Por Javier García
Emprendedor social
ÜÑÜ. Diseño Chilote Sostenible
@unu.chile

Sabemos por emoción, por información o simplemente por observación, que estamos atravesando un ciclo de cambios muy importantes y profundos. Tenemos, hoy, la gran oportunidad de presenciar un cambio colectivo que puede elevarnos como sociedad a una posición virtuosa, nueva, propia.
No sé como será para ustedes, pero para mí, todo lo que está pasando me emociona a tope. Siento que voy a tener la gran chance de presenciar y ser parte de un cambio social del país que tanto amo, y vivirlo desde adentro es un delirio histórico.
Pero en medio de estas transformaciones, aparecen muchas dudas, de esta caprichosa vida. ¿Cuál es la verdadera cara de este cambio?, ¿con quiénes estamos en esta causa?, ¿quiénes son los que me acompañan?, ¿cómo aceleramos este proceso para sacar belleza de tanto caos?, ¿es responsabilidad mía, del vecino, de mis amigos?, ¿también de las instituciones, de los partidos políticos, del gobierno? ¿y a las empresas, qué responsabilidad les cabe?
La verdad es que todos debemos poner lo mejor de lo nuestro en esta transformación. El cambio es tarea de todos. La ciudadanía ya está en la senda con sus movilizaciones y cambios, lo vemos cada día, más gente conectada y consciente. Basta con ir a las calles Pocuro con Ricardo Lyon, donde los días sábados y domingos se pueden ver muchas familias que se toman la virtuosa molestia de llevar sus residuos orgánicos en bolsas vegetales. Ahí las recibe la empresa Sr. Compost y BioBag, quienes llevan esos residuos a canchas de compostaje. El ciclo es virtuoso y gratis…sí, gratis, porque la lógica ya empezó a cambiar…
Sabemos que el gobierno, está haciendo un esfuerzo por adaptarse, por cambiar, por escuchar y por avanzar en las necesidades de su gente. Bien o mal, cada uno tendrá su juicio, lo importante es estar en medio del movimiento.
Y las empresas, ¿cómo mutarán?, ¿en qué deben convertirse? Aquí mi interés en mostrar una dirección. Las empresas deben humanizarse, deben tener rostro, deben tener los pies sucios y deben acoplarse emocionalmente a sus clientes.

Mientras más humano sea tu negocio, mejor
Está clarísimo que debemos ir hacia un desarrollo más justo, más limpio, más generoso. No nos confundamos, no hay desarrollo si no es sostenible. El desarrollo solo produce desigualdad.
Las empresas deben incorporar en su ADN un propósito humano, agregar a la meta económica la solución de problemas sociales. ¿Quién dice que este camino no es viable o rentable económicamente? Cada día surgen más empresas con esta mirada que demuestra que la economía también cambiará, y que estos emprendimientos son comercialmente interesantes.
Los gobiernos, las instituciones, las empresas, el retail, la economía, todo, absolutamente todo debe tener rostro y debe humanizarse.
Sigo creyendo que estamos en presencia de un momento histórico, donde todo se va a voltear, donde todo se pondrá de cabeza, donde estaremos mareados por un tiempo pero luego veremos claramente el camino que debemos seguir.
Que fortuna para quienes estamos viviendo desde adentro esta cambio, que alegría ser parte de la historia y saber que estamos aportando un poco desde cada una de nuestras veredas.
La invitación es ésa, a cambiarle el rostro a la realidad, a hacer de la vida lo que uno más quiere, a soñar ¡sin limitaciones!, pero con esfuerzo, porque a veces «la fantasía» sí se convierte en realidad.