Un equinoccio para renacer

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Valentina Gutiérrez
Terapeuta holística
IG : @Vale_terapeuta

Si paras un momento para reflexionar cómo estábamos llenos de temor hace cinco meses atrás, y lo comparas con el día de hoy, percibirás una vibración muy distinta.

El miedo al virus va en retirada, muchos se han volcado a las calles para ir retomando poco a poco su vida, comenzando a disfrutar del brillo del sol, el florecimiento de los árboles, el clima cálido y la compañía de sus cercanos.
No es casualidad que comencemos a transformarnos con la llegada del buen clima y el aumento de horas de luz. Nuestra energía se eleva para dar paso a otro ciclo. Ya comenzó la aplicación al aprendizaje que tuvimos durante los meses de encierro, donde, como un oso, hibernamos para volver a despertar o, como una oruga, nos guardamos para empezar a desplegar nuestras alas frente al mundo. Partió el kick off de la metamorfosis que deseamos para nosotros y la sociedad.
La alta frecuencia se nota, como en un acuerdo implícito, porque la gente está más amable, con ganas de charlar y compartir opiniones. Para sumarnos a esto, solo basta con elegir andar más receptivo e irónicamente podemos empezar con un simple paso: detenernos.
Sí. Detenernos a observar, atender a esas nimiedades de la vida cotidiana, que antes omitíamos por andar en piloto automático. Mirar alrededor las actitudes de las personas, las bondades del transporte, lo maravilloso que se ve el cielo azul, o lo amable que se comporta el vendedor de la esquina. Simplemente regalarnos un momento de atención plena.
Me agrada ver cómo muchos comienzan a dar la vuelta a la experiencia vivida, diciendo que estos meses recuperaron tiempo con los hijos, se dieron cuenta de lo nociva que eran sus rutinas o que incluso pidieron aprender a crear en repostería, manualidades, arte. Son cambios tan simples y significativos, que ahora nos queda agradecer estar vivos y en el presente.
Durante la pandemia muchos hemos vivido experiencias similares, en algún grado; y hemos vuelto a una nueva normalidad teniendo historias que nos unen, que nos hacen sentir humanos como el otro. En efecto, ahora florece aquel sentir tan importante para abrirnos a la cooperación y a la nueva conciencia: la empatía.
Ahora te comparto unos tips cotidianos que nos pueden ayudar a sintonizar con una alta vibración, porque no olvidemos que estar en ella nos protege, nos inmuniza y ayuda al flujo de nuestro sentir:
1. Escucha aquella canción favorita de la cual sepas la letra. Canta o baila.
2. Bebe más agua.
3. Elige un recuerdo positivo, el cual automáticamente te hace sonreír o te saca carcajadas.
4. Toma un baño de tina de 20 minutos con sal de mar y vinagre blanco. Ayudará a descargarte de energías negativas.
Quiero terminar esta breve reflexión con una cita del escritor chileno Jorge Baradit que me gusta mucho recordar para estas fechas, y que coincide con la alegría primaveral:
«Una de las gracias de Chile es que sus Fiestas Patrias coinciden con el equinoccio de primavera. Eso las convierte en una celebración de la vida, del viento, de la comida, de las flores y del renacimiento. Por eso, me parece que es una catarsis colectiva tan desatada. Una celebración pagana en toda su regla».

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