La culpa

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Por Marcela Contreras
Terapeuta holística / www.terapiasananda.com

La culpa es una de las emociones más comunes. Pero también es una de las que más nos desgasta y daña, de manera importante, nuestra autoestima. Además como con la culpa fijas tu atención y energía en sucesos pasados: te sientes molesto por algo que dijiste o hiciste, de paso gastas tus momentos presentes.

La dinámica de la culpa funciona de la siguiente manera: Alguien emite un mensaje destinado a recordarte que has sido una «mala persona», por algo que dijiste o no dijiste, sentiste o no sentiste, hiciste o no hiciste. Y tú respondes sintiéndote mal e incómodo en tu momento presente; es la inmovilización del momento presente por un suceso del pasado.

sentimientos-de-culpa¿Por qué has recibido los mensajes de culpabilidad que te han echado encima todos estos años? En gran parte se debe a que se considera “incorrecto” que no te sientas culpable. Pero si te fijas, todo está relacionado con la “importancia” que le des tú a los problemas. Si realmente te “importa” una persona demuestras ese interés hacia ella sintiéndote culpable por las cosas que has hecho o mostrándote visiblemente preocupada por su futuro.

La culpabilidad es inútil, puesto que no hay culpabilidad, por grande que sea, que pueda cambiar el pasado.

En cambio, si aprendes lecciones de tu pasado, comprometiéndote a evitar algún comportamiento dañino hacia a ti u otro, es más energético y reperador que la culpa. Aprender de tus equivocaciones es una parte sana y necesaria de tu crecimiento y desarrollo.

LOS ORÍGENES DE LA CULPABILIDAD

Son dos las formas básicas que toma la culpabilidad para convertirse en parte integrante del mecanismo emotivo de una persona. La primera es la culpabilidad aprendida a muy temprana edad, que queda como un residuo infantil en la personalidad adulta. La segunda es la culpabilidad que ha sido autoimpuesta.

La culpa residual: Esta culpa es la reacción emocional que la gente lleva consigo desde sus memorias infantiles. Estos productores de culpa son numerosos y si funcionan en el caso de los niños, la gente adulta sigue cargando con ellos. Algunos de estos residuos implican amonestaciones como las siguientes:
• “Papá no te va a querer si haces eso nuevamente”
• “ Deberías sentirte avergonzado por eso que hiciste”
• “ No importa, yo veo como me las arreglo, sal con tus amigos no más”

Esto refleja que los niños son fácilmente manipulados por los adultos y estas mismas reacciones pueden seguir funcionando en el hombre, que ha dejado de ser niño para convertirse en adulto.

Culpa autoimpuesta: Aquí la persona se siente inmovilizada por cosas que ha hecho. Se produce cuando se infringe una norma adulta o código moral adulto. El individuo puede sentirse mal durante mucho tiempo, aunque el dolor nada puede hacer para cambiar lo sucedido. Este tipo de culpa se desencadena por ejemplo por decir algo indebido, comenzar una pelea, ser desleal, mentir en el trabajo, etc.

Lo que puedes hacer para resolver y no vivir en culpa es empezar a cambiar tu actitud respecto a las cosas que consideras erradas.

Aprende a disfrutar del placer sin sentirte culpable o a verte a ti mismo como una persona que es capaz de hacer cualquier cosa, integrada en su propio sistema de valores, sin perjudicar a los demás, y hacerlo sin sentir culpa.

Si haces algo y te disgustas contigo mismo, puedes proponerte evitar ese tipo de comportamiento en el futuro, en cambio con la culpa, puede servir de retribución en sí misma y también de permiso, para repetir el mismo comportamiento.

11634g-eliminar-sentimiento-culpaESTRATEGIAS PARA ELIMINAR LA CULPABILIDAD

1.- Empieza a mirar el pasado como algo que ya no se puede modificar.

2.- Pregúntate a ti mismo lo que estás evitando en el presente, por culpa del pasado.

3.- Empieza a aceptar en ti mismo cosas que tú has escogido por tu bienestar, pero que le pueden molestar a ciertas personas.

4.- Trata de enseñarle a las personas que tienen que ver con tu vida y que tratan de manipularte por medio de la culpa, de que tú sí eres muy capaz de enfrentarte con las desilusiones que les provoque tu comportamiento. El resultado tardará en llegar, pero el comportamiento de estas personas empezará a cambiar, cuando vean que no te pueden forzar por medio de la culpa a ser o hacer lo que tú no eres.