Desde Argentina
Por Isska Akshara / Terapeuta en Kaula Tantra

Al principio de cada relación, uno suele idealiza a la otra persona, a través de una proyección psicomental, y que no corresponde con la realidad. Así, nos dejamos llevar por la pasión, que no nos deja ver y nos subyuga sin conocer el ser que tenemos frente a nosotros. Es como una flecha de cupido que cuando nos alcanza entramos en proceso, en un viaje, y de acuerdo a nuestro aprendizaje en las relaciones de pareja nos llevará las veces que necesitemos repetirlo…, es decir,  hasta que lo veamos y podamos resignificar el proceso guardando en nuestro corazón la experiencia.

Casi siempre proyectamos en él o ella nuestras aspiraciones amorosas y nuestros deseos. Ella o él, por un tiempo cada vez más corto, se vuelve el más lindo, el más buen ser, el más fuerte, el más consciente o la más femenina o el más masculino. Pero de a poco te vas dando cuenta que la realidad no coincide objetivamente para nada con la persona. Simplemente estamos colocando las cualidades que nos gustaría encontrar en nuestro ser amado o amada.

c09bd267a5894beacaa3c37edceb4f83Pero esta vibración de amor pasional y lujurioso, luego de un tiempo nos llevará a la desilusión, y cuantas más altas sean nuestras expectativas, más alta será la desilusión que obtendremos de cada relación. Las heridas de la niñez se inflan y se manejan de una forma inconsciente, lo que genera que comienzan a ser dos egos en la pareja creidos que están separados. Cada uno mirando lo que no le gusta del otro.

Sin embargo, este puede ser un proceso muy bello que nos permite madurar nuestra sexualidad genital e integrar la pasión con el Amor. Se trata de un camino de hacer madurar nuestras heridas y usarlas como potenciales a la hora de conocernos y aprender a Amarnos entre yo y el otro.

Tantra es la posibilidad de decir SÍ a lo que la vida trae. Tantra es la vida misma. Y el conocimiento de lo Real puede ayudarte. El Tantra nos propone estar en el presente, la conexión con el Aquí y Ahora.

En este contexto, la sexualidad es una modalidad fácil y hermosa para practicar el presente, el misterio, la dicha y el encuentro a través del disfrute del cuerpo, transformando nuestras emociones y permitiéndonos Amar de verdad a nuestro ser amado. A partir de esta experiencia comienzas a vivir la Unidad. Tú eres el TEMA CENTRAL. Lo que eres ahora y lo que está oculto dentro de ti y  que puede crecer con el tiempo; lo que eres y lo que puedes llegar a Ser.

Cuando maduras tu sexualidad genital, llegas a ser una Unidad Sexual, de lo contrario, cuando no logras la comprensión profunda acerca de esta unidad, no puedes volverte consciencia; no puedes volverte una unidad espiritual, porque la sexualidad y la espiritualidad son dos extremos de una misma energía.

Tomando en cuenta a la Resonancia, que es una de las leyes fundamentales del Tantra, sabemos que con el tiempo vas creando tu destino de una forma armoniosa, generadora de felicidad, porque se manifiesta la confianza en vos mismo y en el reflejo de tu universo interior, enriquecido a través del amor propio y de la capacidad de vivir una relación de dos adultos maduros en Amor y Unidad.