Por Lara Manqui

En relación a nuestros sueños, muchas veces cometemos un error que elimina el 100% de posibilidades de alcanzarlos.  Me refiero a querer esperar el momento perfecto para dar el primer paso y partir ese camino hacia el sueño.

Lo he escuchado muchas veces y hasta yo misma lo he dicho “es que me falta X para poder empezar”, donde X puede ser un cierto conocimiento, una experiencia, dinero, o una variedad de otras cosas.

El problema es que el momento ideal NUNCA llega, porque cuando hemos alcanzado ese escenario perfecto, nos damos cuenta que hay otro escenario aún mejor: hay más conocimiento que podemos saber, hay otras experiencias que podemos vivir, hay más dinero que podemos juntar para tener por si acaso algo sale mal. Siempre va existir una infinidad de posibilidades de las condiciones  para estar «bien preparados” antes de empezar el trabajo de construir nuestros sueños.

¿Qué nos ocurre? Cuando hablamos de crear circunstancias ideales, lo que realmente estamos diciendo es que queremos tratar de eliminar toda posibilidad de error, propio o externo, o encontrarnos con contratiempos en el desarrollo de nuestro emprendimiento. Sin entrar en el hecho de que esto por sí solo ya es imposible, es importante observar que este razonamiento no tiene sentido. Toda meta o sueño que queramos alcanzar requiere recorrer un camino de crecimiento y aprendizaje. Y suelen ser, precisamente, los errores que cometemos y los contratiempos a los cuales nos enfrentamos los que nos permanecen crecer.

a99272_perspective_6No existe razón para mirar este camino con desdén. Al final del día es el crear y recorrer este camino lo que nos trae satisfacción; la meta es un resultado muy deseado de este proceso, pero es sólo el último paso tras muchos otros que has tomado para llegar ahí. Cuando llegamos a la cima de una montaña es cierto que la vista es una gran recompensa, pero lo que nos trae la gran sensación de realización es ¡que fuimos capaces de recorrer el difícil terreno!, que superamos los obstáculos del camino, que continuamos a pesar del cansancio y del mal tiempo, y pusimos todo nuestro esfuerzo para llegar a donde estamos hoy.

Cada logro es el resultado de un proceso. Es el proceso el que te ayuda a alcanzar la madurez necesaria para poder sostener tu logro. Otra forma de mirarlo es que cada logro requiere de un nivel de madurez, y recién cuando hayamos alcanzado ese nivel podremos concretar nuestro sueño.

Entonces, ¿cómo superamos esta autoexigencia de tener todo perfecto antes partir? Simplemente partiendo. Suena simple, pero es así. Debemos tomar acción y comenzar a recorrer nuestro camino hoy, abiertos a encontrarnos con reveses en el camino. Debemos entender que vamos a cometer errores y van a haber cosas que no nos resulten como queramos. Es la disposición de enfrentar estos momentos adversos con una mirada inquisitiva y las ganas de aprender de ellos lo que hará que nuestro camino sea lo más provechoso y fluido posible.

Te invito entonces a pensar qué es lo más importante para ti lograr en este nuevo año y toma acción. Sea el paso que sea ya habrás abierto la puerta para el éxito y podrás sentir el empoderamiento que viene al estar trabajando activamente para alcanzar tus propósitos.

Si cada día das un nuevo paso y abres los brazos a vivir la experiencia que debes vivir, tú mismo te estarás asegurando el 100% de posibilidad para alcanzar tu sueño. Buena suerte!!