Amistad entre adultos

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Desde Holanda
Por Lara Manqui
Coach ontológico / www.creatuvida.cl

Las amistades y las relaciones sociales son fundamentales para nuestra existencia. Nosotros somos seres sociales, y una característica de esta condición es que dependemos de otros para vivir y para sobrevivir. Esto no sólo se ve en la forma en que hemos construido nuestra sociedad, donde cientos, quizás miles, de personas han contribuido de una u otra manera para que contemos con nuestro alimento, abrigo y hogar, sino también en las sensaciones de tranquilidad, seguridad y cariño que sentimos cuando podemos compartir con la gente que queremos.

Tan fundamentales son las amistades, que existen estudios que indican que contar con ellas hace que seamos incluso más saludables, tengamos una mente más despierta en nuestra vejez y además que vivamos más tiempo que quienes no cuentan con este importante soporte.

Sin embargo, a muchos nos ocurre que cuando estamos muy enfocados en alcanzar nuestras metas personales es fácil olvidar lo importante que es contar con una red de apoyo. Es cierto que nuestros pensamientos crean nuestra realidad, pero es prácticamente imposible construir nuestros sueños sin el apoyo de otros. Una mentoría, un dato de cómo hacer las cosas de forma más fácil, consejos sobre cómo conducirse por los canales formales e informales para llevar a cabo un proyecto, o simplemente un oído comprensivo para descargarse después de un día pesado, son algunas maneras en que otros pueden hacer que nuestro camino hacia nuestros sueños sea más liviano y llevadero.

Desafortunadamente mientras más años cumplimos, más difícil es crear nuevas amistades. Cuando uno es más joven naturalmente se dan oportunidades para conocer una variedad de personas y es simple encontrar cosas en común, sin embargo cuando ya llegamos a una vida más estable y rutinaria, debemos esforzarnos para crear oportunidades de encuentro y aún más para crear lazos significativos. Principalmente, la clave está en que ahora es un trabajo generar una amistad y si queremos crear nuevas relaciones debemos crearnos el propósito de hacerlo, y no sólo tener la esperanza que aparecerán.

En mi caso, al venir a vivir a un país desconocido, sin contar con algún contacto local, ha sido difícil conocer gente. Después de 6 meses puedo decir que tengo dos amistades, y que generarlas ha requerido tiempo y dedicación de mi parte. Las amistades que me he hecho son de muy buen corazón y además sumamente interesantes. Cada conversación que tengo con ellas me da una nueva idea o me inspira de una nueva manera, y después de ese tiempo que hemos pasado juntas me siento más fuerte, más capaz y más creativa. Pese a mi introversión y reticencia a permitir a otros en mi círculo de confianza, esta experiencia me da un ejemplo real de lo importante que es la amistad y cómo, pese a las adversidades, si cambiamos nuestra manera de mirar este desafío, existen formas de hacerlo realidad.

Entonces, entendiendo lo importante y beneficioso que es generar nuevas amistades, y pensando que posiblemente alguno de ustedes también está viviendo el dilema de aumentar su círculo de apoyo siendo adulto, me gustaría compartir algunas sugerencias que posiblemente puedan ayudarlos en esta misión:

Empezar por crear el propósito de generar nuevas amistades: Esto podría manifestarse de varias maneras, por ejemplo, buscando activamente dónde conocer gente  y tomarse el tiempo para participar de estos círculos. O poniéndose como objetivo abrirse más a las personas que vamos conociendo. O algo tan simple como decidir sonreír más y estar abierto a tener pequeñas conversaciones con quienes nos encontramos en nuestro diario vivir.

Puede parecer raro plantearnos un propósito así, pero como cualquier otra meta, si no la priorizamos piede resultar muy difícil concretarla.

Cada nuevo encuentro te da a ti, y a tu nueva amistad, la oportunidad de crecer: Hace un tiempo escuché una teoría que decía que nosotros somos como circuitos abiertos y sólo cerramos este circuito cuando entramos en contacto con otra persona. Esto significa que en cada encuentro recibimos algo de la otra persona que nos hace crecer, y lo mismo pasa con quien nos estamos relacionando. Esta idea te puede inspirar para entregar lo mejor de ti y sentirte orgulloso de ayudar a cada persona con quien te relaciones. También te puede entregar una suerte de entusiasmo pensar que con cada contacto, tienes la posibilidad de recibir un regalo que te haga ser aún mejor. Tómalo como un juego… ¿quién sabe qué podría estar esperando por ti?

No comparar con otras amistades: Cuando vamos conociendo a personas nuevas solemos compararlas con nuestras verdaderas amistades , aquellas que hemos tenido por años. Intenta darle una oportunidad a tu nueva amistad para ver qué tipo de relación pueden forjar juntos. Es claro que una nueva relación nunca va ser igual a una amistad de toda la vida, pero tenemos la oportunidad de crear una amistad que nos entregue algo distinto y nos aporte como posiblemente ninguna de nuestras antiguas amistades lo ha hecho hasta ahora.

Toma acciones concretas: Si conoces a alguien nuevo y te parece que es alguien a quien quisieras conocer más, invitala a un café y deja fijada una fecha para esto. Si sabes de un curso de baile que siempre te ha interesado realizar, tómate el tiempo de inscribirte y no faltes. Puedes buscar unirte a un grupo que se junte para conversar sobre un tema que te interesa o incluso puedes tú armar una reunión para unir a personas que están interesadas en algo importante para ti.

Alguna de estas sugerencias pueden sonar extrañas, pero se trata de activamente crear la oportunidad de reunirse con otros y no quedarse solamente con los deseos o las buenas intenciones. Actuar es un paso fundamental para lograr cualquier meta y no es distinto cuando se trata de generar nuevas amistades.

“Quiero tener un millon de amigos y así mas fuerte poder cantar”

Inspirándonos en lo que dijo Roberto Carlos, abrámonos a la oportunidad de encontrar una red de amistades que puedan apoyarnos y que nos hagan más fuertes para llegar donde queremos llegar. No tiene porqué ser un millón, pero sin duda adicionar unos pocos nuevos y buenos amigos a tu círculo de confianza será de gran beneficio para tu vida.