Por Daniel Plaza
Kinesiólogo integrativo
Co-Director Instituto Prana Kine
Especializado en Nutrición Integrativa & Salud Natural

Según un artículo publicado en la prestigiosa revista científica Health Affairs®, la proyección de enfermedades crónicas solo va en aumento. Encabezan la lista los accidentes cerebro vasculares y ataques al corazón, y le siguen las enfermedades cardiovasculares como diabetes e hipertensión. Pero, ¿Qué está ocurriendo realmente? No vivimos en una era de desinformación ni menos en una era de ausencia de fármacos que controlen las enfermedades, sin embargo, parece ser que algo ocurre en la sociedad que hace existir una tendencia a que sigamos enfermando.
Para tratar de entender esta cruda realidad, vamos a analizar un país que prácticamente no tiene enfermedades cardiovasculares: Uganda. Científicos africanos han analizado la prevalencia y es prácticamente nula la presencia de infartos al miocardio. La principal conclusión reside en la alimentación que posee la gente de este país africano, una alimentación predominantemente vegetariana, basada en cereales integrales, verduras, frutas, legumbres, semillas y frutos secos. La sorpresa fue inmensa al derrumbar una de las principales creencias fisiopatológicas de las enfermedades cardiovasculares la cual era: “es normal que la presión arterial aumente con la edad” (bien recuerdo que en la Universidad me lo enseñaron ¡tal cual! como si fuese un destino del que no podemos escapar).
Pues bien, en Uganda, los científicos han descubierto que el fenómeno ocurre exactamente al revés, es decir, la presión arterial DISMINUYE con la edad, y todo esto gracias a la alimentación predominantemente vegetal. Algunos dirán, «bueno, los avances científicos son recientes y quizás por eso las autoridades médicas no han tomado medidas al respecto», o «esto es muy nuevo y muchos médicos no están al tanto debido a que no han seguido estudiando». Pero aunque no lo creas, la verdad es que estos hallazgos fueron documentados en primera instancia por el Dr. C. P. Donnison en el año 1929 ¡hace exactamente 90 años!
Existen incontables estudios de origen norteamericano, canadiense y chino que validan las hipótesis relacionadas con que es la alimentación la principal causa del desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
La principal diferencia alimentaria que poseen los países donde estas enfermedades son masivas y “normales” es la alta presencia de alimentos de origen animal, por lo que te invito a conocer los principales mecanismos asociados al consumo de productos animales que subyacen a las enfermedades cardiovasculares.

1) Consumo de productos de origen animal: La ingesta de carne estaría relacionada con la producción excesiva de óxido de trimetilamina, un componente que ha sido identificado como el responsable de pegar el colesterol a las capas internas de las arterias, aumentando el riesgo de accidentes cerebrovasculares e infartos al miocardio. (Rogers et al. Nutrition and metabolism, 2016)
2) El colesterol total es mayor en omnívoros (208  49) le siguen los ovo-lacto-vegetarianos (175  28), luego los lacto-vegetarianos (164  51) y por último los veganos (141  30) (Huang et al. BMC Women’s Health 2014, 14:55)
3) Muchos creen que el colesterol se empieza a juntar en las arterias a tardía edad, sin embargo, un estudio publicado en el año 2013, donde se analizaron 23.000 aortas de cadáveres de edades entre los 10 y 69 años, provenientes de 14 países, concluyó que prácticamente todas las aortas de niños de 10 años tenían depósitos de grasa acumulada en su interior. Esto dejó claro que las enfermedades cardiovasculares tienen su auge en la niñez. (Jack p. Strong MD et al. 2013)
Si analizamos la evidencia científica disponible, nos daríamos cuenta que ésta es determinante: consumir productos de origen animal en exceso conlleva a graves consecuencias y, por otro lado, consumir productos naturales de origen vegetal, sí puede ser beneficioso para la salud, no sólo para prevenir estas enfermedades, sino para mejorar la calidad de vida de cada persona.
A continuación te dejo algunas recomendaciones respecto al consumo de productos animales:

1) Toma conciencia de qué es lo que estás comiendo en tu vida. No es como un paquete de galletas manufacturada por el hombre, lo que estás ingiriendo alguna vez respiró, vivió y sintió todas las emociones que tu también sientes a diario.
2) Es bueno conocer la procedencia del producto final (carne, huevo, leche, queso). Lo que alimentó a ese animal determinará la calidad del producto y su impacto en tu salud.
3) Las grandes culturas ancestrales que poseen sistemas de medicina propia como la medicina china, la cultura hindú (medicina ayurveda) y las culturas aborígenes amazónicas, proponen el consumo de carne roja de forma mensual, no semanal ni menos a diario.
4) Anda transmutando tu plato desde alimentos con vibración baja (alimentos muertos) hacia alimentos con vibración alta (vegetales, germinados y fermentados), los cuales te otorgarán vida y salud.

Nadie te apura, hazlo de a poco, pasito a pasito ¡y disfruta el proceso!