Por Sybila Oráculo
Médium, astróloga, periodista
www.sybilaoraculo.com

En el hemisferio sur, Septiembre es el tiempo en que recibimos el equinoccio de Primavera, y para algunas cosmovisiones, es el mes en que da inicio la vida en el planeta.
La kabbalah enseña que el día 9 de septiembre, (Luna nueva en Virgo) se abre un portal, celebración llamada Rosh Hashaná, donde el adam kadmón o “humano primordial” ser primigenio está arriba de la Tierra para vivir esta experiencia terrestre y evolucionar en ella. Así, los kabbalistas se alinean para reconectarse, de manera directa, con su origen fuente: Edén (considerado como un sistema interestelar).
Éste es un momento en que las fuerzas de la naturaleza (elohim) son posibles de prever para el destino de un buen año cósmico: buena fortuna, salud y energía. La preparación para este ciclo, que consiste en meditación y oración, fue dada durante el mes anterior llamado Elul.
Por su parte, los paganos, reciben en su alma a la Diosa Eostre.
Estre es un nombre que deriva del proto germánico austrō, como también de la raíz proto indoeuropea, aues, (“brillar”) también vinculada a la diosa griega del amanecer, Eos, la aurora de los romanos. El “espíritu de la luz” llamado Austri, conocida popularmente como Ostara, la diosa de la fertilidad, quien daría inicio a la primavera. Es la diosa del amanecer o del despertar de las fuerzas germinativas. Paradójicamente en esta la fecha, en este hemisferio, sería óptimo celebrar la mercantilizada fiesta de los huevitos y el conejo; que por lo demás, es coneja. Ostara es una representación de las fuerzas femeninas generadoras.

Clima Cósmico
Es ciclo de limpieza y acomodos naturales, luego de una serie de eclipses que ya comienzan a despedirse. El planeta Mercurio que ya está directo, nos otorga mayor claridad en el pensamiento. El 2 de septiembre, Mercurio salió de  la sombra, lo que significa que transitará grados nuevos, cambio de switch. Marte se puso directo este 27 de agosto, y el 11 de septiembre vuelve a Acuario, esto quiere decir que los temas sociales tendrán una gran carga energética, impulsará cambios y liberaciones. Sentiremos este aire renovador y recobraremos la vitalidad y las ganas de salir adelante. ¡Atentos con los eventos que sean masivos!, pues vendrán con mucha fuerza; ya estamos viviendo algunos, sobre todo en temas medio ambientales.
A pesar de que Mercurio y Marte son planetas personales y tienen que ver más con el cotidiano, sin embargo, la casa 11 es el lugar de lo colectivo, lo Estas influencias que nos interesa a todos, nos otorgarán energía renovada para comenzar a proyectar acciones y movimientos sociales necesarios.
Saturno también estará directo el 6 de septiembre. Saturno es un planeta más de transición hacia lo transpersonal. Hasta el 14 de septiembre estará el trígono Saturno – Urano, ambos están en signos de tierra, en Capricornio y Tauro respectivamente. Hay que aprovechar este periodo, pues son trígonos lentos. Es un muy buen momento para concretar, que ya venían bien pensadas desde hacía tiempo, generando una tremenda transformación. Conceptos que tienen que ver con reestructuración de la materia. Saturno crea la estrategia y Urano realiza el cambio. Este último está empujando a la renovación ante lo caduco, lo obsoleto, y nos pide funcionalidad y productividad.
Urano, que entró en Tauro en mayo de este año, vino a cambiar las obsoletas formas en que nos veníamos comunicando, sobre todo aquellas asociadas a los ámbitos del dinero, la alimentación, el placer, el hogar. Nos lleva a reflexionar con más conciencia sobre ¿qué es realmente calidad de vida?
Como este planeta es regente de Acuario que es un signo que suelta, deja ir y transita, viene a mover, pero con este trígono en Saturno, otorga un plus, el pensar intelectualmente, y con planificación.
En este ciclo seguirán retrogradando: Quirón, Urano, Neptuno y Plutón, planetas transpersonales que hacen trascender la personalidad, son de largo plazo, por ende los procesos internos siguen acomodándose, pero no joderán tanto en el día a día.
Tenemos que aprovechar el equinoccio de primavera para llenarnos de energía, salir a tomar nuevos bríos y así poder energizarnos para estar listos a la hora de sanar todos aquellos procesos internos que los transpersonales nos impulsarán en lo que queda del año.

