Desde Argentina
Por Luciana Orit
Isska Tantra / www.issska.net / info@isska.net

Lo primero es ir a la definición de Continuum para abordar la realidad que nos brinda esta era. CONTINUUM, según Jean Liedloff, se refiere a la idea de que para alcanzar un óptimo desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos —y especialmente los bebés—, necesitan vivir las experiencias adaptativas que han sido básicas para nuestra especie a lo largo del proceso de nuestra evolución.

Así, la forma en que hoy en día las personas nos vinculamos comienza a tomar la misma forma que nos ofrecen los chats o mensajes por teléfono, por ejemplo, hoy existe la facilidad de “eliminar” a otra persona del teléfono o “no seguir” o “bloquearlo” de la redes sociales más conocidas del planeta. Así es de rápido cómo está desarrollándose el Des Continuum de los vínculos.

¿Que sucede a nivel virtual con los sentimientos? Tan sólo clickeando un botón o no leyendo en profundidad los mensajes, enterándonos, que si aparecen las dos rayitas en azul o gris nos leen o no.

¿Qué pasó en la niñez de la mayoría de las personas y cómo se actuó en el proceso de vida para reparar ciertos vínculos interrumpidos? Es complejo observar que si hace una semana compartiste un momento íntimo con alguien y luego esa comunicación se interrumpe, se corta,  lo más probable es que se manifiesten estados emocionales que no fueron cobijados en la niñez. Me estremese esa sensación de la facilidad con que podemos interrumpir la comunicación más que preocuparnos por fortalecer la conexión. Creo que a la larga, donde primero la gente se desconecta es de sí mismos.

Ahora bien, en el camino del Tantra se propone lo contrario, es decir, un Continuum en cada área de la vida. Donde en la cueva se le abre la puerta a cada evento de vínculo y amor que la vida tiene para ofrecernos. El Tantra nos invita a Amar, ver, experimentar, y no cargar con nuestros rollos a los otros. Cuando podemos discernir, podemos discriminar y relacionarnos desde la Continuidad. Sólo así podemos construir vínculos amorosos, disponibles a la escucha, a la comunicación digna, porque se permite que se desarrolle la expresión. Y así se forma un infinito para que el practica el Tantra real y auténtico, donde la energía del acto amoroso se liga continuamente en cada área, fluyendo con la vitalidad placentera.