Por Marcela Jofré
Historiadora del arte, artista plástica, terapeuta energética

Para muchos el estudio de la Historia de la humanidad es una soberana lata o no le ven relevancia alguna, lo cual se entiende si nos basamos en las soporíferas clases escolares en que, una y otra vez, nos contaban los mismos hitos históricos como si fueran verdades inamovibles y sagradas, que no se podían rebatir o cuestionar, y enseñados además, de la manera más árida imaginable. A muchos ya les aburre pues cree que la historia consiste en memorizar fechas de conquistas, derrotas, de naciones y civilizaciones que nacen y mueren en una y mil batallas.
Este enfoque de la historia es el vivo reflejo de un pensamiento patriarcal y bélico, que nos deja una lección: vence o serás depredado. Muchos están cansados de que se siga instaurando como una verdad absoluta y bastante desalentadora de nosotros mismos.
Sin embargo, en estos tiempos la historia está pudiendo ser reescrita gracias a nuevos descubrimientos hechos por investigadores que con coraje han desafiado lo “políticamente correcto” y se permiten, por ejemplo, ver con nuevos ojos las historias mitológicas que nos han enseñado como meras fábulas, también incorporan diversas ciencias, y la estudian desde una consciencia más planetaria y con diversos planteamientos complementarios de investigación, lo cual permiten redescubrir, redatar y reinterpretar las limitadas evidencias y registros arqueológicos e históricos a los cuales nos permiten tener acceso y conservar.
No entraré aquí a explicar la mafia del instituto Smithsonian o de las varias estructuras de poder que han manipulado desde hace miles de años nuestra verdadera historia, porque estaríamos entrando en otra narración, pero claramente está ocurriendo una transformación de la consciencia, que para muchos es un despertar, y ya son varios los investigadores independientes o con estudios académicos que se están dando la tarea de reescribir la historia de la humanidad. ¿Por qué?, porque parte fundamental de seguir despertando y adquirir conciencia se basa en saber la verdad sobre nuestros orígenes y el porqué estamos en la situación que estamos como humanidad y como planeta, lo cual, dicho sea de paso, no es alentadora.

Romper el status quo
Para poder tomar un rumbo positivo como Terranos y devolver la vida y respeto que merece nuestro planeta Terra, y nosotros como humanidad, es fundamental salir del estado de ceguera y de adormecimiento, y atrevernos a redescubrirnos y sanar nuestra propia historia personal y familiar como nuestra historia como humanidad que habita en este planeta maravilloso y sagrado.
Todos formamos parte de este gran organismo planetario, estamos todos conectados de alguna u otra forma, nuestra historia viene de generación tras generación, de ancestros que comenzaron este viaje y que aún viven en nuestro ADN, en nuestra sangre.
Somos muchos los que queremos saber la verdadera historia y así poder tener un entendimiento real que nos permita no repetir errores y recuperar el control de nuestras vidas y del planeta.
Siempre se ha dicho que la historia la han escrito los vencedores, pero quizá es más preciso decir que la historia la han manipulado y transformado para poder seguir la agenda de los que siempre han tenido el control sobre nosotros desde hace 500 mil años atrás. Sí, porque nuestra verdadera historia ¡es muchísimo más antigua de lo que los libros nos dicen! Los académicos ortodoxos se agarrarían la cabeza y dirían que es una estupidez, dirían que eso es protohistoria, historia de los mitos, en suma, historia de la fantasía. Pero, ¿qué es el mito realmente? Etimológicamente, viene del griego myzos, que significa hablar o expresar de manera rápida un hecho real, y que se contaba de abuelos a nietos, de persona a persona. Y hablar de fantasía es hablar de paramyzos, así que las historias mitológicas que nos han enseñado desde nuestra infancia, se podría decir que son historias verdaderas trasmitidas oralmente, generación tras generación, y que luego pudieron ser recopiladas y escritas.
Hoy, gracias a estos nuevos y valientes investigadores, estos mitos son vueltos a leer desde la nueva consciencia, pudiendo armar así una historia que si bien puede parecer fantástica, porque nos habla de otras razas humanas, de Dioses venidos del cielo, de animales fabulosos y hechos fabulosos que desafían la lógica, de alguna manera nos comienzan a hacer más sentido, e incluso, responden mejor las interrogantes sobre nuestro verdadero origen. Así, esas huellas petrificadas de humanos gigantes caminando junto a Dinosaurios podemos replicarlas hoy en la Nueva Historia que se está comenzando a reescribir.