El Destino de Júpiter
¿Qué viene? Quizá lo más importante será el tránsito de Júpiter en Sagitario 2018- 2019. Su ciclo es de doce años.
Se asentará un año en cada signo. Júpiter en Escorpio se queda hasta el ocho, nueve de noviembre. Considerado como benéfico, expansivo. Es luz, porque anhela mejorar las cosas, las impulsa a estudiar, atrae los regalos celestes, es decir, aquello en que nos hemos empeñado en transformar. Obviamente no es un cambio gratuito. Nos enseña la maestría, estudiar implica aprender, poner atención.
Este planeta irá transitando, poco a poco hasta llegar a su hogar natural: la casa nueve. Llegará para iluminarnos (en la antigua astrología Júpiter era considerado un segundo Sol). Ha estado en casa ocho con Escorpio: signo de aquello velado, lo oscuro, los bienes compartidos, la muerte, la sexualidad, la intensidad, lo profundo e íntimo, lo subterráneo, regido por Plutón.
Escorpio es el tabú, las frustraciones y traumas. Sin embargo, también es luz porque no existe oscuridad sin luz, ni luz sin oscuridad. Todos portamos a este signo en la natalidad, lo que nos da la pista de que la transformación constante es lo que sostiene la vida.
Esta maestría, viene acompañada de aquellas emociones que nos habíamos tragado quizá por décadas. Cáncer, Escorpio y Piscis, son los emocionales por antonomasia. Este año ha sido de hacer esas tareas.
Júpiter otorgó confianza en este tránsito por Escorpio para iluminar esas zonas; fuimos testigos de mucha audacia para develar y denunciar la pedofilia, los abusos sexuales y de poder.
Las sociedades han estado acusando las verdades ocultas, aquellas que antes no podían salir a la luz por norma. En eso ha ayudado Urano en Tauro que llegó con toda la energía para cambiar y transformar los valores consuetudinarios obsoletos y machistas. Esos económicos de la casa de Tauro; que nos tenían hartas a las mujeres, con tanta desigualdad salarial entre géneros, por ejemplo. Incentivó la necesidad de aprender sobre ocultismo, magia, temas desconocidos que Júpiter ha puesto a la palestra, pero les ha dado la seriedad y profundidad que corresponde. Como Júpiter es un planeta social ha creado cofradías,  no es casual entonces que la agenda esté llena de eventos esotéricos y festivales holísticos. Júpiter en Escorpio ha creado climas, escenarios para que las personas hablen, de manera directa, abierta. Generó un interés por aprender e integrar el misticismo natural que portamos como humanidad.

La importancia de la sexualidad en la agenda del año 2018.
El Tantra ha estado posicionándose fuertemente en muchas personas. Al estar preocupados del aspecto esotérico, las sociedades se están inclinando a estudiar cómo el misticismo explica los lazos sexuales, desde la bioenergética o las chacras. Todo aquello que tiene que ver con el intercambio de energía. Júpiter le dio maestría a esto, y nos ha revelado que esta información existe desde que el mundo es mundo y que todos podemos aprender a manejar la intuición y con ella la sexualidad.
Este escenario, ha contribuido con más evidencia y fuerza a terminar o reducir a un rincón a los negociantes de hechicería, que antaño se atrevían a señalar que ¡nacieron con dones especiales y que podían solucionarte la vida! Júpiter en Escorpio nos muestra (enseña) que todos quienes se interesen pueden desarrollar sus propias capacidades con un trabajo responsable de madurez personal y haciéndose cargo de sus propios caminos.
Comprender que existe una diferencia entre sanación y limpieza energética, el cual puede ser asistido por un sanador profesional es muy distinto a la estafa comercial de los “trabajos energéticos” o “amarres”. Pero esto también habla de nuestra naturaleza como seres humanos, de tener la tendencia a esclavizarnos en patrones culturales que muchas veces la sociedad o el gobierno de turno nos impone como una norma, la cual nos provoca miedo y resignación.
Los movimientos feministas, por ejemplo, de a poco, están compaginando y rescatando los saberes femeninos antiguos, ancestrales que otorgan sanidad, higiene y salud a las relaciones consigo mismos, como las íntimas y personales. Pueden observar que ha existido una explosión herbolaria de volver a las raíces y dejar los químicos, y develar la química de la energía humana en su relación con la naturaleza. En contraparte, las farmacéuticas han estado en pie de guerra con toda esta forma social de tomarse el poder. Sin embargo, Júpiter en Escorpio nos dice: entiende, preocúpate, estudia tu cuerpo, explora, busca tu amor divino, tu placer, exige tu placer (nacimos con ese derecho), sánate del trauma, saca tu voz, toma el control, no dejes que la sombra te agobie. Además te dice que no olvides dos cosas importantes: que no eres el único y que ésta es una cuestión social. Hemos visto cómo se ha vuelto a hablar de la problemática del Sida, Cáncer, obesidad infantil, etc. Y que hay que hacer algo desde la raíz como tema social, no particular.
Las personas se han dado cuenta de la importancia de compartir en grupo estos temas, de lo positivo que resulta exteriorizar las emociones. Esto se debe a que vemos cómo la humanidad ha arrastrado dolores similares durante décadas, independiente de la cultura de donde venga cada quien.
Esta tendencia se acrecentará con la llegada de Júpiter a Sagitario, a partir de noviembre. El amor nos une, nos mueve, nos afianzará una energía colectiva. Nos hace ver que somos responsables y generadores del cambio.
Júpiter en Escorpio, a ratos, se ha reunido con Venus y Marte en Escorpio y de frentón con el planeta regente de Escorpio, Plutón. Hemos vuelto a desear hablar con los abuelos y abuelas y constelar todo nuestro árbol. Entendiendo que los dolores del alma así como las virtudes, traspasan generaciones. Que una de las prácticas que nos sana es escuchar la sabiduría de la naturaleza, sus ciclos y el cuerpo mismo en ella contenida. (en astrología, en cada constelación vibra un órgano)
Júpiter además, es el planeta del extranjero. Para quien haya estado preparando este terreno, podrá ser concretado cuando Júpiter llegue a su casa natural (casa nueve), entonces aquellos que deseaban irse o realizar viajes y proyectos al extranjero, lo realicen. El interés por una visión expansiva, aprender idiomas, sentir que debemos extender nuestras capacidades a ámbitos multidisciplinarios para desarrollarnos, estará muy marcado a partir de noviembre.
El destino de Júpiter en casa nueve, el lugar del espíritu elevado, la filosofía de vida, los intereses evolutivos, traerá madurez en la sociedad y una nueva visión. La esperanza es que todos se preocupen de hacer lo suyo como corresponda.