Por Miranda Ricardi
Música y activista vegana
En instagram:@miriricardi @miradavegan (Blog vegano)

Antes de partir mi primera columna en Mirada Maga creo importante poder definir qué es el veganismo, pues es muy común que la gente piense que es un tipo de dieta, pero implica mucho más que eso.
El veganismo es un estilo de vida, basado en el rechazo a cualquier tipo de explotación animal, llámese para comida, entretenimiento, turismo, estética, vestimenta, etcétera.
Actualmente se escucha mucho que el futuro es vegano, pero ¿Por qué? Aparte de basarse en la no explotación animal, se sostiene también en el aporte concreto que este estilo de vida entrega al medioambiente. ¿Cómo?
La industria ganadera es una de las tres industrias más contaminantes de nuestro planeta y claramente ya no es sustentable en el tiempo. La cantidad de tierras que se utilizan para alimentar a todo el ganado es excesiva (y qué decir del agua en el proceso industrial) y el gran número de animales que se mantienen en estas granjas en condiciones poco higiénicas, que emiten gases contaminantes con sus heces.
Pero aparte de evitar la tortura innecesaria de los animales y el asunto medioambiental, la vida vegana es muy positiva para nuestra propia salud humana. Hay infinidad de estudios internacionales que ponen a la carne con el mismo nivel cancerígeno que los cigarrillos, e incluso puede llegar a ser superior, es una de las grandes causales de diabetes, porque su gran nivel de grasa es la que queda en las arterias que luego se llenan de azúcar.
Sea cual sea la razón por la cual uno quiera hacer el cambio, en mi humilde opinión, es muy necesario. Yo quise hacerlo porque desde temprana edad fui una amante de los animales, me gustaba ir a los zoológicos, a las granjas, tenía muchas mascotas hasta que un día siendo adulta, volví a ir a un zoológico y me di cuenta de lo triste que se veían todos los animales en jaulas ínfimas, estresados, deprimidos. Pensé, esto lo acabo de ver, pero qué pasa con lo que no me muestran, empecé a informarme sobre las prácticas que se hacían dentro de los mataderos, y ese fue el punto de quiebre, yo no quería ser parte de eso, no quería pagar para mantener a esos animales ahí. Partí de un día para otro eliminando toda la carne de mi dieta, y dos meses después lo hice con los huevos y los lácteos
El camino al veganismo puede sonar como una difícil decisión, en entendible, todos hemos sido criados con estos preceptos, la carne es buena, la leche ayuda a tus huesos, la piel de tal animal es muy elegante para un abrigo, es entendible, pero no justificable. Hoy tenemos información, sabemos que es posible vivir sin comer alimentos que provengan de un animal, hay marcas que testean sin animales. Lo único que es necesario hacer es el cambio de mentalidad, una vez que has logrado eso, ya no hay vuelta atrás. Ve que es lo más importante para ti, es evitar el sufrimiento animal, ser un agente activo y positivo de cambio en el medioambiente, o tu salud, tu vitalidad, infórmate sobre las cifras, está por todas partes, solo hay que saber dónde buscar.
Una vez que ya hiciste el cambio de mentalidad, es bueno saber qué es lo que necesitas para tu buena nutrición, si tienes los medios, consigue una hora con un nutricionista, hay muchos que están especializados en el tema y si no, hay muchas fuentes de confianza en internet que puedes buscar. La fundación Te Protejo tiene aplicaciones para teléfonos y páginas en redes sociales donde podrás ver todos los productos que se venden en Chile bajo la lógica cruelty free (no testeados en animales), y si no, puedes esperar al siguiente número de Mirada Maga para que te cuente desde mi experiencia cómo puedes hacer la transición.

¡Un saludo Magos y Magas Veganes! 