Recuerda como fundamentales las películas musicales que veía con su abuela. Mientras la anciana disfrutaba la cinta, Angélica imitaba pasos, saltos y piruetas. Décadas después la periodista, especializada en Política Internacional, estaría combinando los ritmos periodísticos y la docencia con el baile que aprendió en el origen, en escuelas y salones de Londres y Estados Unidos. Así lo que sería una pasión rupturista de los jóvenes de las década del 30´ y del período de la II Guerra Mundial, serían para ella una forma de expresar su energía y amor por el baile. Y no se quedó sólo con eso, decidió levantar una escuela de bailes swing (Swing Out Chile) para difundir el conocimiento y la mística de éstos movimientos.

Su principal profesor y mentor fue Simon Selmon, una leyenda del lindy hop en Inglaterra. Al regresar a Chile tras una estadía en Londres, y encontrar mínimos espacios para los bailes swing, organizó talleres para el primer Swingfest Chile, a partir de septiembre del 2013, y después comenzó a impartir clases de swing y organizar eventos relacionados en forma permanente, incluso por su esfuerzo e innovadora labor desarrollada en Chile, Angélica Flores fue nombrada este 2015 como Embajadora del Lindy Hop de la Fundación Frankie Manning, siendo la primera y única chilena, (y segunda latinoamericana), en recibir este reconocimiento. Recientemente organizó el primer Lindyfest en Chile para lo cual trajo a una destacada pareja de coreógrafos norteamericanos, Jon Tigert y Jenna Applegarth, y ya tiene en carpeta otra serie de eventos para este 2016.

Angélica eres de profesión periodista, pero estás de lleno dedicada al baile, ¿tenías experiencia antes de conocer los bailes swing?

-Siempre me gustó el baile y la danza. De hecho en el colegio y después en la universidad (PUC) fui seleccionada en gimnasia ritmica, para luego seguir aprendiendo danza moderna, ballet. Pero estos bailes antiguos siempre llamaron mi atención…., mi abuelita fue…(risas). Siempre veía con ella las películas de musicales, ¡crecí con Glen Miller!, todas esas películas a ella le gustaban mucho, entonces siempre traté de imitarlo, Jean Kelly (“Cantando bajo la lluvia”) por ejemplo era mi ídolo, también Fred Astaire, aunque me gustaba más Kelly. Creo que por ahí surgió mi facilidad para conectar con estos bailes.

¿Pero de niña te gustaban también las películas de baile como Grease, Footloose, Flashdance que eran tus contemporáneas?

-Grease ¡claro!, todos los musicales. En general me gustaba la música con la danza, sin embargo, me tiraban mucho más estos bailes antiguos. Yo soñaba con esa época, con toda la onda de la segunda guerra mundial.

¿También te llamaban la atención por el vestuario, los peinados, la estética de la época?

-Todo, pero principalmente por la música. Yo fui a Inglaterra un par de veces, por vacaciones, pero  después me fui a vivir (2008) para cursar mi postgrado en relaciones internacionales y teoría política, y lo primero que hice fue buscar lugares donde se practicaran estos bailes.

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-Lo primero que encontré fue un lugar llamado Swing dance, donde daban clases. El primer día cuando iba camino hacia allá pensé “chuta, me voy a encontrar con puros abuelitos bailando”, y la sorpresa fue enorme al ver gente de mi edad, o más jóvenes, otros mayores, o sea ¡todo tipo de edades! y además lleno, lleno. La primera clase que tuve en uno de los salones que quedaba en una zona histórica por haber sido una de las más bombardeadas en la guerra era el Bellfort, y ahí se mantiene el salón de baile de la época, es entrar a los años 40.

¿Y comenzaste a tomar clases?

-Claro, con la misma estructura de enseñanza que yo aplico en Chile, clases permanentes una vez por semana, pero allá además podíamos ir una clase a un lugar y otra en otra escuela, porque hay muchos lugares. Se aplican niveles de principiantes e intermedio, y ocasionalmente avanzado. Lo entretenido es que hay lugares de clases donde ahí mismo se realiza el social dance, al tener pistas de baile uno se quedaba bailando después de la clase.

¿Pero uno podría estar años como principiante?

-Lo que pasa es que el sistema de clases no funciona con ciclos, tu pagas la clase individual y te puedes integrar en cualquier momento, porque son infinitas variaciones de los pasos básicos. Los ciclos se manejan en los workshop, que son, por ejemplo, dos fines de semana donde se practica algo en particular como el aéreo del lindy, por ejemplo. Lo cierto es que ese sistema es más exigente, porque va en ti que te esfuerces para poder pasar a un nivel intermedio. Nadie te lo va a decir, a menos que te acerques a un profesor y le preguntes, porque son clases muy masivas, de 60 personas, incluso otras de 200 como la última escuela a la que fui, de la London swing dance sociaty de Simon Selmon, que era una leyenda del swing.

