos el calor elimina los principios activos de las plantas y para rescatarlos, dejamos la planta en un recipiente de vidrio, añadimos agua fría y lo dejamos durante toda la noche en un lugar fresco, al día siguiente se cuela.
El agua debe ser hervida y enfriada antes de realizar la preparación o utilizar agua filtrada, las hojas y tallos deberán ser desmenuzados a mano, la planta y el recipiente deben estar limpios. El macerado se conserva en verano durante 24 horas y en invierno 48 horas, luego si sobra, se descarta (puedes dárselo a tus plantas).
Tiempos de maceración:
Partes blandas: hojas y flores – mínimo 6 horas.
Partes duras: raíces y semillas – 12 a 18 horas.
También se puede macerar en frío en base de vino y aceites (oliva, almendra, coco, maravilla, soja, entre los más usados) para éste tipo de maceración el tiempo es mayor, y como mínimo debe mantenerse durante 21 días tapado y en un lugar fresco y oscuro.
Y finalmente, tenemos la reina de los remedios de las abuelitas, la TINTURA, esas misteriosas gotitas que nos daban antaño, junto con las hierbas pectorales, cataplasmas y vapores.
La tintura consiste en dejar reposar la hierba en alcohol durante un período de al menos un mes, su acción es más potente que en infusiones y cocimientos. Para prepararla, en una botella de vidrio limpia pondremos la hierba (limpia) desmenuzada, se emplea alcohol de 40, 50 y hasta 70 grados por lo general (aguardiente, ron, vodka, son los más utilizados) y por cada parte de hierbas, se agregan 5 partes de alcohol, por ejemplo, si tenemos 20 gramos de hierbas, se colocan 100 gramos de alcohol, la botella se deja bien cerrada reposar en la oscuridad en un lugar fresco, luego se filtra, puede ser con un colador y una servilleta de papel sobre éste para filtrar toda impureza. Las tinturas se toman diluidas en agua, la dosis usual son 10-15 gotas para un tercio de vaso de agua, y se toma 3 veces al día, si es que no se indica otra dosificación.
Con esta breve guía espero que puedan aprovechar al máximo las hierbas que caigan en sus manos, para la próxima edición les contaré como se usan las plantas para hacer cataplasmas, compresas, linimentos, ungüentos, gárgaras y vaporizaciones.

¡Que tengan un florido y fértil inicio de año!