Por Daniel Plaza
Kinesiólogo integrativo
Co-Director Instituto Prana Kine
Especializado en Nutrición Integrativa & Salud Natural

Todos los seres vivientes sobre este planeta tenemos un ancestro en común: las bacterias. Sin ellas, nuestra vida probablemente no sería posible. Estos microorganismos son responsables de que prácticamente todos los animales que viven sobre la Tierra, puedan y podamos digerir lo que comemos, y nos beneficiamos de sustancias que únicamente son producidas por estas bacterias, como por ejemplo la vitamina B12.
¿Cuántas veces has escuchado la frase “si no comes carne, no obtendrás la B12” o “la B12 sólo se encuentra en productos de origen animal”? Pues bien, es importante aclarar algo: ningún mamífero tiene la capacidad innata de generar B12 por sí solo. Las vacas, por ejemplo, comen hierba directamente de la Tierra y son precisamente las bacterias presentes en ese bocado herbal las que producen la vitamina B12 que absorberá la vaca, para luego nosotros al comernos la carne, obtener dicho alimento. Por supuesto estamos hablando de animales que están al aire libre, y que pastan naturalmente, y desde las hierbas, raíces y el propio suelo es donde obtienen las bacterias que los llevarán a sintetizar tan preciado nutriente.
¿Pero qué pasa con el proceso de industrialización? El problema se genera precisamente cuando observamos el proceso de industrialización de la carne, espacios donde los animales  no habitan ambientes libres, con disponibilidad de hierbas y tierra fresca, donde no existe una exposición adecuada al sol, y la alimentación además es muchas veces transgénica, llevando al ganado a una pérdida significante de la absorción de este nutriente. ¿Qué ha provocado todo esto? A que hoy en día se suplemente a las vacas con vitamina B12 sintética, administrada principalmente de forma inyectable. De tal manera que hoy en día, comer carne no garantiza una absorción correcta de B12, y sumado a esto, existen diversos hábitos que impiden que absorbamos esta vitamina de manera adecuada. Ejemplo de esto es lo siguiente:

• Las píldoras anticonceptivas inhiben la absorción de B12.
• Otros medicamentos (sobretodo antibióticos) pueden inhibir la síntesis de B12 por las bacterias intestinales.
• aditivos, conservantes y químicos de la comida industrial procesada, altera nuestras bacterias intestinales y por consiguiente disminuye la síntesis y absorción de B12
• Algunas especias y hierbas que tienen propiedades anti-bacterianas.
• El uso de sal, azúcar y harina refinada.
• Malos hábitos como el consumo de alcohol, tabaco.
• El exceso de proteína animal en la dieta, debido a que esta inflama los intestinos y dificulta el proceso de absorción de B12.

Animales que serán sacrificados para el consumo masivo.

La ciencia ya ha demostrado que cualquier organismo que posea un intestino sano, y que se alimente de fuentes orgánicas, producirá su propia vitamina B12 y esto no está condicionado por el consumo obligatorio de productos de origen animal, sobre todo de la carne.
La invitación es a generar conciencia y a privilegiar las fuentes orgánicas y naturales de alimentación, el consumo de vegetales extraídos de una tierra sin fertilizantes, por ejemplo, garantiza bacterias saludables al intestino. El consumo regular de alimentos prebióticos (ricos en fibra) y probióticos, puede ayudar a recuperar los niveles de vitamina B12, sin gatillar en procesos inflamatorios de por medio que son tan dañinos para nuestro cuerpo.
Pero, lo más importante de todo, es generar conciencia de que son las bacterias las protagonistas de esta historia ¡y no el consumo directo de productos animales!