Por Valeria Solís T.
Escritora, periodista, terapeuta energética Adaba
Directora de Mirada Maga

Es una mujer menuda y de pelo muy largo, con cada movimiento que le muestra a sus alumnos en el salón de Ñuñoa pareciera tomar otra forma, otra fuerza. Ella nació en medio de la danza. Cuenta que su abuela era profesora de ballet y ella siempre se metía espontáneamente a las clases. En la adolescencia en cambio, lo profesionalizó un poco más al entrar a la escuela de la bailarina Ximena Pino y Luis Ernesto Font , aprendería danza moderna, flamenca, más académica. Cada día después de sus clases en el colegio cambiaba su uniforme y cambiaba su norte. «Para mí la vida era estar bailando, no lo pensaba, no era un hobby, lo necesitaba hacer». Después tomó clases de jazz dance hasta que decidió entrar a estudiar composición musical en la Escuela moderna de música, porque paralelamente le gustaba cantar y aprender la técnica de la música. Egresó en 2004, pero estando ahí también descubre, por una profesora de piano, la danza espiritual que le cambiaría la vida. Es la historia de la artista Catalina Vidales, directora de la escuela de danza Kandyan en Chile.

¿Cómo uniste las dos cosas?
-Cuando iba en primer año de la carrera mi profesora de piano me dijo que había conocido a una mujer holandesa que hacía una danza de oriente. Mi profesora sabía que me gustaban las cosas de oriente y lo de la espiritualidad, y me dice que ella hacia una danza hermosa. Yo no podía ir, pero mi profe me obligo a ir… y cuando llegué a su casa en Pedro de Valdivia con Diego de Almagro (ñuñoa) en el salón principal hacía sus clases de danza y sus presentaciones, y vi a esta mujer, vi esta danza y me enamoré. Era la primera danza que yo veía tan compenetrada con la música, mis dos amores de la vida estaban unidos. Y dije: ¡esto es!, es la danza que quiero hacer por el resto de mi vida.

¿Y ella que era de Holanda cómo se vinculó con esta danza de Sri Lanka?
-Meintje Orsel estudió ballet toda su vida y creció mucho´físicamente, era muy grande para tener una vida como bailarina de ballet clásico, así es que después se dedicó a la diplomacia hasta que en una oportunidad la mandan a Sri Lanka y conoce la danza Kandyan. Después conoció a la fotógrafa Carmen Fulle, se enamoraron y por eso ella se vino a vivir a Chile, y acá dijo que no quería perder todo lo que había aprendido de esta danza durante dos años de estudios en el país asiático del sur de la India.

¿Al estar tan cerca de la India pareciera que se traspasa la misma sonoridad?
-En Sri Lanka el arte tiene un trasfondo ritual de sanación y en la India es más devocional hacia los dioses, ésa es una gran diferencia.

¿Lo que haces tú es del folklore de allá o de una línea creativa en particular?
-Es folklore, es una tradición, es realmente un sincretismo entre lo aborigen, con rituales espirituales muy antiguos, las influencias de la India y las influencias budistas, porque este país se transformó mayoritariamente en budista.

¿Qué es lo que más te cautivó de esta danza?
-Lo que más me llamó la atención, además de la unión con la música, es su belleza. Creo que es una de las danzas más bellas que he visto. Es una danza de hombres y mujeres, pero por mucho, mucho tiempo fue sólo de hombres, porque como tiene un sentido ritualista, los rituales sólo los podían hacer los hombres. Cuando la danza se empezó a desprender del ritual, las mujeres pudieron bailarlo, eso fue cerca de los años 40.

¿Después de aprender esta danza fuiste hasta allá?
-Claro! Estudié con Meintje durante seis años y en 2007 decido ir a Sri Lanka a la misma escuela donde estudió mi maestra. Allá estuve en un curso durante seis meses. Ahí conocí a mi principal maestro de Kandyan, Mahesh Umagiliya, con quien he mantenido el contacto hasta el día de hoy. Como es tan lejos y difícil de viajar, él me ayuda a distancia, si tengo dudas le escribo y me contesta y da información, lo que ha sido súper lindo.

Tras tu aprendizaje ¿tu creas tus propias coreografías o es una reproducción de una danza original inamovible?
– En esos seis meses lo que hice fue corregir y aprender la tradición de danza como es allá. Lo que pasó fue que Meintje estuvo en los años ´80 allá, y en esa época no había contacto ni internet ni youtube como para mantenerse actualizada, entonces lo que yo aprendí con ella había cambiado a un estilo más propio de ella que no calzaba tanto con las bases originales. Entonces cuando yo llegué a Sri Lanka tuve que reaprender o acomodar algunas posiciones, detalles que tuve que adaptar según la tradición de la isla. Entonces tanto mis danzas como mis clases se apegan a la forma tradicional. Y a partir de eso uno puede crear coreografías, inventar cosas o elegir apegarse sólo a la tradición. Yo elegí que a la hora de enseñar entregue lo más tradicional posible, porque la danza original viene de un ritual de sanación.

