Por Daniel Plaza
Kinesiólogo integrativo
Co-Director Instituto Prana Kine
Especializado en Nutrición Integrativa & Salud Natural

A muchos les sorprenderá, pero la lengua es considerada un espejo de nuestro interior. Es a través de ella que es posible observar más evidentemente las acumulaciones de toxinas que deambulan por nuestro organismo.
Todos los meridianos energéticos de nuestros órganos internos emiten una colateral que llega a la lengua e informa el estado de salud de cada uno de los órganos reflejados.
Veamos, el principal signo que refleja a las toxinas tiene que ver con la saburra, es decir, una capa blanca, densa y pegajosa que recubre la lengua mostrando las zonas del cuerpo que están afectadas.
En su estudio la lengua se divide en tres zonas:
Tercio posterior: En el centro del tercio posterior (ver imagen) encontramos Intestino grueso y delgado, y a los costados encontramos los riñones izquierdo y derecho. En esta área es normal encontrar mayor porcentaje de saburra (toxinas), debido a que corresponde a órganos que pertenecen a un área de eliminación de desechos.
Zona Media: En el centro encontramos el estómago y en los costados el Hígado y el Bazo. Cabe destacar que hay signos globales que son atribuibles al hígado, como por ejemplo los bordes hinchados. Si encontramos una lengua con bordes hinchados en los costados izquierdo y derecho, corresponde más bien a una alteración de hígado que de bazo. Por otro lado, un aumento de toxinas localizado en el centro a la izquierda puede reflejar un estancamiento e intoxicación del Bazo.
Punta de la lengua: En ella encontramos los pulmones y el corazón. Por lo general es un área que tiende a estar más enrojecida debido a que el corazón es un órgano perteneciente al elemento fuego. Manchas de coloración oscura en esta área pueden reflejar estancamiento de sangre en los pulmones o corazón.
El entrenamiento en la glosodiagnosis nos debe llevar hacia un diagnóstico completo en cinco segundos. Tiempo en el cual la lengua mantiene su coloración normal, pasado esos cinco segundos de tiempo la lengua empieza a acumular sangre hacia la punta, generando una coloración más violeta y que puede llevarnos hacia una falsa interpretación de estancamiento.
Al observar la lengua lo primero que debemos observar es el color, una lengua rojo pálida es considerada saludable, mientras que una de tonalidad muy rojiza es considerada a un aumento de calor en la zona enrojecida.