Homenaje a Julio Vejar Talyie

publicado en: Semblanzas | 1

Por Sybila Oráculo
Periodista, Medium, Astrologa Kabbalista

A pocas semanas de su trascendencia el Maestro Julio Vejar deja un tremendo legado en el corazón de muchísimos profesionales terapeutas y deportistas que fueron formados por su sabiduría.
Pionero en Chile, en variadas disciplinas para llevarla a grado de academia profesional formando a muchísimas almas, que hoy ejercen como terapeutas, facilitadores, guías y que serán parte del gran cambio de milenio que nos espera como desafío en este país.
Es imposible no realizar este homenaje a alguien tan importante, ya que el Maestro era sencillo como una flor silvestre y ha de ser por eso que, sabiendo tanto nunca subió la veintena de títulos a su haber a su perfil de Facebook. Casi todo el registro que nos queda de su gran carrera, existe en nuestra experiencia vivida con él. Lo mejor de todo riendo y disfrutando lo que se ejerce y en sus palabras. «practicar cada día”.
La gratitud es importante y esencial, porque cuando en Chile muchas actividades eran impensadas, hubo personas apasionadas y profesionales que sembraron los cimientos para que hoy exista todo un abanico holístico y podamos acceder a tantas herramientas.
Julio Enrique Vejar Talyie, nace en Santiago el 15 de julio de 1953
Se inicia en las artes marciales en 1969, Maestro de Tai Chi, Chi Kung, fue parte de los llamados pioneros de las artes marciales en Chile, recibiendo destacados reconocimientos.
Fue Kabbalista, estudió arqueología Bíblica, en la Universidad Hebrea de Jerusalén; Licenciado en Filosofía con Mención en Cultura Hebrea, Facultad Filosofía y Letra, Universidad de Chile; enseñando los ritos y sintonización del significado astrológico en la meditación kabbalista, llevando la teoría a la práctica.
Fue un gran coordinador de grupos, monitor de deporte y recreación, orientador naturista, relataba como todas estas disciplinas se fueron integrando poco a poco en Chile en un difícil proceso, ya que aprender a comer es una ciencia tan importante como respirar.
Instructor de Yoga, Instructor de Tui Na, Masaje terapéutico chino, Instructor de Reflexología, Terapeuta Floral, Maestro Reiki entre otras tantas innumerables disciplinas que dominaba con gran pasión y que enseñó con grandioso carisma y sentido del humor. Respetado por su serena forma de enseñar dado que en la técnica también él recalcaba los valores humanos que los terapeutas debemos tener en cuanto a praxis y honestidad. El autocuidado como pre requisito sobre el amor propio para luego manifestar la energía a la comunidad.
Se ha retirado de este plano terrenal, pero no podemos decir que se ha ido. El maestro deja una inmensa tarea a los profesores del futuro. Siempre nos compartió, con tanto amor, sus relatos y detalles; respecto de que sus mejores formaciones fueron al compartir y convivir con sus maestros en casa, en los detalles de la vida simple, tomando once o incluso discutiendo sobre algo. Lo más importante que un maestro enseña a un alumno es el tiempo dedicado a compartir visiones.
Se desempeñaba como consultor profesional para centros de estudio, públicos y empresas privadas, entre otros, sin embargo, su casa y tribu de origen fue la reconocida y antigua Academia Tsering, fundada por el Director Nacional de Artes Marciales Marcelo Cassano y la señora Luisa Telyie. Dicho centro está en alianza con varias instituciones nacionales e internacionales. Entre las cuales quiero destacar; El Grupo Metafísico Santiago, la Hermandad Blanca Misionera de la Luz.
Antes si quiera, que llegara la internet, Julio brindó servicio de ayuda metafísica desinteresado guiando, formando y solidarizando con muchas personas para sanar, canalizar su ser y redirigir sus destinos con tantas enfermedades de carácter crónico, demostrando que la voluntad todo lo puede.
La ayuda que realizaba Julio y prosiguen en las meditaciones de dichas hermandades internacionales; son muy antiguas en la memoria de la preparación que tuvieron muchas almas para la era de Acuario.
Academia Tsering, es una de las más antiguas de Chile, lugar que, además, fue amadrinado por la reconocida maestra internacional (Q.E.P.D) Mataji Indra Devi que llegó a ser conocida, como la primera occidental que enseñó yoga en India y pionera en la formación de maestros de yoga en Europa y Sudamérica.
En todos estos caminos, el maestro Julio Vejar dejando lo mejor de sí dirigiendo un centenar de actividades de servicio a la comunidad. Los vecinos del barrio Ejercito que asistían a sus meditaciones guiadas; muchas con gratuidad absoluta o con actividades de ayuda voluntaria, le estarán siempre agradecidos.
También el recuerdo de toda la gente que lo veía ejercer el Tai Chi Chi Kung en las plazuelas, inspirando a sus alumnos a hacer lo mismo en sus comunas para recuperar la actividad física que el cuerpo alma necesita y ocupar espacios verdes.
Tuve una pequeña entrevista con su hija Joyce Vejar, la cual manifiesta emocionada emocionada: «Si hay algo en que todos concordamos; es que, si tú le pedías ayuda, consulta o guía; él sin importar te ayudaba o te enseñaba. Entre muchas cosas que hemos encontrado de sus pertenencias académicas; hay escritos de ayuda energética a muchísima gente. Siempre trataba de ayudar con toda la luz a quien lo necesitará. Además, fue un gran esposo y el mejor padre que pudimos tener…”.
Para quienes fuimos sus alumnos, es indudable cómo nos ayudó a enfocar la técnica cuando teníamos dificultades serias. Dispuesto a hablar de detalles precisos. Entregaba todo lo que sabía; reflexionaba muy bien antes de contestar para realmente comprender lo que le pedíamos. Dado a la tarea de entregar su valioso tiempo. Fue enfático en recordar que en la era cibernética no podemos olvidar el trabajo físico en la naturaleza. Por sobre todo enseñó a honrar las dificultades en los procesos y en el camino.
Como olvidar que con la llegada de la pandemia Covid19, se dio a la tarea de aprender y adaptarse a toda la tecnología web para entregar, en momentos de tanto dolor, pánico y miedo, sus enseñanzas desinteresadamente en grupos de de redes sociales gratuitos. Simbólico es que nos guió sobre la muerte, la meditación, la respiración y la milenaria medicina de la que fue un verdadero embajador. Hasta su último aliento ejerciendo.
Gracias por tanto; Om Ah Hum, Omitofu maestro Julio.

  1. Ingridbolbaran@gmail.com

    Julito, un SER MARAVILLOSO, me ayudó por siempre, por años preocupado por mi situación, algo así como garantía de por vida, el mejor terapeuta, amigo, hermano SAI…. Swami lo tiene en su aura.