Desde Argentina
Luciana Orit
Isska Tantra / www.issska.net / info@isska.net

La mujer tiene una fuerza grande e inteligente con su sexualidad. Y es desde la kundalini, la energía vital, comienza a expandirse esa fuerza hasta la coronilla. Es como una batería que capta al Cosmos, si es usada de forma sagrada. Puede transformar a cualquiera que esté dispuesta a cultivarla. La práctica de Hatha Yoga, Danza, meditación, una buena alimentación vegana o ovo lacto vegetariana, tomar hierbas afrodisíacas (que ayudan a vehiculisar la energía por el cuerpo y limpiar emociones y síntomas). Muchas veces albergados en la zona del utero, ovarios, vías urinarias, etc. Es importante que la mujer aprenda a cuidar su energía, a respetar sus intuiciones. A no reaccionar frente a sus cambios de humor, que la mayoría de veces tienen que ver con sus hormonas y sus ciclos. Estos aparecen para limpiar la sombra y salir luego de la tormenta más aliviadas.

Observo que a la mujer en estos tiempos le cuesta empoderarse, confiar en ella misma, amarse. Muchas veces a las mujeres les da miedo estar solas y están en pareja más por un deber ser o un mandato familiar, que por deseo propio. Es importante que la mujer y los hombres también se empoderen con su energía y se apropien del bien estar. Muchas veces escucho: “con maria hacía rico el amor o con Juan hacía rico el amor o la pasaba bien”. Todo eso es nuestro. Nos pertenece. Si se manifiesta con el otro, es porque está adentro nuestro. Solo tenemos que aprender a confiar más en nosotras. Y saber que nuestras alegrías nos pertenecen.
En el camino Tántrico el fin es equilibrar la energía femenina y masculina más allá del sexo.

La primer toma de consciencia es sentir, experimentar, reconocer y ver los bloqueos y traumas que traemos con nosotras; los que no fueron resueltos por nuestras familia de origen o por la cultura en la que hemos crecido. Tanto hombres como mujeres traemos en el cuerpo todo tipo de información, que pide subir en el espiral y darle un nuevo entendimiento para nosotras mismas y la humanidad entera. Esto, por más que en un principio nos parezca doloroso, es una llave que abre compuertas y realiza una alquimia que nos permite conocernos y saber quienes somos.

El sistema de chakras junto con la sexualidad sagrada, permite hacer un viaje por nuestro cuerpo FÍSICO, ENERGÉTICO Y ESPIRITUAL, donde aprendemos a equilibrar nuestras energías, liberando bloqueos. Aprendiendo a confiar en nostras mismas, conectando con nuestro sabio corazón.

El propósito de la mujer aquí en la tierra es madurar y ofrecer los frutos de la acción a la existencia. Trascendiendo sus obstáculos y pudiendo recibir y servir con su Amor. Aprender a amarse es, sin duda, su total sabiduría y su elixir apropiado.