Por Jorge “Chino” Navarrete
Comediante
Psicólogo
chinonavarrete@gmail.com

Para quienes hemos venido a trascender, a aprender y a recordar quiénes estamos siendo.

Tal vez, quizás, algún día, cómo podría ser este presente cuando abras tus ojos al despertar, o tu proceso se asome con escasos alimentos para el día, los bebestibles justos y necesarios que requieren tu cuerpo, con una mente que vocifera recordándote todas tus deudas y otros fantasmas que te inmovilizan, pero que si observamos, vienen del mundo de lo que no es. Y así se alimentan de lo ilusorio en nuestras mentes llenas de temor, con más de algún dolor, quizá sin dinero y tal vez sin saber a quién recurrir.
Pero lo que siempre debes hacer para levantarte, es que el impulso venga de la gratitud y el Amor incondicional, porque, de lo contrario, es cerrar la llave de paso que te conecta con la Fuente omnipresente. Aquella que te permite, en su fluir natural, que todo esté siendo en armonía y sincronía plena, de eternidad y dicha. El no hacerlo sería como morir un poco, sería como un lento suicidio; es negarte a ver las nuevas cartas que vienen escondidas en el nuevo día.
Tal vez, quizás, algún día cómo podría ser este presente. Por eso hermana amada, valiente hermano, te invito a que sigamos inspirándonos o co-inspirarnos bajo el maravilloso influjo del Amor incondicional que nos une para así permitir sublimar nuestro hacer y nuestros talentos, como lo hace la Luna con su energía, la cual permite la danza y el bamboleo de las olas del mar.
Vamos con el movimiento sagrado de los que danzan con ritmos de perfección para cada uno de nosotros, como seres divinos que somos; vamos con el fluir de las palabras y las letras dictadas desde el corazón, esperanzadores bálsamos que nos indican que cada movimiento que logramos ha sido perfecto, aunque lo veamos imperfecto y nos cauce dolor.
Vamos hacia el cielo de nuestras vidas con la música y el canto que pudieran entenderse y sentir como represiones que están alcanzando su anhelada libertad. Dejemos que la risa nos saque de la ilusoria muerte, y nos lleve volando a los portales desde donde se llega a la VIDA.
Entendiendo que el presente debe entregar a cada uno de nosotros, un cúmulo de experiencias, que al ser trascendidas desde el amor, cualquiera sean éstas, estamos desactivando el mundo que no es. Así como el alquimista, con su luminoso poder creador, estamos construyendo realidad sobre roca.
Tal vez, quizás, algún día, cómo podría ser este presente, abramos los ojos en lo que es nuestro verdadero amanecer y se asome la luz de nuestro DIVINO, VERDADERO y ETERNO Hogar, del cual nos extraviamos en la primera infancia de la humanidad por estar obnubilados con lo que no es y no será jamás. Ahora podemos regresar abrazados y unidos por la fuerza indisoluble del Amor Incondicional.
Tal vez, quizás, algún día como lo está siendo este presente, desde mi Amor Incondicional donde habito.