Por Valeria Solís T.
Periodista y Escritora
Directora Mirada Maga

Llegó a mis manos esta novela del noruego Lars Mytting. inevitable no recordar cómo me devoré la saga Millenium del sueco Stieg Larsson en su minuto, pues ambos coinciden en ciertos paisajes, urgencias que movilizan la trama, y ambos también son o han sido fuertemente reconocidos en sus respectivos países escandinavos. Estamos frente a una novela muy bien traducida (se valoran las traducciones profesionales), a ratos muy ágil, pero también mezclada con algunos espacios narrativos tan descriptivos que le quitan fuerza. Encontramos en la trama, la búsqueda de la verdad, del origen, el rescate de la memoria, a través del joven protagonista Edvard Daireaux Hirifjell, quien tras la muerte de su abuelo Sverre Hirifjell, quien prácticamente lo crió, decide buscar las piezas faltantes sobre qué pasó el día en que siendo un niño sus padres murieron al pisar una vieja granada y él estuvo cuatro días desaparecido; también comprender porqué su entrañable abuelo no se relaciona con su enigmático hermano Einar, un artista de la madera.
Desde la granja de papas que el joven deja al cuidado de su novia Hanne, comienza un recorrido físico entre Noruega, Francia y Suecia, pero también un recorrido histórico que nos contextualiza desde la intimidad, desde la necesidad de respuestas, de la necesidad de sanar el árbol genealógico,  las consecuencias de la primera y segunda guerra mundial. Así, lo que parece ser un especial bosque de nogales valiosísimos por sus años, es también la metáfora de encontrar ahí la sanación suya y de sus ancestros. “Los dieciséis árboles del Somme”. Lars Mytting. Editorial Alfaguara. 461 páginas.

¿Qué viene primero, el ritmo de la urgencia, o no, de las palabras o las palabras mismas? Hay personas que no se acercan a la poesía porque creen que no la entenderán o directamente les parecerá aburrida, esto, básicamente por una tradición escolar donde se suele o solía mostrar poemas que poco tienen que ver con un adolescente.
Pero espero comprendan, qué privilegio es leer poemas que movilizan, que te hacen sentir cosas, imaginar, vibrar como si algo importante estuviera pasando en esos segundos donde lees. Imposible describir cada verso desplegado en este cuarto libro del escritor chileno Héctor Monsalve Vivero (puedes revisar una entrevista en ediciones anteriores), pero sí se puede comentar sobre lo que se siente ante frases inteligentes; inteligentes por la precisión de la imagen, la precisión del ritmo al cual te quiere llevar el autor, no sobra nada, no falta nada…Es un libro que nos habla de la identidad, una que se vuelve confusa cuando tu propio nombre también lo tienen tus ancestros, una identidad que es necesario iluminar y fortalecer. La sensibilidad, la intuición del autor nos lleva a poder leer y releer para intentar agarrar ese instante con las manos.

“Cae mi cuerpo por la borda. 
Sale de la palabra.
Cada isla que hay en mí se deshabita.
Cada isla una pregunta.
Soy provocado en mi temor mayor, 
y me desierto”.

Poemario “Yo Héctor”. Héctor Monsalve. Editorial Ajiaco ediciones. 91 páginas.