Por Viviana Castro

Muchas veces el aburrimiento se considera como algo negativo y en nuestros hijos no solo no es negativo, sino que puede llegar a ser ¡muy positivo!

Curiosamente, hoy en día con un ritmo agitado de vida sobre todo en las ciudades, son varios los padres que se angustian cuando sus hijos les dicen que están aburridos, y lo que vemos es que los niños y niñas han llenado su tiempo de ocio con la tecnología dada por computadores, celulares, tablet, etc. y me ha tocado ver que en muchas ocasiones son los mismo padres quienes acercan a sus hijos al mundo de internet como una forma de distracción.

Pero ¡atentos!, como adultos, sí debemos permitirles a nuestros hijos aburrirse, pues es ahí donde puede desarrollar la capacidad innata de muchos seres humanos de ser creativos, uno de los mejores aportes que uno puede entregar es que aprendan a divertirse por sus propios medios. Este estado aparentemente desagradable, da rienda suelta a una gama de recursos para la madurez de los niños y, como padres, debemos ayudarlos a lograr conectarse consigo mismo, activando su imaginación, su capacidad de resolver cosas o producir situaciones sin el estímulo del medio ambiente electrónico.

dibujar, pintar, escribir, cantar, bailar son actividades simples y enriquecedoras para el desarrollo de los niños y niñas.

Los expertos concluyen que los niños necesitan  tiempo para crear, desarrollar sus pensamientos y asimilar sus habilidades através del juego o simplemente observando el mundo que los rodea.

Teresa Belton, investigadora de la educación y aprendizaje de la Universidad de East Anglia (Reino Unido) advirtió en una entrevista que las expectativas culturales de que los niños deben estar siempre activos podrían obstaculizar el desarrollo de su imaginación.

Cuando un niño siente que no tiene nada en qué entretenerse y dejamos que esto lo viva, estamos permitiéndole probar a hacer nuevas actividades, que en otras circunstacias no las hubiera desarrollado.  Como asesora de padres les sugiero que pongan límites, con horarios y días de la semana,  a la conexión que sus hijos tengan con internet o el mundo electrónico como televisión, juegos o consolas e invítenlos a que su vida se combine con espacios naturales u otros espacios para desarrollar habilidades blandas, artísticas o motoras.