11057815_10206276439327167_74116150603933259_nPor lo tanto en Londres es un baile normal de ciertos nichos, y además algo que no partió hace poco tiempo…

-Sí, sí. Lo que pasa es que el lindy fue furor hasta principio de los años 50´ cuando aparece el rock and roll.  Y  en los años 80, los bailarines que quedaban vivos como Frankie Manning lo revivieron. El era cartero y bailaba, y un día lo buscaron desde Suecia, se lo llevaron para hacer clases, y en 1981 prendió y se armó el boom, por eso en Suecia, y no en Estados Unidos, está el evento más antiguo de bailes swing, el Herrang, y desde Suecia prendió en toda Europa hasta que llegó de nuevo a Estados Unidos..¡es increíble!, allá no se bailaba. Ahora se baila en la costa y en algunos estados interiores de Estados Unidos, pero no en todo el país, en cambio en Reino Unido, se baila desde Gales hasta Escocia, durante los 7 días de la semana, y hay fiesta todas  las semanas. Yo andaba bailando hasta las 12 de la noche; partía desde la universidad y al otro día a primera hora en mis clases del postítulo (risas).

Pero qué pasó contigo cuando te diste cuenta que encuentras lo que buscabas…

-Me encantó, pero además me di cuenta que tenía facilidad para bailarlo. Recuerdo que en mi primera clase me saca a bailar Daniel, un amigo irlandés y le pregunto cuántos años llevaba bailando, me dice que cinco años, aunque bailaba poco, solo una vez por semana, y él me pregunta a mí y yo le digo que era mi primera vez, ¡él no lo podía creer! (risas) por eso a los tres meses pasé sola al nivel intermedio.

Un estilo de Baile…

Los bailes de swing surgen como complemento de la música swing como jazz, dixieland cuando bailarines, en su mayoría afroamericanos de Estados Unidos (Nueva Orleans, Chicago, Nueva York) improvisaban al ritmo del piano. Era los comienzos del siglo ´20.  tienen origen en el sur de Estados Unidos durante las primeras dos décadas del siglo XX, cuando los bailarines improvisaban pasos sobre los acordes del piano de los estilos musicales ragtime, jazz, charleston y dixieland. El baile que resultaría de esa síntesis fue posteriormente conocido como Lindy Hop, que a suvez tiene varios subestilos.

Se dice que el nombre lindy hop surgió en el Savoy Ballroom, durante un concurso de baile en conmemoración al famoso vuelo de Charles Lindbergh a través del Océano Atlántico: Lindy, por el diminutivo de Lindbergh y hop (salto, en Inglés) que haría referencia al “salto” de una costa a otra del Océano. Este baile en pareja, que surgió a fines de los años 30, y fue popularizado en Nueva York por bailarines afro-americanos en el mítico Club. Bailado inicialmente al estilo charleston, el lindy fue incorporando nuevos elementos. Así, al ritmo efervescente de las entonces populares Big Bands surge el hermano rebelde e informal del ballroom, que en esa época era el baile convencional.

Actualmente dos de los eventos internacionales importantes son los swing camps de Herrang (Suecia) y Beantown (Boston) y a eso se suman los festivales de swing.

Entiendo que una de las gracias que tienen los bailes swing es que recuperan la tradición del baile en pareja, que otras características tienen? 

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-Es un baile que además respeta el espacio entre uno y otro, nunca estás totalmente pegado tampoco. Yo bailo muy bien salsa y merengue, pero me gusta más éste por ese espacio vital que se genera para poder hacer ciertos movimientos. No es un baile latino de piel, sino que se permite un espacioentre ambos bailarines pero que les permita hacer movimientos juntos. La conexión está desde las manos, se sostiene de las manos, y el leader que te toma la espalda te indica los movimientos y la intención del baile. La nomenclatura inicial es de chico y chica, y clásicamente el leader que lleva es hombre y follower, quien sigue, es mujer, pero como casi siempre hay más bailarinas que hombres, muchas han tenido que aprender a dirigir y ser leader para llevar a otra. Yo, en las clases tengo que enseñar las técnicas para hombres y mujeres. Hoy más que hablar de chico o chica, se habla de leader y follower.

¿Cuál es la diferencia entre el baile swing y el lindy?

-El swing es música, el estilo musical, pero después los bailes también entraron en esa categoría de swing como por ejemplo, el charleston de los años 20 e incluso el rock and roll, pero lo importante es distinguir que nace como respuesta al baile de salón, y después saltó a las pistas y salones, pero el lindy era de los club, era el baile divertido que no tenía norma.