¿Cómo, en qué sentido la danza es un ritual de sanación?
-Se supone que este ritual se realiza con mucha gente bailando kandyan y con mucha gente tocando tambores y cantando, además hay rezos, velas, mantras lo que lleva a acciones de ritual, y esto produce una energía que se irradia y la gente que observa recibe esta energía y sana.

¿Por la vibración entre el sonido y canto, pero qué sanación, es sentirse bien, es ampliar la conciencia, a qué te refieres?
-La historia dice que este rito surge por un rey que estaba enfermo de la mente, como paranoia, y empezó a enfermar del miedo, entonces se dice que se hizo este ritual.
Según las investigaciones de mi maestro, es muy posible que las bases físicas de esta danza sean de los inicios de las artes marciales, para que al bailar la energía que se genera pueda ayudar a quienes están viéndola. Al mismo tiempo el bailarín trata de ir más allá y ser más que un ser humano, y eso se representa por ejemplo con el vestuario, que refleje tu yo superior. Entonces te encuentras con una corona gigante, que representa el sol y la luna, y una falda con muchos pliegues que trata de ser un pájaro. Le muestras a la gente algo hermoso, algo supremo y eso genera alegría en el público. La alegría es la que derrota el miedo. El rito original, el más antiguo, duraba siete días y siete noches, es decir, estaban bailando sin parar. Trance total, eran muchas coreografías, muchos bailes, algunos puros tambores, era todo un viaje. Ahora el ritual dura un día y una noche, donde obviamente hay muchos cantos, muchos rezos y muchas coreografías. La más corta dura 10 minutos, cuando la danza se practica en un contexto que no es el rito en sí, puedes hacer coreografías más cortas.

¿Sueles hacer presentaciones?
-Desde que empecé a hacer clases en 2006 todos los años a fin del curso se hacen presentaciones y se muestra todo lo que se ha aprendido, tanto los principiantes como los avanzados. Hemos hecho presentaciones en teatros, salas y al aire libre. El objetivo es entregarle esa energía a la gente.
Actualmente estoy en este lugar hace cuatro años y dirijo la escuela.

¿Cómo son las clases?
-Inicialmente hacía ciclos de un año donde enseñaba las bases del kadyan y al final estas capacitado para mostrar una pieza simple de danza, pero desde este año, tras comprender que debe profundizarse mucho más, porque no se trata solo de aprender la forma, sino también el sentido de tu propia energía, entonces decidí hacer ciclos de dos años para el primer nivel. Tengo alumnas que llevan 8 años y siguen aprendiendo, y yo misma he ido dos veces a Sri Lanka para seguir aprendiendo.

Catalina está actualmente enfocada en traer a su maestro Mahesh Umagiliya a Chile en mayo del 2020, pero él quiere venir con más maestros tambor, canto, por lo cual está produciendo la forma de lograrlo.

Breve origen de Kandyan

Se origina en un ritual de sanación que tiene más de mil años, está dentro de la categoría de rituales Santikarma que quiere decir ritual de hacer paz. Se ha transmitido oralmente por generaciones hasta nuestros días. El propósito del ritual fue sanar a los reyes de Sri Lanka, pero luego se siguió usando para mantener a la comunidad unida y con buena salud.

Algunos de los beneficios de la practica de esta danza:
1- En su aprendizaje básico, el Kandyan fortalece los tres primeros chakras (centros energéticos) de nuestro cuerpo
2- El entrenamiento Kandyan es en sí, una meditación en movimiento, así se limpia nuestro espacio mental
3- La disociación corporal que requiere esta danza activa conexiones neuronales nuevas.
4- Además de aprender danza aprendes música porque todo lo que bailas lo tienes que cantar mediante sílabas rítmicas.
5- En el aprendizaje del Kandyan se incluye la práctica de Geta Bere (tambor tradicional de Sri Lanka)
6- Fortalece nuevas zonas musculares adquiriendo más conciencia y dominio del cuerpo
7- El Kandyan, en su aprendizaje profundo, nos da las herramientas para abrir nuestros Chakras superiores
8- La primera conexión del Kandyan es con la tierra, así nos enraíza para elevarnos con bases firmes en todos los niveles.
9- Nos da el espacio y el tiempo para reflexionar sobre cómo, inconscientemente, nos generamos nuestros propios momentos rituales
10- Es una herramienta de auto conocimiento atesorada por todas las alumnas y practicantes de esta disciplina.
11- En Escuela Kandyan ademas de practicar Kandyan practicamos Yoga y meditación ayudando a nuestro cuerpo y mente a percibir mejor la realidad.
12- Aprender una danza de una cultura tan distinta a la nuestra abre la mente y el corazón
13- El desafió que este aprendizaje implica fortalece la autoestima de las personas.
14- El Kandyan es un mapa emocional y psicológico de nosotros, así, corrigiendo cada postura vamos trascendiendo ideas y emociones estancadas.

Más información en www.kandyan.cl / Villaseca 98, (entrada por Capitán Orella) Ñuñoa, Santiago. / escuela@kandyan.cl / Instagram y Facebook: @escuelakandyan