Por Valeria Solís T.
Escritora, Periodista
Directora Mirada Maga

No todo lector se inquieta frente a una autobiografía, a menos que el autor, el personaje en este caso, genere una curiosidad por su obra, su estilo, su forma de actuar en el camino de la vida. Este mes, revista Mirada Maga tuvo acceso a dos memorias, una con un formato más tradicional, la del poeta y abogado Armando Uribe, y otra que el mismo autor denominó Diario, jugando con el formato, y cumpliendo igualmente el mismo cometido. Personalmente, siempre me ha llamado la atención qué es lo que se esconde detrás del muro, del espejo, de la obra, del camino, así es que quien se sume a este estilo, bienvenidos!
IMG_20160430_112538Recién salido del horno, este mes apareció una nueva edición del libro «Memorias para Cecilia» del poeta y Premio Nacional Armando Uribe (1933). Un texto necesario para comprender no sólo los recuerdos de la vida del también abogado y embajador chileno, sino además, parte de la historia social de nuestro país. En efecto, nos retrotrae con fragmentos bastante completos, a paisajes del siglo XX, que en sus inicios nos da cuenta de un Santiago de barrios marcadamente distintos, entre los sectores «altos y «bajos», conservadores o tradicionales, y que el poeta desde chico les hizo el quite, (principalmente la lógica conservadora), pero que sin embargo, impregnaron su propia historia. Este largo relato de Uribe (la primera edición fue hace 15 años) está dedicado a su mujer, quien muriera hace más de una década.
Como lectora de su poesía y no de sus ensayos jurídicos, uno queda con gusto a poco, en cuanto a cumplir la expectativa de conocer más sobre la parte artística de su historia, pese a hablarnos de sus amistades con intelectuales y artistas de ese siglo como Antonio Avaria, Jorge Edwards, José Donoso, Pablo Neruda, (de Rocka le daba susto) que deambulan en las páginas de este libro. ¿Por qué se refiere poco a ese lado poético? porque este libro trata más bien de todo ese largo período en que para él (y su entorno, claramente) no era algo admirable ser escritor, menos aún ser poeta, así el nivel de prejuicio en torno a las letras literarias está plasmado en el libro tácita o tangencialmente , incluso a pesar de intercalar de vez en cuando algunos versos y sus orígenes (de los pocos alivios que uno siente en la búsqueda).
Pese a esta falta, vemos la honestidad de un hombre destacado en las leyes y letras chilenas, que nos muestra sus miedos, sus ironías, vulnerabilidades y sus apuestas, y nos lleva de la mano, con una muy buena pluma, a recorrer su pasado. Nos alegra saber que pronto saldrá a la luz una segunda parte de las memorias de este alto hombre fanático de los bastones (compró uno igual al de Charles Chaplin), donde dará a conocer en forma más profusa y concreta su veta de poeta. Armando Uribe. «Memorias para Cecilia». Editorial Lumen. 565 páginas.

Portada-El-Diario-del-Che-Gay-en-Chile-en-JPGEl periodista Víctor Hugo Robles, nos presenta su libro «El diario del Ché Gay en Chile» la singular historia de un personaje político y social creado azarosamente por él en un acto público del año 1997. Este libro resulta ser una suerte de justicia a la singularidad, y muchos de los que marchamos por, una u otra reivindicación social, nos topamos con este personaje de boina rompiendo esquemas y la pregunta que surgía era ¿estamos frente a un exhibicionista, una persona hiperventilada con ganas de ser centro de mesa, un rupturista queriendo burlarse de todo acto institucional aunque de homenaje noble se tratara? El Che Gay se desnudó en las calles, bailó cueca sola en medio de una ceremonia, se paseaba con un marco con patitas de chancho colgando poniendo su rostro vivo como el fondo del cuadro. Sin embargo, pocos saben quién es el periodista Víctor Hugo Robles y en este libro por medio de entrevistas, recortes de prensa y ensayos, podemos identificar su historia personal de la mano de su creación. Conocemos el origen del personaje, sus impulsos por aparecer y llamar la atención, su claro pensamiento político y social, sus reivindicaciones del mundo gay como también la visibilidad de los portadores de VIH. Sin duda, un «diario» que vale la pena conocer, no sólo por saber más sobre el universo de una persona como Robles, sino también porque, sin duda, espejea aspectos de la realidad social, cultural y política chilena tras la vuelta de la democracia.
Una de las cosas mejorables del libro, tiene que ver con la edición, en cuanto, a reproducir entrevistas completas con la consiguiente repetición de ciertos hechos, ¿o es que acaso el autor queria que aprendiéramos de memoria cuando nació, o como nació el Che Gay? Víctor Hugo Robles. «El diario del Che Gay en Chile» Editorial Siempreviva. 350 páginas.