Sin embargo, son bailes con estructura

-Claro, con el tiempo el lindy fue tomando estructura. Si ves algunos movimientos son saltos como convulsiones, se supone como de delirium tremens, así era al inicio (risas) y después fue tomando elementos del charleston, saltos aéreos, pero ojo que los aéreos no son algo que se ve en las fiestas, sino en los shows, en las competencias.

¿En todos los eventos de baile se usa el vestirse a la usanza de los años 40´?

-Incluso en las clases…, claro, uno va siempre con algo, pero a veces es algo muy simple, un vestido normal pero que en la clase lo usas con zapatillas planas y no tacos,  y te pones una flor en el pelo y listo agarraste el look. En los social dancing es distinto, los que llevan años bailando llegan caracterizados totalmente, es irse al pasado, mi primer profe lo ves y Fred Asteir (risas), recuerdo también un chico que llegaba siempre a bailar como marinero de los años 40´. En general en los eventos que son pagados la gente se caracteriza más, y en los social dancing hay de todo.

10486465_10204177689779740_9019360367163510576_n¿Y qué pasó con tu vida en Inglaterra?

-Seguí perfeccionándome y sabiendo organizar mi plata para poder ir a las fiestas y todas las actividades. Recuerdo que cuando venía a Chile y contaba que bailaba swing o lindy, lo encontraban una cosa absolutamente rara. Estuve tres años en Londres.

¿Cuando regresaste decidiste levantar la escuela?

-El primer año nada, pero siempre estaba atenta a qué tipo de actividades se hacían acá en Santiago, sólo encontré a una pareja de rusos que hacían clases, pero era un nivel muy, muy principiante, después fui a ver una banda swing que estaban organizando el primer swing fest de bandas swing, nada de baile y ahí les propuse que integraran bailes al festival, y les propuse hacer unas clases y les gustó la idea y me dejaron a cargo. Propuse un taller del baile más básico y llegó la gente a participar, una de ellas era una francesa que estaba por trabajo en Chile y que también era bailarina avanzada, y con ella fuimos organizando los primeros talleres. (Agosto de 2013) Ella tenía amigos que bailaban en Buenos Aires, porque allá hay escuelas, salones de todo.

¿Y la gente enganchó entonces?

-Sí a la gente le gustó, hice nuevos talleres, y Emily también hasta que ella se fue de Chile y desde abril del 2014 no he parado de hacer clases, talleres o eventos.

¿El periodismo lo dejaste?

-Hago clases de periodismo y de bailes swing, lo bueno de las clases de swing es que se imparten en horarios vespertinos para que la gente pueda ir después del trabajo o de estudiar. Mi idea es seguir haciéndolo crecer.

Has organizado algunas actividades con invitados internacionales

-El 2014 traje a dos bailarines argentinos para que hicieran clases, después otra pareja de argentinos para que hicieran clases específicamente de buggy buggy. Y este año organicé el lindyfest y traje a una de las mejores parejas del mundo de este tipo de baile desde Estados Unidos. Quise empezar a traer lo que yo viví en mi aprendizaje en inglaterra.

¿Eso te ayudó a obtener el reconocimiento de la fundación de Frankie Manning?

-Mira, esta fundación es la más importante del mundo en el tema del lindyhop y todos los años becan a embajadores del lindy. Uno postula o te postulan para poder ir al swing camp que son estos eventos grandes de varias semanas como el de Suecia. Se entrega esta beca y  el reconocimiento cuando creas nuevos espacios para mantener la tradición del lindy. Postulé sin mucha expectativa, porque dije, soy chilena, llevo poco tiempo, hay paises que tienen más difusión y trayectoria en estos bailes. Pero para mi sorpresa de los 12 reconocimientos, de los cuales 9 son para Estados Unidos, y sólo 3 becas externas, una fue para mí. Era la primera chilena en vintown, era una rareza allá. Y bueno, cuando uno es embajadora tiene que seguir trabajando en difundir al mundo quién es Frankie Manny, quien bailó hasta los 95 años, ¡bailó hasta pocos días antes de morirse!, era la única leyenda viva junto a Norma Miller, a quien pude conocer y compartir con ella en este viaje.

¿Cuál fue la impresión de los bailarines que trajiste desde Estados Unidos?

-Fue un evento que levanté sin auspicio, con puro esfuerzo personal, y quedaron fascinados con chile y quieren volver, asi es que tengo la idea de hacer una actividad durante este año con ellos y otra pareja más de extranjeros. (Más información:swingout.chile@gmail.com)