Beatriz Guevera
Terapeuta Adaba

En FB: @beatrizguevaraconsultaterapiascomplementarias

 

De acuerdo con la práctica como terapeuta Adaba, me pareció importante desarrollar dos conceptos que sueles aparecer. Sincronía e intención, sus cualidades y poder.

¿Qué entendemos por sincronía?

Significa que los acontecimientos no suceden casualmente, sino en su momento justo, es decir, cuando las condiciones están dadas para que ello suceda; es el hecho de acontecer aquí y ahora en este momento y no en otro. Las cosas se relacionan sincrónicamente unas con otras en un momento dado, en función de un tiempo y un espacio coincidente, implicando que los eventos suceden en su momento justo y no bajo la medida de un tiempo relativo, pues se dan cuando están las condiciones, visto así, no existe tiempo lineal, sino atemporal.

fractal2Si se toma consciencia de esta sincronicidad se puede vislumbrar, que quizá ninguna cosa sea casual, sino que todo sea sincrónica y que, eventualmente, las situaciones que acontecen carezcan de una programación previa.

Desde el punto de vista terapéutico, lo que uno hace es que analiza y sincroniza lo que el paciente necesita y requiere en ese momento.   De esta forma el sanador está consciente de la visita de un paciente, haciendo un trabajo interno, logrando captar sus inquietudes y participando de su sanación, y al generarse un ambiente de atención entre ambos, se logra una sincronicidad.

Entonces, desde esta perspectiva, sincronía también es la consciencia de lo que se interactúa con dicho paciente, que por lo demás, tiene que ver con procesos de tiempo y espacio, desde un enfoque atemporal. Por esto, también hay una relación directa e indirecta con la intención, pues se puede intencionar algo sincrónico o bien, se puede estar intencionando otras cosas e indirectamente provocando una sincronía. Se puede estar en la sincronía, sin colocar intención, pero la sincronía sí conduce a un proceso de intención.

Intención

Por su parte, la intención es lo que se ubica en la consciencia para llevar las cosas y/o las situaciones a un mismo cauce, visto de esta manera la intención tiene absoluta relación con la magia, así,  intencionar es hacer magia.

La intención es un eje fundamental para que las cosas ocurran, y como vimos está relacionada con la sincronía. Y, para que las cosas sucedan se debe estar situado aquí y ahora, trabajando para ese futuro posible o deseable, es decir, la intención tiene que ver con un tiempo futuro donde se pone la energía, donde se enfoca, y el camino que se debe labrar en el presente para llegar a eso. Entonces se debe sincronizar la intención con la propia existencia, unida a tiempo y espacio con lo que se desea en un futuro dado. Esto nos lleva a darnos cuenta que la intención entonces también tiene que ver con líneas de tiempo.

Todo-sobre-la-magia-blanca-1-e1456448948821Ahora bien, no se puede intencionar un futuro para el cual no se está preparado en este momento presente. Por lo cual es necesario trabajar para lograr aquello, es necesario adquirir disciplina, desarrollar voluntad, desde lo más amplio hasta lo más extenso, pues estos aspectos de disciplina y voluntad se deben desarrollar ampliamente para lograr el objetivo proyectado Para ejercitar la voluntad es necesario expresar por la voz, por la mandíbula y por las manos, mientras que la disciplina se puede ejercitar realizando actividades manuales.

 

La disciplina es entonces,  la aplicación de la voluntad, de esta forma la voluntad se relaciona con lo que se quiere hacer, es la expresión de la voluntad. Lo que se aspira a realizar se puede plasmar en una planificación. Y, en el caso de la intención si no existe voluntad no se logra el objetivo, visto así, la voluntad con disciplina logra generar magia.

Por último es importante decir que  la sincronía rebota constantemente entre los pacientes y los sanadores. Cada terapeuta capta lo el paciente necesita aquí y ahora, y acá también entran en juego las líneas de tiempo, que son una percepción consecuencial de la vida del paciente, donde se logra viajar en el tiempo observando la vida del paciente hacia adelante y hacia atrás, y a pesar de no ser buscada, se logra interactuar con ellas.