Por Claudia Mardones
Periodista, especialista en música popular

En idioma kunza, chajnantor significa el lugar de partida. Éste es el nombre de un llano que está en el Desierto de Atacama (Región de Antofagasta) a 5.000 metros sobre el nivel del mar, una zona seca y plana, inspiradora e ideal para el trabajo de astrónomos.

Músico Diego Errázuriz.
Créditos:www.sonidosdealma.org

Por eso no es extraño que precisamente en esta zona, funcione el complejo astronómico más grande y elevado del mundo: el Observatorio Atacama Large Millimeter/Submillimeter Array (ALMA, por su sigla en inglés). Compuesto por 66 antenas que buscan desentrañar el Universo, sin quererlo conscientemente, desde este punto del planeta también comenzó una aventura que unió Ciencia (radioastronomía) con Música.
El viaje partió cuando los organizadores del Festival de Música e Innovación Sónar Sound+D, que arribaría a Chile, se acercaron a un grupo de astrónomos para lograr ese desafío, utilizando alguna investigación que se estuviera desarrollando en nuestro país.

Astrónomo Antonio Hales Crédito Fiis 2017

Así nacería Sonidos de ALMA, que “busca interpretar y decodificar las frecuencias del Universo transformándolas en sonidos, para que realizadores de todo el mundo puedan componer, compartir y crear una comunidad unida por una búsqueda que ha cautivado al ser humano desde hace miles de años”.
En el proyecto, participaron Antonio Hales (astrónomo de operaciones científicas de ALMA); Ricardo Finger (ingeniero eléctrico y académico de la Universidad de Chile); Paloma Chicharro (Lotus Producciones, Directora Creativa); y Enrique Rivera (Curador, Corporación Chilena de Video, Corporación Chilena de Video).

Desde Orión
En ALMA, ocuparon espectros astronómicos registrados el 2012. Hoy, esa información transformada a señales audibles, llega a casi 1.500 sonidos que fueron clasificados en tonos altos, medios y bajos, creando de esa manera un “banco de sonidos” o soundbank para descargar en forma gratuita (www.sonidosdealma.org).
A la fecha son varios los músicos que han utilizado “Sonidos de ALMA” para potenciar e inspirar sus obras, por ejemplo: Andrés Butano, Daniel Nieto, Diego Errázuriz, DJ Raff, Fantasna, Felipe Venegas, Luciano, Pablo Marco, Rodrigo Valdivia y el alemán Atom TM, cuyas obras forman parte del primer playlist disponible.
Posteriormente, esta alianza de investigadores y artistas fue plasmada en el vinilo Alma Sounds que lanzó el sello Cadenza Records durante el 2017. Dicho material tiene composiciones de tres músicos Luciano (“Orion (Luci´s travel), Felipe Venegas (“ALMA Gama”) y Diego Errázuriz (“ALMA Piano”).

Visión de futuro
Para el curador Enrique Rivera, “Sonidos de ALMA” fue toda una apuesta creativa cuya finalidad, a largo plazo, es acercar la ciencia al público con una plataforma más amigable.

¿Qué impulsó este trabajo?
Cuando estuvimos en la organización del “Festival de Música e Innovación Sonar+D”,  un evento que se presentó por primera vez en Santiago durante el 2015, nos motivó generar un aporte al cruce entre arte, ciencia y música. En ese contexto, nos acercamos a los astrónomos.

Curador Enrique Rivera. Créditos: www.sonidosdealma.org

¿Cuánto tiempo llevó conseguir “Sonidos de ALMA”?
-Poco tiempo, pero la base fueron los largos años de conocimiento y estudio de los astrónomos. En la primera etapa (un mes aproximadamente), los científicos tomaron y analizaron los registros de la nebulosa Orión. Luego, ellos desarrollaron una aplicación (algoritmo) que permitió traducir las señales luminosas captadas a sonidos, algo que duró dos meses.
Finalmente, vino la fase para desarrollar la conceptualización que tendrían las instalaciones. Ésta iba a depender de los distintos países y recintos donde presentaríamos el proyecto como festivales internacionales en Barcelona, Japón y Chile (Festival Sónar+D en Santiago, el Museo de Bellas Artes, el Teatro Municipal, Museo de Arte Precolombino y el Festival Puerto Ideas en Antofagasta, entre otros).

