Por Claudia Mardones
Periodista especialista en música popular

El estudio de nuestros pueblos originarios ha inspirado diversas áreas desde la gastronomía, plástica, arquitectura hasta la música electrónica. En este último caso, desde hace un año, un colectivo de artistas nacionales investiga expresiones sonoras de algunas etnias precolombinas, que poblaron Chile. Son 14 creadores que trabajan en la creación del disco “ORIGINARIO: Pulsos y texturas de nuestra tierra”, en el cual estarán compiladas sus obras.
Los participantes son C+, CO-DEC, Sistemata, Dispersiones Sonoras, Horrotronic, Humanoides, NNTBLST, Pintoi, Prototipo, Tacnabeat, El Último, Polwor, Sheevo y Testa; todos los cuales son parte del sello independiente ORION Network,
el cual nació con el espíritu de fomentar la innovación, tecnología y creatividad musical. La empresa es un netlabel que distribuye música electrónica y electroacústica, a través de canales digitales.
Para darle forma a este proyecto, los artistas investigaron manifestaciones musicales de 12 etnias reconocidas por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y cada cual debió elegir una para poder mostrar la diversidad existente a lo largo del país.
El director del sello y también coordinador del proyecto, Patricio González, explicó que “esta iniciativa nace de la inquietud de generar un acercamiento con estos sonidos ancestrales, como una manera de integrar dos realidades que normalmente no dialogan mucho: lo ancestral con lo moderno. Creemos que hay una gran riqueza cultural en nuestro país, que puede ser expresada e interpretada a través de distintas manifestaciones artísticas, y la música electrónica es una de ellas”.

Cineasta Jorge Olguín

El cineasta Jorge Olguín se sumó a esta iniciativa a través de su proyecto musical Horrortronic y cuenta “Me interesó mucho participar en el proyecto, porque nos obligó a sumergirnos e investigar las formas de las expresiones artísticas y musicales de nuestros pueblos originarios, con el objetivo de interpretar o inspirarnos para crear con nuestra propia expresión artística; es decir, el proyecto crea un link entre dos expresiones musicales que parecieran muy distantes, pero aquí funcionan en una nueva creación”, destacó.
A su vez, el productor chileno Francisco Pinto, conocido como Tacnabeat cuenta que “siempre acepto invitaciones donde se exprese la relevancia de nuestros pueblos originarios para, de alguna forma, agradecer el legado dejado en nuestra cultura. De igual manera, espero contribuir con un grano de arena en la difusión y educación respecto a ellas”.
Por su parte, Pintoi, quien escogió la cultura Aconcagua para su creación electrónica detalla, “cuando estaba componiendo este tema, imaginaba los lugares por donde se desplazaron los Aconcagua en los valles del Maipo y Aconcagua, con un espacio sonoro muy diverso. Esta composición electrónica de autor está repleta de simbolismos, que intentan comunicar la herencia, historia y contexto de esta cultura, por eso utilicé las vocalizaciones de aves como el pitío, uno de los cuatro carpinteros que hay en Chile y, en la segunda parte del tema, las vocalizaciones del churrín del norte, otra ave autóctona”.

Mujeres Selk´nam

Por los canales del sur
Una visión similar tiene Octavio Obaid, NNTBLST (Nontablist), quien por participar en este trabajo indica “esencialmente, no somos tan diferentes y a pesar de todo el avance tecnológico propio de la plástica electrónica, seguimos compartiendo el mismo espíritu ritualista de civilizaciones ancestrales. Pareciera ser que esta necesidad ritual, nos sigue uniendo a través del tiempo”.
En el caso de Roberto Fernández (Prototipo), el músico dijo que “siempre me sentí atraído por los pueblos indígenas del Sur de Chile y la Patagonia, y por lo mismo, haber trabajado influido por los kawésqar fue maravilloso. No sólo por la rica geometría de su cultura, sino por su lengua también, con la cual generé texturas de ruido que alimentan el tema por completo. Ese descubrimiento me permitió enriquecer la estructura geométrica estricta del tema, sin recurrir a instrumentación popular ni indígena”.
El trío Humanoides se inspiró en la cultura selk´nam. “Desde el punto de vista musical, es todo un desafío entrar en el mundo de la reinterpretación y, sobre todo, en el caso nuestro, de una cultura extinta de la cual se tiene casi nulo registro musical. Debido a lo anterior, se hace muy motivante poder entregar una lectura contemporánea de una cultura que tenía prácticamente monofonías y la ausencia de instrumentos”.
Los músicos ya dieron a conocer sus primeros creaciones en mayo pasado en la Sala SCD de Plaza Egaña, demostrando que ir a las raíces precolombinas, nos permite ampliar las capacidades creativas, a través de la aparición de nuevos soportes artísticos apoyados en la tecnología.

Créditos fotográficos: gentileza de: ORION Records