Se publica por primera vez en 1976, en Francia. Luego en Madrid y sólo en 1986 se edita en Concepción. De la mano e inspiración de unos de los músicos más trascendentes de Chile, Patricio Manns, nos acercamos a una parte del mundo y la mirada de la mamadre: Violeta Parra.
El libro, más que testimonial, bordea el ensayo, nos enseña de música, de historia de chile, de pensamiento social y político en años tan claves, pues serán esos años 50, 60 y 70 donde se sembrarán las grandes inquietudes para ubicarse cerca de un pueblo que quiere crecer en educación, cultura y oportunidades o ubicarse en el lugar del que sólo se mira a sí mismo.
El libro comienza con una anécdota que no queda tan claro si es real o inventada, pero fuere lo que fuere parece invitarnos a ver a una mujer físicamente pequeña, sencilla, pero telúrica, intensa, intuitiva, visionaria y eso mismo vuelve al libro como una joya que antecede lo que podría pasar precisamente este 2017 donde los chilenos sí saben más, distinguen mejor lo clave que fue esta artista chilena no sólo en Chile, sino en el mundo.
El relato, en los primeros capítulos es confuso por la intencionalidad poética que el autor impregna en cada página, no sabemos si quiere mostrarnos su virtuosismo poético o quiere poetizar la vida de la protagonista de quien escribe. Sin embargo, después el libro es envolvente, cada reflexión del autor, cada anécdota que enriquece las escenas de la música chilena, cada interpretación de versos y canciones son un aporte digno de ser subrayado, volviendo al libro un ejemplar de los que uno puede revisar, consultar, tenerlo a mano. Si alguien aún pudiera tener dudas del aporte concreto de nuestra Violeta Parra, con su inigualable impronta, no dude en tomar el libro de uno de sus discípulos y amigos, Pato Manns. Violeta Parra, la guitarra indócil. Patricio Manns. Editorial Lumen. 120 páginas.

Cecilia es una niña de siete años, quien refunfuña frente a su cotidianidad, pero un día aparece un amigo particular, un feo hado madrino vestido de rosado, que la ayudará a fortalecer su caracter inquieto, curioso, rebelde. Hija de una madre tan llena de responsabilidades que parece ser la más amargada de la tribu caricaturezca y de un padre jovial, grunge noventero que festeja las travesuras e inventos de su hija, algo así como la amiguita que siempre esperó tener; alumna de un colegio donde su principal enemigo es el inspector.
Lo cierto es que el nuevo desarrollo de la literatura infantil por medio de la ilustración o caricatura es plenamente  bienvenida porque desde la multiplicidad van quedando los inolvidables, en este sentido la creatividad pensada en los más pequeños, aunque no trasciendan en el tiempo siempre serán un aporte; aporte de dar la oportunidad de jugar con la imaginación que sólo puede dar la lectura y no quedarse con el estímulo facilista de los juegos de celulares.
En particular, el libro de Juan Trastos es un relato dinámico, a ratos gracioso, pero no tan novedoso como parece invitarnos. Hace falta más empatía con lo que puede significar ser una protagonista de siete años verdaderamente curiosa, inquieta y rebelde, pues cada tanto se nota la distancia de un joven adulto escritor, que se imagina cómo podría comportarse una niña así: «rebelde» y que además se sienta «superhéroe», generándose una cierta impostura que le quita naturalidad a la historia; el mismo título no representa el mundo que uno encontrará en el interior del texto. Elementos a pulir, que no le quitan valor al libro. Las aventuras de Cecilia, «Odio el colegio». Juan Trastos. Primera Sudamericana. 50 páginas.