¿Qué elementos usa la conceptualización de las instalaciones?
-El concepto que elaboramos para la instalación abarcó museografía de la historia de la astronomía y las investigaciones efectuadas. Con esto, buscamos demostrar cómo el arte puede contribuir a que la ciencia tenga una narrativa, capaz de acercarse a diferentes audiencias. En este caso, la astronomía entrega insumos para que sean utilizados gratis, ¡compartidos por creadores de todo el mundo! Hay un trabajo colaborativo fuerte. También aspiramos a que el arte sea entendido como un generador de conocimientos.
El curador agrega que en las instalaciones han participado varios artistas, tales como Mirko Petrovich y Nicolás Quiroz, “quienes tienen la capacidad para diseñar una metodología de construcción y planteamiento teórico y práctico en un nivel horizontal con la práctica científica”.

¿Existen en nuestro país otros proyectos que combinen ciencia-arte?
-Desde hace mucho tiempo hay trabajos que vinculan ciencia y arte en Chile. El interés viene de organizaciones sociales, grupos de científicos y de las humanidades. Algunas de ellas impulsadas por Conicyt o del Ministerio de la Cultura a través de su área Nuevos Medios.
Uno de los principales hitos fue realizado por Juan Carlos Martinoya y Nahum Joël (científicos de la Universidad de Chile) creadores del Abstractoscopio cromático, un dispositivo para aplicar estímulos sensoriales que permiten estudiar el sistema nervioso. El invento fue presentado en diversas galerías y en el Museo de Bellas Artes, a fines de los años ‘60.

Próximos pasos
El proyecto continúa funcionando con los astrónomos y artistas. Cada cierto tiempo, los científicos participan presentándolo en Chile o en el extranjero, “porque es un requisito que se estableció desde un comienzo, al ser un proyecto que habita en internet, con una alta visita a través de redes sociales. Sonidos de ALMA tiene vida propia, por eso, cada acto es un homenaje para celebrar la unión entre el arte y la astronomía”, advierte Rivera.

¿Qué tienen planificado para este 2018?
-Una presentación en el Museo de Artes Visuales de Santiago el 20 de octubre próximo. También queremos potenciar nuestro sistema de “residencias”, es decir, invitar a un músico para que visite el observatorio ALMA, conozca su infraestructura, equipamiento, el entorno, a los científicos, su organización y el sistema de trabajo. El objetivo es que los participantes tengan una inmersión total, para que saquen ideas para futuros materiales. Ya hemos conversado con Carlos Cabezas líder del grupo de rock chileno “Electrodomésticos”. Además, hay un gran proyecto que se encuentra en gestación para dar vida a este nuevo sistema que deseamos emplear.
El curador señala que el músico chileno ya utilizó los sonidos durante el concierto que dio a fines de abril en el Teatro Municipal, para presentar su último álbum “X la Humanidad” (2017). “En forma paralela, montamos una instalación donde los asistentes pudieron tocar instrumentos musicales ocupando Sonidos de ALMA”.
El esfuerzo desplegado en ALMA obtuvo el Premio Avonni 2017 a la “Trayectoria Innovadora Anacleto Angelini”, en la categoría Cultura, por su “capacidad de amplificar del impacto de la innovación y talento local”, pero sin duda lo más impactante es que la radioastronomía y el arte conversan en Chile, involucrando a las audiencias en forma activa, porque todo finalmente está ahí, en la naturaleza, en un altiplano desde donde el viaje recién comienza.

¿Qué son Sonidos de Alma?

https://vimeo.com/170847460

Música: “La galaxia galopante” (Pablo Marco), “Horny medusa” (Felipe Venegas) y “ALMA” (DJ Raff). Créditos: www.sonidosdealma.org